Te habla el principito

Escribe: Adolfo Huerta Alemán

 

<<Los adultos son muy extraños, pensó el principito durante su viaje. . . ¿Y para qué te sirve poseer las estrellas? Me sirve para ser rico ¿Y para qué  sirve ser rico?>>

El principito de Antoine de Saint – Exupery.

 

¿Qué hace a un humano? ¿qué nos hace humanos? ¿cuál es la diferencia? Del dilema de la condición humana.

 

Lo que podemos llamar humanidad: esa extraña substancia irracional y hambrienta de mentiras, no habla más, que nuestra realidad es  frágil y lo que podemos llamar humanidad.

 

¿Por qué los seres humanos nos creemos más inteligentes sobre otros seres vivos? ¿cuándo comenzamos a tener más, de lo que verdaderamente necesitamos? ¿Podremos algún día volver a convivir con el otro, con los otros, con la naturaleza? ¿Podemos volver a recuperar la armonía, a rescatar nuestros “mejores sentimientos”? ¿qué mundo han construido los adultos?

 

Mismas cuestiones y demás, podemos encontrar en la lectura del <<El principito>> De Antoine de Saint – Exupery.

Habría que releerla y ponernos a pensar, antes de encontrar alguna posible respuesta a estas cuestiones, después de ello, a tomar acciones muy concretas y realizables.

 

¿Por qué creemos que los seres humanos tenemos más derechos sobre otras especies? ¿Por qué se cree que somos mejores sobre otras especies? ¿Por qué creemos que somos los seres más inteligentes que existen en el planeta?

Ahora deducimos la cuestión ¿qué mundo hemos construido los adultos?

 

Cuando uno termina la lectura del principito, descubre algunas respuestas, y más que respuestas, encontraremos direcciones que tal vez, estamos llamados a tomar después de hacernos estas cuestiones.

Con la lectura del principito descubrimos una fabulosa y creativa protesta, con ese mundo de los individuos programados, frustrados de no estar satisfechos de sí mismos y con el ambiente que les rodea.

 

Es un reclamo desde la indignación por la visión del mundo que nos quiere vender el actual sistema económico.  De una sociedad que nos vende y nos convence de transitar rutas preestablecidas y consumistas.

 

El principito nos propone a seguir creyendo en la bondad del ser humano y descubrir nuestros mejores sentimientos, la lectura de este bellísimo libro es un llamado a recuperar esa bondad y sencillez que nos hace humanos, y que tal vez, sea lo único que nos va salvarde nuestra propia aniquilación, y de acabar con nuestro planeta, que hasta el día de hoy es único habitable.

No creo que sea una opción el buscar otro planeta, y si pudiera ser posible ¿quién podría ir habitar otro planeta: los millonarios, nada más?

Nos tiene presente que este es nuestro hogar: nuestro planeta, y hasta ahora es el único que habitamos.

 

Es nuestro hogar, y a este no hay que domesticarlo, ni adecuarlo a nosotros ¿No será que nosotros tenemos que aprender de él y adaptarnos al mismo? Tenemos que ser menos arrogantes y soberbios.

 

¿Quién es el invasor: nosotros o el planeta?  Tal vez, ninguno de los dos, simplemente todos habitamos este planeta y formamos parte de él.

 

A eso me refería a las primeras cuestiones ¿qué nos diferencia de las otras especies? Pues, cada vez que conocemos más a las otras especies, junto con nuestro planeta, uno se va convenciendo que la única plaga invasora: es el ser humano y que lo destruye todo a su paso, cuando las otras especies juegan un rol para el equilibrio de nuestro hogar, y el ser humano con su inagotable sed estúpida de poder, va haciendo todo artificial y desechable

 

¿Qué rol jugamos los seres humanos en toda esta armonía de la naturaleza?

 

Cada vez, nos damos cuenta, que solo le hemos roto y violentado: <<Hablamos del amor, pero vivimos con odio>>1.

 

Se nos ha olvidado que: <<La naturaleza toda tiende hacia un Tú. . . Y todos los seres vivos se aman o se comen unos a otros y todos estamos unidos unos a otros en este vasto proceso del nacimiento y del crecimiento y de la reproducción y de la muerte. . . Todo en la naturaleza es un querer rebasar los propios límites, traspasar  las barreras de la individualidad, encontrar un Tú a quien entregarse, transformarse  en otro>>2.

 

Cuando uno observa en el medio donde vive y es consciente de los otros seres vivos, nos damos cuenta que forman una maravillosa cadena alimenticia, donde todos cooperan, pero cuando volteamos a ver al ser humano, surgela pregunta ¿qué jodidos  jugamos en toda esta cadena? Y en más de una ocasión nos damos cuenta, que nuestro papel hasta el día hoy, es la de acabar con todo y contaminarlo, cuando todas las especies cooperan, y el ser humano no coopera y no devuelve nada a la naturaleza de lo que tomamos, al contrario le devolvemos basura y cosas artificiales desechables.

 

Estamos llamados a recuperar los lazos con el otro, con los otros, con la naturaleza, con nuestro hogar y con nuestro planeta.

 

<<Y  cuando obtienen las respuestas a estas preguntas, creen que ya conocen a las personas. . . Los hombres dijo el principito se recluyen en trenes rápidos, sin saber lo que buscan. Entonces se inquietan y dan más vueltas>>

El principito de Antoine de Saint – Exupery.

1 Cardenal Ernesto, Vida en el amor, Trotta 1997 p. 9

2 Op. Cit. P 19

 

Facebook Adolfo Huerta Alemán

 

Twitter @GofoAutor

 

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