Carta al hijo que no tuve…

Escribe: Juan P. Cruz Alvizo

Querido hijo: hoy me levanté casi a las 10 de la mañana. Es mi día de descanso, creo que me lo merezco, sin embargo me quedé pensando que se puede descansar de todo, menos de ser papá. El papá, como la mamá, no tiene descansos. Yo sí lo tengo (en teoría), y me sentí mal. Fui a ver a mi mamá y me di cuenta que, aunque voy cada semana, se le ilumina el rostro al verme y todo es fiesta y algarabía cuando llega uno de sus hijos a “la casa” como la seguimos llamando mis hermanos y yo, a pesar que hace muchos años que salimos de ahí.

Me partió el alma ver a mi sobrino-ahijado y que no haya corrido a mí para darme un beso y recibirme con el gusto de siempre como lo hacía de niño. Me di cuenta que los hijos (sobrinos, ahijados) con el tiempo pierden la sencillez y la simpleza de la niñez. Quizá tú hubieras sido igual y te aseguro, yo hubiera llorado al verte tan indiferente… Cómo sufren los papás!

Al platicar con unos jóvenes me di cuenta que el reloj biológico sigue su curso y que todos los hombres tenemos un sentido paternalista, un lado tierno y amable, comprendí entonces que si no tengo hijos, no es porque no quiero, sino porque así lo he decidido. No es por obligación eclesiástica, sino por convicción y por servir a Dios y a su Pueblo. He tomado la mejor decisión, quizá hubiera sido un mal padre. Hubiera querido controlar tu vida o querer que resolvieras mis carencias y mis errores del pasado. Quizá hubiera querido que fueras lo que yo no pude ser.

Al ver tus errores te hubiera reprendido, regañado y castigado. Entonces me di cuenta que no te hubiera ayudado a desarrollarte por ti mismo, no te hubiera dado el derecho a equivocarte, olvidándome que yo podría estar ahí siempre para ti y defenderte del mundo entero, excepto de ti mismo.

En fin, no habría ayudado a ser tu mismo, hubieras sido una copia barata de mi, una mala caricatura de persona, o podrías haber sido el mejor, porque con tal padre, querrías ser todo, menos yo; y por lo tanto, tomarías el camino contrario a todos los errores que tu padre tomó y serías el mejor papá del mundo al evitar los errores que yo hubiera cometido contigo.

No sé si sea por mi edad, no sé si sea que ande muy cursi hoy, no sé si hoy extraño a mi papá más que otros días, sólo sé que lo bueno es que el “hubiera” no existe; por lo tanto, tú no eres mi hijo, ni yo tu padre; sólo entonces me doy cuenta que no he errado el camino y que cada quien tiene el camino que elige. No me arrepiento de no haberte tenido, para no arrepentirme de lo que estoy viviendo. Dios conoce perfectamente sus caminos y nos ayuda a andar los nuestros…

Carta al hijo que no tuve… y que no tendré.

¿Y tu dignidad mujer?

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

imagen tomada de nutricionencasa.com

imagen tomada de nutricionencasa.com

jpcruzalvizo@hotmail.com

Twitter: @jpcruzalvizo

Acabamos de asistir a dos tristes sucesos en la vida nacional, y no, no me refiero a la explosión en la torre B2 de Pemex y a la violación de unas turistas españolas; lo cual es terrible, pero me parece doblemente terrible las posturas de dos funcionarios públicos, uno en cada caso de los antes mencionados.

Sabemos de antemano que la cultura de nosotros los mexicanos nos lleva en muchas ocasiones a ser imprudentes, por los chistes y bromas que hacemos de nuestra triste realidad. Está comprobado, por ejemplo, que los mejores chistes se cuentan en los velorios.

En el caso de la explosión que cobró la vida de más de 30 personas que laboraban en la paraestatal, la actitud del Procurador General de la República al hacer una broma sobre la maleta encontrada en el interior del edificio y que contenía cosméticos, es no un simple chistorete inocente, sino una burla, en un momento trágico para la nación.

Al parecer nuestro nuevo “Platanito” no quería pasar desapercibido ante el robo de cámara que le hace a todo el gabinete el omnipotente Secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong, y en un arranque de ingenio quiso tener la primicia en los titulares de los diarios.

Lo que queda claro es que nuestro país tiene muy marcado el machismo y las risas que causó en funcionarios y reporteros, sólo es una prueba más que será muy difícil erradicar el machismo, que esconde la inseguridad del género masculino y la mala educación en el respeto y la tolerancia en temas de género.

Pero por si el incidente anterior fuera poco, el alcalde de Acapulco, se “aventó” la dominguera cuando declaró que la violación de que fueran objeto las mujeres españolas en esa ciudad, es algo  “que ocurre en todo el mundo”. Sólo faltó que dijera que la causa era la ropa que vestían las extranjeras y que las culpables eran ellas por provocativas. Nada falso dijo el desafortunado alcalde, pero con ese comentario implícitamente estaba aceptando la práctica delincuencial del que fueron objeto las indefensas mujeres.

No son los únicos casos, en pasados años ciudades gobernadas de manera especial por panistas prohibían a sus empleadas vestir minifaldas y escotes por ser “inmorales”, la doble moral, así como el sentimiento de superioridad de los hombres en nuestros políticos y de los mexicanos en general parece no tener límite.

La realidad es que debemos cada vez ser más conscientes de que vivimos en tiempos diferentes, en los que debemos ser respetuosos de la mujer, pues suficiente ha sido ya el machismo y el pisoteo hacia sus derechos como para además alentar las prácticas, públicas o privadas, que  socaven la dignidad de la mujer.

“Cuando denigramos a la mujer, denigramos a todo el género humano”

Una historia de todos los días

 

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

 viejita

.

La Señora Ignacia padece diabetes, uno de los males que más aquejan a las y los mexicanos en nuestros días. Cuenta con el servicio del Instituto Mexicano del Seguro Social, gracias a que su marido, ya jubilado, trabajó en una línea de transportes, aunque pareciera que le hacen un favor cuando ella acude a solicitar los servicios médicos.

Hace ya cuatro meses que le programaron para una cirujía <<urgente>> y ya se la cancelaron, por lo que tendrá que esperar otros tres meses más. Eso no es raro, ya se acostumbró a que la traigan “a las vueltas” como dice ella.

En más de una ocasión ha tenido que acudir en la madrugada a solicitar servicios de urgencia a la clínica más cercana a su domicilio y han llegado a tardar para atenderla hasta una hora, porque nadie está en la guardia para atender y sólo escucha la Tertulia que hace el personal en algún cuarto contiguo al área de urgencias.

En una ocasión llego a encontarse con la desagradable sorpresa de encontrar a un empleado de limpieza teniendo sexo con una enfermera en una camilla de dicha sección hospitalaria.

Ella no pierde la esperanza de que las cosas cambien, pues el pasado gobierno terminó presumiendo que el sitema de salud de nuestro país es el más moderno y está cubierto no sólo en cantidad, sino en calidad. Con tristeza dice: <<como se ve que el presidente nunca se atiende sus enfermedades en el IMSS>>.

Con nostalgia recuerda sus tiempos de juventud diciendo que le gustaba tener su casa bien limpia, pues una casa sucia habla muy mal de la señora de la casa. “Ahora me da vergüenza ver cómo tienen muchas señoras sus casas, hasta el seguro (sic) está bien sucio, con manchas y chicles pegados en el suelo y las bancas, – personal no falta, lo que falta es que se pongan a trabajar, no creo que el salario que reciben sea tan bajo para que no lo hagan bien, esos del Sindicato sí que saben exigir sus derechos, pero no saben cumplir con sus obligaciones- advierte.

Po r su enfermedad, gran parte del tiempo Doña Nachita, como le dicen de cariño sus vecinas, se la pasa en la Unidad de Medicina Familiar cercana a su casa (cercana es un decir, se encuentra a veinte cuadras de su domicilio) a donde se tiene que trasladar a pie, pues la <<combi>> se tarda mucho en pasar. Esto trae consigo que nuestra buena amiga conozca el sistema de salud, en especial el Instituto Mexicano del Seguro Social.

“Ojalá que con este nuevo presidente que entró ahora sí cambien las cosas. Ya empezó con los maestros, les va a poner pruebas a ver si pasan pa que den clases, espero que a los doctores, enfermeras, y todos los del seguro también les pongan pruebas, de seguro que muchos reprobarían, y de paso que les enseñen algo de educación, porque la mayoría son muy groseros” termina diciendo Doña Nachita, que se dispone a continuar su viacrucis para poder acceder a la cirugía tan anunciada.

Cobertura especial

 

 

Por: Juan PabloCruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

 

imagen tomada de nexos.com.mx

imagen tomada de nexos.com.mx

.

Para quienes todavía creían que los medios de comunicación masiva, especialmente la televisión   -más específicamente Televisa- no son determinantes en la vida social, política y económica de nuestro país, tenemos el nuevo capítulo de la telenovela AMBICIÓN DE PODER con conocidos actores y actrices en la que ahora las víctimas son los victimarios, los errores los cometen las autoridades, la Suprema Corte de Justicia funge como subordinada del Poder Ejecutivo y las y los secuestrados en realidad no supieron que les habían invitado un café a la casa de sus dizque <<captores>>.

Ciertamente no se ha dado del todo así y podría sonar a telenovela de esas que acostumbra hacer Juan Osorio, pero de que algo salió mal en nuestro sistema judicial, no queda la menor duda.

Para empezar las autoridades se empiezan a exculpar diciendo que todo sucedió en tiempos del expresidente Calderón que al parecer no sólo se divertía haciéndole la guerra a los cárteles, sino que también en sus ratos libres gustaba de montar escenas en las que se llevaba a la justicia a personas <<inocentes>> para dar la imagen de un gobierno eficiente atrapando malandros.

Todo lo anterior, contando con el beneplácito y la colaboración de la Televisión que, para variar, tenía su parte transmitiendo estas escenas, incluso en vivo, dignas de una serie estadunidense. En eso no puede decir nuestro flamante presidente que es original, no, no es él el primero que cuenta con una super producción televisiva para dar la impresión de un gobierno poderoso.

Hemos sido testigos de la libaración de Florence Cassez por parte de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia y no es a las y los ministros a quienes hemos de culpar, pues el problema de raíz es que no se presentó el expediente de la manera correcta, como dicen en mi pueblo, “Entonces los pendejos fueron los de la PGR”.

 Pero eso es lo de menos, aquí lo interesante es que Televisa le hizo un gran favor al presidente haciendo una extensa cobertura del Caso Cassez, pues mientras toda la gente se encontraba indignada por la liberación de la francesa, el IFE daba la sentencia que inculpa al PRI de haber <<dispersado>> 70 millones de pesos en trajetas Monex, pero de manera sorpresiva, exoneró al instituto político, quedando el caso igual o peor que como estaba antes. Podría dicho partido político aplicar al IFE y a los demás partidos aquella frase del personaje Quico en la serie televisiva “El Chavo del Ocho”: ¿Perdí  yo o ganaste tú?

Un viaje amargo

Escrito por:  Juan Pablo Cruz Alvizo

.

imagen tomada de msal.gov.ar

imagen tomada de msal.gov.ar

.

 

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

 

Son las cinco de la mañana y el autobús en el que viajo está a punto de llegar a Nuevo Laredo Tamaulipas. Salió desde la ciudad de México, pasando por varias ciudades, entre ellas San Luis Potosí, donde yo lo abordé. El camino es largo, y más, considerando que voy hasta la estación final: Ciudad Acuña, Coahuila.

El frío es intenso, y el chofer de la unidad 9343 de Transportes del Norte no enciende la calefacción, sólo de rato en rato. El olor que despiden algunos de los ocupantes de dicho camión es evidente: son personas que han caminado por varios días y no se han cambiado de ropa. Son migrantes que se quieren aventurar a entrar sin documentos a Estados Unidos. Algunos se quedarán en Nuevo Laredo, otros en Hidalgo o Guerrero, quizás en Piedras Negras o Acuña, o en algún paraje del camino de donde les sea más fácil caminar rumbo al Río Bravo para ir en búsqueda de sus sueños.

Poco a poco me voy “desmodorrando” y veo que nos acercamos a un puesto de revisión en el Km. 22. No es raro, en estos tiempos cualquiera se siente con autoridad para establecer un retén en la carretera, so pretexto de la tan traída y llevada “guerra contra el narco”

Sólo alcanzo a escuchar que un agente saluda muy amablemente al conductor de la unidad y pide permiso para subir a hacer una revisión “de rutina”. Para mi sorpresa, el agente pertenece al Instituto Nacional de Migración y se va directo a mi compañero de asiento y a otros pasajeros más preguntándoles su lugar de origen. Unos contestaron que eran de Guanajuato y otros que del estado de Hidalgo. Mi compañero de asiento dijo ser del estado de Hidalgo. Algunos pasajeros argumentaron ser del estado de Veracruz, éste fue un acto discriminatorio peor, pues ellos eran mexicanos, originarios del centro y sureste del país, radicados en la frontera y son confundidos generalmente con migrantes centroamericanos, cuando vienen de regreso a sus trabajos, después de visitar sus respectivas familias.

Ante esto yo me indigné, pues se vio una clara discriminación sólo porque el agente los vio morenos y de baja estatura. Lo peor de todas las cosas es que el mismo agente tenía las características muy parecidas a los “interrogados”. Con aires de grandeza y despotismo les pidió que le mostraran sus credenciales de elector, lo que les terminó de arruinar, pues las apócrifas que les habían vendido en no sé cuántos miles de pesos se miraban más falsas que los atributos de Maribel Guardia, casi transparentes y sin los mínimos elementos de una identificación legal.

Ciertamente mi sangre comenzó a hervir, sin embargo tuve que aguantarme, pues si enfrentaba a aquel despreciable tipo, lo único que conseguiría sería  perjudicar a los migrantes. Los bajaría del camión y a mi seguramente me acusarían de ser el “pollero” Realmente lo último me tenía sin cuidado, pero me preocupaba más el destino que sufrirían aquellos hombres y una mujer que les acompañaba; habían llegado tan lejos, como para perderlo por un estúpido inconsciente que en aras de la “justicia”,  abría la boca negándoles su destino… total ya encontrarían la forma de “arreglarse”.

Efectivamente el agente empezó a interrogarlos, a la forma de esas películas de espías donde la presión psicológica es utilizada por los policías para sacarles la verdad a los delincuentes: ¿De dónde son?, ¿A dónde van?, ¿Quién les vendió estas credenciales?, ¿De qué país y qué departamento son?; eran sólo algunas de las preguntas con que les atosigaban.

Me sorprendió que dado que soy de un carácter mas bien fuerte y un poco intolerante, especialmente cuando se abusa de alguien que se encuentra en condiciones de menos posibilidades de defensa, me haya calmado y permanecido impávido esperando al menor asomo de abuso o agresión física -cosa que sería intolerable, pero que no es raro en estas situaciones – para actuar.

Acto seguido, el agente sin agredir físicamente, pero de una manera despectiva les pidió que descendieran de la unidad automotriz. Yo pensé para mis adentros: “hasta aquí llegaron”, lo conducente en este caso sería transportarlos a una estación migratoria, para, de ahí proceder a deportarlos a su país de origen.

Cuál fue mi sorpresa cuando, sin haber pasado cinco minutos siquiera, los extranjeros volvieron a sus lugares para después dar marcha nuevamente el autobús. ¿De cuánto estaremos hablando? Porque no creo que después de la manera de recibir a nuestros pasajeros, se le haya ablandado el corazón al mal encarado agente y les haya dejado ir así, sin más ni más. ¿Habrá contubernio entre agentes del Instituto Nacional  de Migración y los choferes de la citada línea de autobuses?, ¿Por qué tan directamente encontraron a los “migrantes” sin interrogar a los pasajeros de los primeros asientos?, ¿Porqué a mí no me preguntaron procedencia ni me pidieron documentación y a mi compañero de asiento sí?

El camión continuó su camino, yo volví a dormir, pero mi conciencia no volvería a estar tranquila sabiendo que esta es una historia de todos los días. Ahora la pregunta es: ¿Qué podemos hacer tú y yo para que esto ya no suceda?

 

Entre la realidad y la ficción

Escrito por:  Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

{

imagen tomada de elperromorao.com

.

La fuga de mas de cien internos del Centro de Reinserción Social de Piedras Negras pone sobre la mesa no sólo la ineficacia de la seguridad en estos centros, sino la ineficiencia de la misma reinserción, que es su cometido principal.

En lugar de servir a la readaptación social se convierten en verdaderas universidades del crimen dada la indiscriminada convivencia de los reos de alta peligrosidad con la multitud de detenidos por delitos famélicos. (Que en Cristo Nuestra Paz México tenga vida digna No. 53, ediciones CEM 2010)

Ya en 2010 los obispos mexicanos alertaban sobre el manejo que se hace de infinidad de actividades ilícitas desde los centros penitenciarios, está por ejemplo el caso de quienes han salido a delinquir por la noche y regresan, cual si fuera un hotel de cinco estrellas, donde pueden entrar y salir a su gusto.

Lo peor es que todos los ciudadanos, como si fuera poco con el nivel de inseguridad que ya se vive, tenemos que vivir sabiendo que hay más de cien delincuentes nuevamente en las calles, para continuar haciendo sus fechorías y vengándose de quienes los llevaron a prisión.

Por otro lado, las autoridades también pecan de ingenuos con la información que han ido proporcionando poco a poco y con las explicaciones pueriles que dan.

Hace ya algunos años en un centro penitenciario de Saltillo, hubo una fuga, no tan espectacular, pero sí considerable y la razón que dieron los directivos fue exactamente el mismo: los internos hicieron un túnel desde el taller de carpintería. Así que si usaran un poco la inteligencia, estos talleres tendrían mayor vigilancia al interior de los reclusorios, dados los antecedentes.

 Pero además, es poco creíble que no se hayan dado cuenta, pues el túnel tiene entrada y salida, pero la tierra de la excavación realizada no aparece, a menos que en la carpintería también vendieran adobes. Ahora sabemos que la mayoría salió por la puerta grande.

Mientras siga la estela de corrupción no sólo en la sociedad, sino también en el ámbito penitenciario, no podremos cantar victoria en la famosa guerra contra la delincuencia organizada, pues desde las mismas autoridades se tiene la poca o nula intención de cambiar las cosas.

La primera razón por la que no conviene cambiar la situación desde las autoridades son las jugosas ganancias que de las mordidas se obtienen desde el más humilde custodio hasta los más altos funcionarios. También puede existir la amenaza, ahí tenemos menos posibilidades, pues la familia es sagrada, algunos prefieren ceder ante los delincuentes.

Por otro lado, incluso al crimen organizado les conviene tener a su gente como internos de un reclusorio, pues desde ahí hace los “casting” para seguir reclutando gente para sus filas, de manera que alguien que probablemente fue enviado a prisión por robar un queso en un supermercado puede fácilmente terminar como sicario de algún grupo delictivo y todo por un sistema penitenciario que no cumple con su principal función.

Asistimos a uno de los más dificiles capítulos de la historia de nuestro país, pero tenemos que estar conscientes que en la medida en que dejemos la cultura de la tranza; pero sobre todo, de la indiferencia, tendremos más esperanzas de un futuro mejor.

Quizá con nuestra indiferencia, odio o prejuicio hacia  las y los internos de los centros penitenciarios somos más culpables que ellas y ellos.

Servir para merecer

 

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

 

imagen tomada de mensajedelamormisericordioso.blogspot.com

“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”

Acabamos de celebrar en la liturgia católica, la asunción de la Virgen María y es una ocasión perfecta para recordar que la fe de las y los cristianos nos lleva a  entender esta asunción como una esperanza de lo que todas y todos esperamos al final de nuestras vidas, sin embargo, debemos recordar que esta distinción de la que fue objeto la Virgen María no fue sólo por el hecho de ser la madre del Hijo de Dios, sino; y sobre todo, por las obras que ella misma realizó.

En efecto escuchamos que San Lucas relata cómo María sube a la montaña en una ciudad de Judá para ponerse al servicio de su prima Isabel, que a pesar de su avanzada edad se encuentra embarazada.

Esa servicialidad que en nuestros tiempos se encuentra muy olvidada, pues en una sociedad de mercado libre, donde lo importante es ganar el máximo de dinero con el mínimo de inversión; es la actitud que debemos tener en cuenta las y los cristianos actuales para realmente merecer el mismo destino que  la Virgen María. No podemos buscar el cielo sin ganárnoslo en la tierra, de buenos deseos está lleno el infierno.

Con la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, podemos caer en un sentimentalismo o en un tono muy rosa de la fe, pero no olvidemos que para merecer esta asunción tenemos que pasar primero por el <<Juicio del Amor>> que nos menciona en una hermosa parábola el Señor Jesús en el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo, cuando el Rey pregunte a cada uno por sus obras en favor de las y los más desprotegidos en las necesidades básicas de todo ser humano: Comida, bebida, casa, vestido, salud y libertad.

En este sentido todas y todos tenemos que rendir cuentas antes el Divino Juez de qué tanto nos convertimos para las y los demás en fuente de Vida y plenitud, y no lanzar campanas al vuelo creyendo que con el sólo hecho de creer, me he de salvar; eso sería un conformismo cristiano, lo cual es una clara contradicción con el Evangelio que Jesús proclamó.

Celebrar, pues, la Asunción de María es también celebrar su vida de servicio. Hoy es una buena ocasión para preguntarme ¿Qué tan dispuesto estoy a depojarme de mis comodidades para ponerme al servicio de las y los demás?

Se repite la historia

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

.

imagen tomada de publimetro.com.mx

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

Nuevamente la muerte acecha a la región carbonífera con la explosión de un pocito minero en la localidad  de La Florida, Coahuila en el Municipio de Muzquiz.

Siete mineros muertos es el saldo que ha dejado esta nueva tragedia, en un pocito, como son llamadas estas estrechas minas, propiedad del ex alcalde de Progreso, Coahuila, Federico Quintanilla.

En mayo de 2011 fueron 14 los mineros caidos en un pocito en el municipio de Sabinas y en 2006 fueron 65 los mineros que perdieron la vida, por mencionar sólo algunos de los muchos otros accidentes que han enlutado a las familias mineras de la región carbonífera a lo largo de su historia.

Lo interesante de esto es que cuando estos accidentes suceden, la gente se indigna, los políticos hacen presencia y se comprometen a hacer <<algo>>, y los diputados prometen inicativas de ley para evitar que se sigan perdiendo vidas  pero finalmente, como buenos mexicanos, todos terminamos olvidando hasta que se vuelve a presentar otra situación igual o peor.

Una constante queja de los empresarios es que la legislación mexicana no permite extraer el gas grisú que se acumula en el interior de las minas, pues no se puede duplicar la concesión a quien ya ha recibido la de la extracción del carbón y los señores diputados en lugar de hacer algo, simplemente se preocupan de hacerle la tarea a su partido, dejando al pueblo que los llevo a ocupar los curules en el completo olvido.

Curiosamente para acceder a la concesión de los pocitos, es de muchos conocidos los requisitos son mucho menores que para una mina grande y los pequeños productores de carbón genralmente se hacen empresarios a cambio de favores políticos.

Ejemplo de ello es el Grupo México, dueño de Pasta de Conchos, Grupo Acerero del Norte y una gran cantidad de pequeños productores que apoyaban al anterior gobernador Humberto Moreira, quizás sea esa la razón por la que nunca se castigó a los culpables del accidente de Pasta de Conchos o de muchos otros accidentes. Parte del apoyo era un impuesto estatal que tenían que pagar al gobernador. No es un secreto que esto ha generado problemas políticos, pero no ha ayudado en nada a la solución del problema de fondo.

Contrario a las minas grandes la seguridad en los pocitos es prácticamente nula y los supervisores de la Secretaría del Trabajo Federal son muy pocos, a pesar de ser una región eminentemente minera.

Para empeorar la situación, en últimos tiempos se ha hablado de posible intromisión en estos pequeños negocios por parte de la delincuencia organizada… por si fuera poco.

Lo que queda claro es que mientras sigamos siendo <<olvidadizos>>, este tipo de accidentes seguirán llenando de sangre nuestro estado; y a nuestros empresarios y políticos, en un desfiguro de cinismo tal que aún saldrán a declarar que se sienten apenados por la situación, pero siguen sin hacer nada; y nosotros sin exigírselo.

El que calla otorga

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

 

.

Reconozco que a veces, además de ser muy pesimista, soy muy mal pensado; pero en esta ocasión no me dejan muchas opciones el PAN, pues esa pasividad me  hace pensar o que había un acuerdo previo de entregar la presidencia, o que no les importa perder con todo y las triquiñuelas de las que se ha valido el PRI para ganar.

Si bien es cierto que su postura es ahora la del partido de gobierno, también es cierto que en sus orígenes este partido cerraba autopistas, tomaba plazas y calles para exigir democracia, ¿Dónde quedaron aquellos ideales de Manuel Gomez Morín y todos sus compañeros?

Ya de los ideales de Democracia cristiana ni los menciono, porque hace mucho tiempo que están más al servicio del Consejo Empresarial que de la democracia misma y de sus ideales cristianos se han reducido a defender la vida, aunque muchos panistas no sepan ni porqué.

En recientes declaraciones el presidente del Partido Acción nacional acaba de decir que en agosto se tomará la decisión de asistir a la toma de protesta del Presidente de la República que sea declarado el 6 de septiembre por el Tribunal Federal Electoral.

Olvida Gustavo Madero que el 1 de diciembre de 2006, cuando algunos partidos habían tomado la tribuna del Congreso para no dejar que tomara posesión a Felipe Calderón, fueron los legisladores del PRI quienes ayudaron al panista a tomar posesión con su presencia, para hacer mayoría junto a los panistas.

Seguramente el PRI cobrará el favor a los panistas este próximo 1 de diciembre ante la negativa de los legisladores de los partidos de izquierda. Y no es que yo piense que no pueda cambiar el panorama con tanto recurso legal que tiene Andrés Manuel López Obrador, más bien es que conozco las Instituciones mexicanas que están hechas a la medida del cliente, en este caso no dudo que si el PRI logró ganar en las urnas “haiga sido como haiga sido”, lo logre también en los tribunales.

La que no me deja de sorprender es la ex abanderada panista, que también, en un momento de arrebato semi místico se le ocurrió irse de vacaciones a una semana de las elecciones. Me pregunto, si hubiera ganado, ¿también se hubiera tomado esas vacaciones? No cabe duda que parecían ya premeditadas, pero ni adiós dijo, ni defendió miles de votos de sus seguidores y se dio muy pronto y sospechosamente por vencida.

De Gabriel Quadri no me sorprende, porque hasta de abogado del candidato ganador ha hecho, pidiendo a las izquierdas que acepten su derrota, quizá con un poco de suerte, su ánimo conciliador le alcance la chamba de Secretario de Gobernación.

Sea como sea y digan lo que digan la actitud de muchos en el PAN, y en otros partidos por más que la quieran disfrazar de conciliadora es sospechosa, demagógica y cómplice. ¿Qué casualidad que Manuel Espino y Vicente Fox pueden hacer proselitismo en otro partido y seguir tan campantes como siempre?

Y luego dicen que exageran quienes dicen que PRI y PAN son la misma cosa…

La Deuda

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

imagen tomada de skyscraperlife.com

 

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

Es interesante observar cómo va cambiando el aspecto de algunas ciudades, en aras de la tan traída y llevada <<modernización>>. Una de esas ciudades es la de Saltillo.

En una reciente visita que hice a Saltillo reflexionaba yo cuánto ha cambiado en los últimos cinco años, no es la misma ciudad con aspecto de pueblo mágico, sino que tiene ahora elementos que le hacen tener el aspecto de una ciudad moderna. Para quienes conocimos Saltillo antes quizás nos gustaba más cómo lucía en aquel tiempo.

Pero lo más importante que reflexionaba es: ¿Cuánto le ha costado a los saltillenses y a los coahuilenses esto? Y no pude evitar pensar en la mega deuda que tenemos en nuestro estado.

Lo más curioso del caso es que me quedaba pensando en que cómo es posible que no nos hayamos dado cuenta como sociedad lo que estaba sucediendo –que nos estábamos endeudando -. La respuesta es fácil, lo estamos viendo en las campañas presidenciales: mientras a la gente le den algo a cambio de apoyo político, serán capaces de vender su alma al diablo.

Porque no es posible que se dé paso a la supuesta modernización sin grandes presupuestos; la pregunta es, o era, de dónde salen tantos recursos. Sólo hay dos opciones: o  nos lo están regalando de una procedencia extraña, casi siempre ilícita, o estamos disfrutando lo que las próximas generaciones pagarán.

Lo peor es que con la primera opción, el ciudadano sólo muestra su indiferencia e hipoteca su propia seguridad y con la segunda muestra su idiosincrasia y su falta de previsión con el pensamiento tan difundido entre la sociedad: “Disfruta hoy, paga después”. Para muestra basta un botón: las ventas en tiendas como Famsa, Copel, Elektra y otras parecidas son enormes y sus ganancias, jugosas, especialmente provenientes de los intereses.

Desde ese punto de vista, lo que el gobierno del estado hacía, no era malo a los ojos de una gran mayoría que así maneja su economía personal o familiar, pues sólo así <<puede hacerse de sus cosas>> dicen de manera sencilla.

Sea para bien o para mal, los hechos ahí están y el silencio de muchos fue también una forma de complicidad, ya disfrutamos de pintura, de despensas, del monedero de la gente; de uniformes, útiles escolares y hasta computadoras; que ahora es tiempo de pagar con austeridad, despidos y hasta chivos expiatorios que pagarán en la cárcel por lo que sus jefes “de arriba” hicieron. Pero esto puede esperar, al menos una semana, pues primero tiene que seguir el reparto de apoyos para impulsar al candidato priista y al grupo de legisladores que ya hipotecaron el futuro de Coahuila, y ahora están dispuestos a hacerlo con todo el país.

Mientras tanto, nosotros seguiremos viendo <<prosperar>> nuestro país con una alta dosis de populismo, pero sin resolver el problema de fondo: la corrupción, haciéndonos cómplices silenciosos de un latrocinio en contra de nuestras futuras generaciones.

Por lo pronto la única deuda que debemos tener es con nuestra conciencia. ¿Qué tal está la tuya?

La familia en tiempo de crisis

Por : Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

imagen tomada de gustavozepedateg.wordpress.com

.

Recordaba en estos días el VI Encuentro Mundial de las Familias en enero de 2009 y pensaba en tres cosas importantes que dejó este encuentro: Primero, es necesario recuperar los espacios perdidos en la sociedad, especialmente entre aquellos en los  que hemos perdido credibilidad como Iglesia. Segundo, urge privilegiar el modelo de familia tradicional, que no monopolizarlo, a pesar de la gran variedad de formas de organización que proliferan ya en nuestro entorno; y tercero, tenemos que recuperar los valores humanos y cristianos que, incluso los mismos cristianos hemos ido dejando en el clóset y que tenemos que “desempolvar”.

            Cuando digo que hay que recuperar espacios no me refiero a ser nuevamente una sociedad homogénea de fieles católicos. En nuestros tiempos, esto sería iluso y ensoñador. Lo que quiero expresar con esto, es que cuando en nuestro país, uno de los más católicos del mundo, tuvimos un evento de esta naturaleza; no faltaron las voces que se levantaron al grito de: “Nos están robando la soberanía” y “Nos quieren abolir el estado laico”.

Todo esto se dió como una reacción a la defensa que la Iglesia hizo de la vida en contraposición con las propuestas de aborto y eutanasia en el Distrito Federal, específicamente, y también por el tema de las sociedades de convivencia tan traídas y llevadas en tiempos no muy lejanos.

Los “librepensadores” y radicales anti-clero y anti- Iglesia, no se hicieron esperar en reacciones violentas por considerar a la Iglesia como retrógrada y pisoteadora de los Derechos Humanos.

De aquí que sea de vital importancia que nos acerquemos a nuestra sociedad para responder a las interrogantes que nos hacen, a través del diálogo, en un ambiente de mutuo respeto y acompañado de una verdadera coherencia, que les de la seguridad que no les damos a conocer la verdad de una Institución, sino la Verdad de una persona que es Jesucristo, el verdadero liberador del pecado y de la opresión de los Derechos Humanos.

En este sentido me parece muy iluminador cuando Monseñor Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas, expuso, ante quienes seguían  pensando que es anacrónico el modelo de familia de Padre, Madre e hijos: “La Iglesia no inventa un modelo de familia, sólo propone el que Dios mismo ha mostrado desde el principio de los tiempos. Intentar modificarle a Dios sus planes es pretender ser nuevos dioses. Respetamos la libertad de quienes piensan distinto, aunque les advertimos los daños que pueden sufrir; pero que respeten nuestro derecho a proclamar también la verdad de Dios” (La jornada p. 39 21 de enero de 2009). ¿No es este un verdadero ejemplo de cómo nuestra Iglesia puede dialogar con respeto, autoridad y verdad ante quienes piensan distinto?

Por otro lado, para muchos es difícil hablar en el ámbito eclesial de la familia, pues, al parecer hay una especie de monopolización de parte del clero y la vida religiosa y le damos un sobre valor a dichas vocaciones, mientras que la vocación del matrimonio y de la familia  muchas veces queda relegada al último lugar.

Tal parece que nos olvidamos que si le echamos cuentas hay mayor número de familias en nuestras comunidades que vocaciones religiosas y sacerdotales, por lo que nuestros esfuerzos deben ir a favor de las “mayorías”, sin dejar de lado estas vocaciones específicas.

Hace algún tiempo escuché a un sacerdote mencionar que su prioridad pastoral son las familias tradicionales, y me dejó pensando en aquella frase de Jesús: “No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos” (Lc. 5,31), es decir, me parece que es importante atender a las familias tradicionales, sin embargo, en primera instancia, generalmente los hijos de esa familia generarán familias tradicionales, pero es más probable que los miembros de familias disfuncionales estén más propensos a generar familias disfuncionales.

Entonces, ¿Quién atenderá estas familias? ¿Cómo evitaremos que se siga repitiendo este círculo vicioso? Esto nos trae consigo la urgencia de crear estructuras pastorales para atender estas familias, perder el miedo a las cosas nuevas. Tenemos que ir, como nos lo recuerdan los obispos latinoamericanos, a los más alejados (DA 199), y ¿Quiénes más alejados que los que viven en el error, ya sea por ignorancia, ya por las diversas circunstancias de la vida?

Por último, es el momento de recuperar los valores humanos y cristianos, y qué mejor lugar para cultivarlos que la familia, pues es un espacio donde debe proliferar el amor y la enseñanza.

Lamentablemente nuestras familias se ven cada día más amenazadas por ideologías, tendencias y diversos desafíos que tienen que esquivar para no verse afectadas, sin embargo también el ritmo de vida es tan vertiginoso, que nos encontramos con familias, que aunque viven juntos, se ven poco por los diversos horarios de trabajo y escuela.

Pero no podemos dejarnos abatir por las adversidades, antes bien hay que mirar el futuro con esperanza, al fin y al cabo es una de las virtudes que nos caracterizan especialmente a los cristianos y es uno de los valores que hay que potenciar en nuestras familias a través de la formación y especialmente en los cursos prematrimoniales, para que los futuros contrayentes se den cuenta de la magnitud del compromiso que adquieren y que adquirimos toda la Iglesia junto con ellos.

Podemos aprovechar ocasiones como el día de la familia o campañas publicitarias ya existentes para reforzar la vivencia de los valores en las familias, así como los cursos catequéticos de Padres de  familia y de los mismos niños.

La familia es en fin, un abanico de posibilidades para reactivar nuestra a veces anquilosada pastoral, pero además, podemos decir, el motor que puede mover a la gran maquinaria que es la Iglesia, sólo falta que le demos su lugar, que nos preocupemos por formar verdaderas familias, que estén  realmente comprometidas con la Iglesia y con el anuncio del Reino.

P. D. ¡Viva la familia!

jpcruzalvizo@hotmail.com


Pasión por el Reino de Dios

Escrito por: Juan Pablo Cruz Alvizo.

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

 .

Me llama mucho la atención algunos pasajes de la Sagrada Escritura en las que el Señor  Jesús contesta a sus adversarios con ánimo de provocar o les reprende con expresiones fuertes; también el pasaje en el que en el Templo, lleno de coraje, corre a los mercaderes. Esto me da una idea de la Pasión que Jesús sentía por el anuncio del Reino y su desesperación cuando otros iban en contra de este Reino.

Ya desde el Antiguo Testamento vemos también expresiones bellísimas de Dios en boca del profeta Oseas: “Voy a seducirla, la llevaré al desierto y le hablaré al corazón.”(2, 16), refiriéndose a su pueblo.

La Pasión (patós) que Dios siente por su pueblo, es como la de un amante, no en un sentido peyorativo, ni como entendemos esa palabra hoy en día, sino como la persona que ama con todo su ser. Este es un sentimiento que se da ya desde la creación, pero en especial, a partir del encuentro de Dios con su pueblo en el desierto.

La Pascua que celebramos es, además de celebración de la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, un tiempo de dar continuidad a los propósitos de cuaresma, así nos lo propone la Iglesia y así lo hemos entendido los cristianos, de ahí que sea también momento propicio para encontrarnos con Dios y profundizar en nuestra relación con Él para conocer verdaderamente cuánto nos ama.

Pero este encuentro quedaría infecundo si no tomáramos en cuenta los consejos de Jesús con los que iniciamos la liturgia de la cuaresma: limosna, oración y ayuno deben ser prácticas que deben quedar en lo íntimo de nuestro corazón y en la presencia de Dios, aunque nunca desligadas de la atención y el amor al prójimo.

Éstas y todas las prácticas que tengamos en mente para vivir  la vida cristiana deben ser un momento de “noviazgo” con Dios, nos deben ayudar a fortalecer nuestra relación con Él.

Pero de nada sirve que queramos tener una relación íntima con Dios si no hacemos lo que a él le agrada. Cuando un joven o una chica desea agradarle a la otra persona, platica con ella para saber sus gustos, aficiones y de esa manera hacer las cosas que a dicha persona le agraden. De  manera que no va a comportarse de la forma que a la otra persona le disguste, sino todo lo contrario.

De igual forma, los cristianos debemos buscar hacer la voluntad de Dios en todas nuestras acciones, para ello debemos aprovechar todo tiempo y preguntarle en oración qué desea de nosotros.

Y precisamente este tiempo debe servir para acrecentar nuestra Pasión por Dios y su Reino, esto sólo lo lograremos cuando nos sintamos plenamente amados por Él y sintamos toda la pasión que siente por ti y por mí. Entonces será cuando correspondamos, no con la misma intensidad, pero sí con la que todas las fuerzas de nuestro corazón nos lo hagan posible.

Esta pasión es la que sintieron los apóstoles por la fuerza del Espíritu Santo en Pentecostés, con lo que perdieron la cobardía para anunciar a Jesús y denunciar la injusticia que se había cometido con su ejecución.

Esta pasión es la misma que debemos pedir al Espíritu Santo para ser capaces de denunciar en medio de  estas estructuras de injusticia y opresión en los que vive nuestra sociedad, y en especial, los más pobres, en los ámbitos: económico, político, social, educativo, e incluso me atrevo a decir que religioso, para denunciar todo aquello que vaya en contra del anuncio del Reino.

Esta pasión es, por último, la que nos impulsará a ser cada vez mejores cristianos con todas las implicaciones que esto tiene, tener los mismos sentimientos de Cristo y apasionarnos por el anuncio de su Reino.

¿Democracia cristiana?

Escrito Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

En Latinoamérica y el mundo se han dado movimientos de cristianos y cristianas que han entendido que su quehacer y responsabilidad social son tales que no pueden estar desencarnados de la realidad, por lo que se ha llegado a la formación de grupos de reflexión, asociaciones e incluso partidos políticos que tienen como principios fundamentales algunos elementos de la Doctrina social cristiana.

De hecho hay países en los cuales estos partidos políticos han llegado al poder, paradójico, para una mentalidad que debe ser más de servicio que de poder. Entre estos países tenemos Brasil y en el 2000 en México se logró derrocar al partido que se encontraba gobernando desde hacía tres cuartos de siglo.

Pero las Instituciones políticas, económicas, e incluso religiosas corren siempre el riesgo de perder su esencia, pues como dice Carlos Díaz: Las instituciones que el hombre crea, acaban corrompiendo al hombre que las ha creado (Una Iglesia que piensa. Dos Mundos. Salamanca 2005. p. 14). Esto es lo que parece haber sucedido al partido en turno, pues de aquel humanismo que predicaba y de los cristianos y cristianas que buscaban cambiar su realidad social, parece que no queda nada. El bien común, pilar de la doctrina del partido, poco tiene ya de común y casi nada de bien.

Hay hombres y mujeres que parece que están mas bien al servicio del poder económico que de las causas más nobles y de  mexicanos y mexicanas más desprotegidas.

Pero la responsabilidad no es toda de ellos y ellas, sino que los demás  -cristianos y cristianas- especialmente los laicos y las laicas, debemos levantar la voz y hacer uso de la participación social para redireccionar los ideales de las instituciones y de la misma sociedad.

En el 2000 esperábamos un cambio que nunca llegó, pues se siguieron manejando con las políticas económicas que sólo <<estabilizan al país>> pero no generan mejor calidad de vida. Se vio más por las instituciones que por las personas, y eso que es uno de los pilares que sostienen al partido en el poder.

Y ante un triunfo tan polémico en el 2006, para autolegitimarse el soberano en turno, decidió salir a las calles con <<su>> ejército en una guerra contra la delincuencia organizada, que nos ha demostrado hasta la fecha que verdaderamente está muy organizada, mejor que nuestras fuerzas policiacas y el ejército, y nos ha dejado un saldo de 60 mil muertos (Mauricio Fernández, el polémico alcalde de San Pedro, Nuevo León dice que en realidad son 150 mil).

Ante la realidad de la pobreza en casi la mitad de nuestra población, una crisis económica que <<pega>> más duro –como siempre- a las y los que menos tienen, el desempleo y el empleo informal en un alto porcentaje; ya no sólo en quienes no cuentan con estudios básicos, sino en profesionistas incluso, una educación que deja mucho que desear y la corrupción en todos los niveles de gobierno, así como la rapiña en los Sindicatos, especialmente en los de PEMEX, CFE y el SNTE nos encontramos ante el descontento de una gran mayoría que ya no ve lo duro, sino lo tupido y que está dispuesta incluso a regresar a los tiempos en que <<robaban, pero repartían>>.

¿Cómo exigir que nuestros impuestos se traduzcan en progreso?, ¿Cómo volver a las fuentes de la democracia cristiana?¿Qué acciones debemos llevar a cabo? Son preguntas que debemos hacernos, y respondernos, para hacer algo –y hacerlo urgentemente- antes de que la democracia cristiana se convierta anticristiana.


//