La verdad nos hará libres

Escribe: Adolfo Huerta Alemán

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imagen de artistasdelatierra.com

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“Los  seres humanos  reaccionan  no  frente  a  la  realidad, 
sino  frente  a  las  ideas  que  tienen  en  su  mente”
<<Anthony  de  Mello: sacerdote  jesuita  hindú>>

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Es  bastante  curioso,  aún  más  misterioso  del  cómo  los  seres humanos se  la  pasan  buscando  la  verdad.

Tal vez,  teniendo  la  certeza  que  solamente  en  la  verdad  encontrarán  liberación,  vivir  en  plenitud  y  trascender.

Tienen  sed  de la  verdad,  pero  lo  que  me  causa  asombro  y  seguirá  siendo  un  misterio,  es  cuando  logran  estar  frente  a  la  verdad,  sus  reacciones  son  muy  contradictorias,  veo  actitudes  de  rechazo,  de  hostilidad  y  de  desconfianza ¡Le  tienen  miedo  a  la  verdad!

Alguien  dirá ¿Para  qué  quiero  la  verdad? ¿Hacia  dónde  nos  lleva  la  verdad? ¿Sirve  de  algo  la  verdad?

Lo  que  he  vivido  en  mi corta  experiencia,  es  que  la  verdad  te  lleva  a  tu  corazón  de  tu  ser,  a  lo  más  hondo  de  tu  conciencia,  a  tus  motivaciones  y  convicciones,  éstas  últimas  son  las  que  guiarán  tu  vida.

Te  lleva  a  descubrirte  a  ti mismo,  aceptarte  tal  cual  eres,  sin  estar  obligado  de  vivir  bajo  un  patrón  de  conducta  exclusivo  de  alguien   que  esté  arriba  de  ti,  no  tienes  por qué  vivir  y  hacer  de   tu  tiempo  por  desgastarte  por  ser  una  copia  de  algún  modelo  que  te  quieran  imponer.

La  verdad  (y  no la  de  los  discursos  de  los  políticos  o  de  algunos  que  pregonan  ser  religiosos) te  lleva  a  estar  en  armonía  contigo  mismo  y  con  el  toque  divino  que  hay  en  ti,  independientemente  seas  ateo  o  creyente.

Todo  esto  te  lleva  a  saborear  tu  existencia  y  la  del  otro.

Mientras  no  te  atrevas  a  vivir  tu  proceso,  para  asumir  la  búsqueda  de la  verdad  en  ti,   estarás  extraviado   a  lo  largo  de  tu  vida,  peor  aún,  los  que  guiarán  tu  existencia  serán  tus  prejuicios  y  tus  <<jaulas  mentales>>  esto  no  te  permitirá   vivir  feliz,  en  lo  que  te  resta  de  tiempo  por  estar  en  este  mundo.

Cualquier  gurú  farsante   te  venderá  cenizas  por  verdad  y  morirás  ignorando  el  verdadero  significado  de  tu  vida.

Hoy  sobran  individuos  que  pregonan  la  verdad,  que  pretenden  vendernos  desilusiones  por  sueños,  nos  han  engañado que  no  podemos   cambiar  el  rumbo  de  nuestra  Historia,  nos  han  hecho olvidar  que  cada  una – uno  de  nosotros  somos  arquitectos  de nuestro propio destino,  y   que  somos  constructores  de  nuestra  propia  Historia.

Nos  han  domado  para  comportarnos  como  autómatas   para  seguir  sus  preceptos  y  leyes, solamente  para  conseguir   que  se  sigan  imponiendo  sus  intereses.

Han  ahogado    lo  divino  que  hay  en  cada  una – uno  de  nosotros,  todos  nacemos  águilas,  pero  éstos   gurús (sacerdotes, papás,  profesores  y  políticos),  han   buscado  por  todos  los  medios  darnos  la idea  de  que  somos  gallinas   y  como  tales  estamos  obligados  a  comportarnos,  para  resguardar  el  orden  económico  y  del poder  que  reina  en esta  época.

No  tengas  miedo  a  la  verdad,  no  temas  a  descubrir lo divino  que  duerme  en  ti ¡Es  hora  de  despertarlo!  Tienes  la  libertad  de  ser  tú,  así  sin  más.

La  verdad  comienza cuando  la   buscas  tú  mismo  y  no  sigues  parámetros  de  otros.

Nos  tienen   tan  acostumbrados  a  sus  rutinas  y  prejuicios que  ya  no  eres  capaz  de  distinguir  entre  la  realidad  y  las “pseudoverdades”  que  te  venden  a  diario  por  todos  los  medios  que  tengan  a  su  alcance.

La  verdad  inicia  cuando  te  atreves  a  ser  tú  mismo  y  te  reivindicas  en  tu  conocimiento  de  ti  mismo,  cuando  dejas  libre  tu  conciencia  y  eres  capaz  de  trascender  tus  jaulas  mentales,  que  te  tienen   esclavizado  en  los  prejuicios  y  en  la  oscuridad  de  la  indiferencia  de  tu  entorno  histórico.

Que  la  verdad  en  más  de  una  ocasión  pasa  frente  a  ti:   está  en  las   risas  de  una  reunión  improvisada,  en  el  beso  de la  amada,   en  una  llamada  inesperada  de  un  viejo  amigo,  en  los  sabores  y  colores  de  tu  cultura, en  las  ganas  de  hacer  algo  diferente,  en  la  música  que  te  pone  a  bailar  como  nada  existiera  a  tu  alrededor,  cuando  te  atreves   a  romper  tus  jaulas  mentales,  en  el  canto  nocturno  del  grillo,  en la  mirada  de  tus  padres,  en  el  abrazo  de  fortaleza  cuando  crees  estar  solo, cuando  logras  reírte  de  ti  mismo,  cuando  estás  en  armonía  con  <<tu  instinto  creador>>.

La  elección  es  tuya,  decide  si  vas  a  vivir  para  ganarte  la  vida  o,   vas  aprender  a  vivir  de  aquí  en  adelante.

“Las  personas  no  necesitan  que  les  enseñen  a  mirar.  Necesitan  tan  sólo  que  las  libren  de  las  escuelas  que  las  ciegan”

<<Anthony  de  Mello S. J.>>

 

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Twitter @GofoAutor          

 

Volver a nacer

Escribe: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

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imagen tomada de secretosparaunavidamejor.blogspot.com

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El ser humano atraviesa la vida experimentando situaciones cotidianas, del trabajo al hogar, horas incontables de estudio, diversión, comer, dormir, ritos sociales y un cúmulo de actividades más que hacen de la vida algo llevadero, algo soportable.

La vida del ser humano adquiere sentido cuando se topa con lo que los psicoterapeutas humanistas han denominado “experiencias cumbre” es decir, acontecimientos en la vida fuera de lo ordinario que a la postre dan un giro a la existencia del humano. Como experiencias cumbre por antonomasia están las que se rigen por el acontecimiento de la vida y el suceso de la muerte. Cuando nace un hijo o cuando muere un ser amado. Esas dos experiencias definen la existencia del sujeto.

Vida y muerte; Eros y Tánatos siempre presentes en la existencia del ser humano. Manifestaciones de vida como el amor, la amistad, el compañerismo, el compromiso, la familia, la construcción de una vida con sentido. Manifestaciones de muerte como la destrucción, el odio, la muerte misma, el suicidio, el homicidio, la violación, el secuestro, el robo, el acoso, la amenaza.

Ante un acontecimiento emanado de la representación simbólica del Eros (vida-amor) no hay mucho que re-plantearse, pero ¿qué hacer cuando se sufre la manifestación de la pulsión de muerte, ya sea la propia o ya sea la del “Otro”? La propuesta de la psicoterapia es muy clara: re-significar la existencia a partir de dicho acontecimiento, no sabemos si eso que sucedió es bueno o malo sino a partir de las consecuencias y la capacidad de re-significar la vida, a través de la resiliencia.

Un paciente sufre un robo en el cual comenta que su vida corrió peligro, en donde los ladrones pudieron golpearlo, secuestrarlo. Víctima del terror el paciente en cuestión agradece haber salido con vida de esa experiencia; re-significa su existencia a raíz de lo allí vivido, pone en una balanza su proceder y comienza a vivir una existencia nueva sabiendo la fragilidad de su paso por este mundo o citando a Milan Kundera: “La insoportable levedad del ser”.

El paciente en cuestión ha abandonado el síntoma que lo mantenía maniatado, ha re-valorado su existencia, piensa la vida desde otra perspectiva, claro que siente odio hacia sus agresores pero también se siente agradecido con la vida (o con Dios, que lo protegió con su “manto sagrado” en propias palabras del paciente) y pudo salir adelante después de ese trago amargo que le suscitó dicha experiencia. Tomó el teléfono público para avisar a sus seres queridos que todo estaba bien. Cuando tomó el teléfono público señala que fue como si hubiese cerrado una etapa de su vida, algo que había quedado abierto precisamente con una llamada de teléfono hace más de quince años.

La vida, Dios, el destino, la oración de la madre, la enseñanza del padre, todo se conjuga para que el ser humano pueda acceder a una vida con sentido. Es a partir de una “experiencia cumbre” que en su momento no sabemos si es “buena” o “mala” como la anécdota del padre de familia que tenía un hijo que fue atravesando diversas situaciones de la vida a las cuales el padre solo respondía: “esto es bueno, esto es malo, quién sabe”.

Re-significar la existencia a raíz de un acontecimiento que cimbra la consciencia, re-plantearse el lugar que se tiene en el mundo, saber valorar la vida y comenzar a vivir una vida con sentido. No quedarse en el discurso de “¿por qué me pasó esto a mí?” sino a partir de eso re-plantear las prioridades, saber qué es eso que constantemente se está repitiendo y que no deja avanzar, ese síntoma que entorpece y no deja vivir una existencia plena.

Me quedo pensando en eso que comenta el paciente: en esa experiencia en la que estuvo su vida en peligro. Quizá Dios estira las orejas de manera drástica a sus hijos que requieren de medidas extremas para tomar consciencia de su vida (“tocar fondo” dirán algunos). Dios, el destino, la vida misma, la consecuencia de sus actos, serendipia, cualquier cosa, lo importante es lo que se va a hacer a partir de eso, la vida que desea vivir siendo un hombre nuevo. En esta ocasión fueron unos ladrones, para otras personas el llamado a la vida puede ser a través de acontecimientos trágicos como una violación, un secuestro, la muerte de un ser querido. Vivir el duelo correspondiente y acompañado de un proceso de psicoterapia poder salir adelante; re-significar el acontecimiento y no quedarse en la posición de víctima, preguntarse qué es lo que se está haciendo mal y comenzar a re-plantearse su lugar, su ser-en-el-mundo. El replanteamiento de la existencia puede ser a través de dichos acontecimientos (que cualquiera quisiera estar exento de eso) pero también la vida llama con susurros al oído; a través del acompañamiento amoroso de la pareja, del cuidado amoroso de los padres, de la amistad brindada, un encuentro con Dios (de acuerdo a la creencia del sujeto) o también se puede re-significar la existencia precisamente a través de un proceso de psicoterapia, un proceso de análisis en donde el ser humano va y se escucha y logra saber eso que tanto le viene perjudicando la existencia sin necesidad de exponer su vida. Más vale un buen análisis a tiempo que lamentarse por las consecuencias de ese síntoma que no se quiso escuchar.