El mito de los mesías

Escribe: Adolfo Huerta Alemán

imagen de telesemana.com

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“Las  masas  humanas   más   peligrosas  son  aquellas  en  cuyas  venas  ha  sido  inyectado  el  veneno  del  miedo. . . El  miedo  al  cambio”.

<<Octavio  Paz>>

 

Ya  hemos  tenido  suficientes  acontecimientos  para  sensibilizarnos  y  darnos  cuenta  que   algo  anda  mal,  muy  mal  en  nuestro  entorno  histórico.

Ante  la  situación  que  vive  nuestro  país,  nos   sobran  los  signos  que  nos  interpelan  a  tomar   una  <<decisión  ética>>.

Contradicciones  de  nuestra  realidad  social  nos  sobran,  capacidad  de análisis  la  hay,  el  darnos  cuenta  de hechos  que  antes  eran  aislados  y no  llegaban  a  nuestro  conocimiento,  ya  no  los  hay  con las  redes  sociales  y   el  internet,  todo   esto  nos  lleva  a   tomar  una  actitud  sustentada  en  nuestra  decisión  ética,  frente a  la  realidad  que  nos  encuentra   día  con  día,  sea  ésta  para  crecer  o para  llevarnos  al  carajo.

Las   diferentes  voces  que  se  han  levantado  a  lo  largo  y  ancho   de  nuestro  país es  una  llamada  de auxilio  y  de atención  para  dejar  nuestra  indiferencia  y  pasividad,  para  dejar  de   vivir   como  si  no  me  afectara  a  nosotros.

Estamos  ante  una  oportunidad  de  comenzar  reales  <<procesos  de  transformación>>,  con  la  construcción  de  <<liderazgos  colectivos>>,  éstos   últimos  se  hacen  notar,  cuando  las  y los  que  se  hacen  escuchar,  no  son  de   alguna   élite  política   o  religiosa,  sino   son  personas  de  a  pie.

Como  los  normalistas   y   los  padres  de  sus  hijos  desaparecidos,  ellas   y  ellos   forman  los  liderazgos  colectivos que  hoy  necesita  nuestro  México,  por  citar  un  gran  ejemplo  actual,  pero  hay  muchas  y  muchos  que  están  trabajando  por  transformar  nuestra  realidad.

Comencemos  por  nuestra  familia  y  círculo  de  amigos,  salgamos  al  encuentro  con  el  vecino,  para  comenzar  a   formar  liderazgos  colectivos,  no  hay   otra  opción,  lo  hacemos  o   esto  no  tendrá   un  buen  sabor  de  boca.

Fortaleciéndonos   los  unos  con  los  otros,  provocaremos   caminos  nuevos  que  nos  lleven  a  una  verdadera  transformación  de  nuestra  realidad.

Pero, hay  que  perseverar  para   resistir.  No  nos  dejemos  llevar  por  el  derrotismo  y  querer  ver   resultados  inmediatos  y  pasajeros.   Hoy  más  que  nunca  estamos  llamadas  y  llamados  a  recuperar  nuestra  voluntad  para  actuar,   ser  más   creativos  y  perseverar.   Siendo  creativos   encontraremos  el  camino  para  poner  un  alto  a   todo  lo  que estamos  viviendo,  estamos  llamados  a  transformar  nuestra  realidad,  si no  lo  hacemos  cada  una – uno  de   nosotros,  nadie  lo  hará  por  nosotros.

“Si  quieres  cambiar  al  mundo,  cámbiate  a  ti  mismo”.

<<Mahatma  Gandhi>>

Facebook  Adolfo  Huerta  Alemán

gofoman@hotmail.com

Twitter  @GofoAutor

¿Por qué ganó Enrique Peña Nieto?

Escrito por: Carlos A. Moreno De la Rosa

imagen tomada de deccanchronicle.com

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“Los ciudadanos que dan su voto al poder corruptor
son pobres almas atribuladas que anhelan el maltrato”
Leonardo Da Jandra

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Claro que Enrique Peña Nieto ganó las elecciones. Claro que por supuesto que el PRI con su maquinaria de marketing instaló en el inconsciente colectivo la necesidad de ser gobernado por un sujeto hueco, por un sujeto vacío, sin propuestas, títere de unos cuantos que quieren seguir moviendo los hilos de la Nación. El pueblo tiene el gobernante que se merece.

El Partido Revolucionario Institucional ganó el derecho de “servir” al pueblo de México porque un importante sector de la población es indiferente al llamado que hace la democracia. Ganó el PRI por las ya consabidas artimañas del carrusel, o el pagar por el voto con una fotografía de por medio. O simplemente ganó Peña Nieto porque los mexicanos tomamos decisiones trascendentales partiendo de lo que nos diga la televisión.

El candidato Enrique Peña Nieto ganó por la simple y sencilla razón de que vivimos en un país tercermundista.

Peña Nieto ganó las elecciones por que aún somos un país que vive de pan y circo.

Si en las evaluaciones que lleva a cabo la OCDE en el rubro de la Educación obtuviéramos los primeros lugares, otra cosa sería, pero ¿cuál es la realidad? poseemos los últimos lugares, somos un país sin juicio, carecemos de razonamiento, la Lógica aún no se manifiesta, poseemos pensamiento concreto, carecemos de memoria a largo plazo y sobre todas las cosas somos fanáticos a la televisión; bueno, esto último quizá no tiene mucho de virulento, pero lo “malo” es que consumimos de la televisión programas chatarra.

El sr. Enrique Peña Nieto llegará a la silla presidencial porque vivimos en una “República bananera”, porque siguen existiendo los acarreados, los votos cambiados por despensa, o simplemente porque el candidato estaba  muy guapo y camina delante de una estrella de las telenovelas.

Ganó Enrique Peña Nieto simplemente por que en México las bibliotecas siempre están vacías y los casinos siempre lucen repletos. Ganó Enrique porque el mexicano prefiere cotorrear, porque el mexicano no hace un acto de introspección necesario para reflexionar su voto; se deja llevar por la parafernalia de los medios de comunicación. El voto insulso, el voto mediocre, el voto del infeliz. El voto corporativo, el voto clientelar. El voto en masa.

El voto en las elecciones de este año para la Presidencia de la República eran todo un acertijo, no había a cuál irle: de entrada el PRI y el PAN representaban y siguen representando más de lo mismo, el poder anquilosado, el poder que nos ha mantenido sometidos. El “PRIAN”, han sentenciado los eruditos de la materia.

El PRD representa aún la propuesta novedosa, quizá un “cambio verdadero” pero la personalidad de Andrés Manuel distrae mucho del objetivo, quiso convencernos con su “República amorosa” y estuvo a punto de hacerlo, pero repentinamente cambió de decisión y volvió a sus andadas, en lugar de proponer se dedicó a denunciar los males de la Nación, y peor aún, su propuesta económica dista mucho de lo que en la actualidad se requiere. Su nacionalismo trasnochado alejaría la inversión extranjera. Estaríamos aislados dentro de un mercado globalizado. Lástima de Gabinetazo, nos hubiera gustado ver en acción a ese grupo de ínclitos mexicanos. Quizá dentro de seis años, en el 2018 sí gane la izquierda, representada por Mancera o por Ebrard.

De Gabriel Quadri pues ni para qué; sus propuestas fueron muy ambiciosas, si por él fuera desterraría a los más pobres del país, si por él fuera se encargaría de privatizar el sector Salud, Educación y Pemex, a leguas se ve que su ideología comulgaba con el fascismo.

Volveremos a las andadas. Nos volverá a gobernar el Partido Revolucionario Institucional. Resignación y Aceptación. Tendremos seis años de más de lo mismo. México no podrá avanzar, México seguirá estancado. Ganó el político de relumbrón. El PRI se instalará otra vez en Los Pinos gracias a los habitantes de un país desmemoriado.

Enrique Peña Nieto será presidente gracias a un país en donde el ciudadano prefiere a Espinoza Paz por encima de Octavio Paz.

Adiós al Circo de las cuatro Pistas.

@CarlosLector