Revolución del intelecto

Escribe: Adolfo Huerta Alemán

 

“Contemplar es trabajar; pensar es hacer.

Los brazos cruzados trabajan; las manos juntas hacen”.

<<De Víctor Hugo de su gran obra Los Miserables>>

Hoy en día se nos está haciendo una llamada a todas y a todos, desde todos los lugares de México, abundan señales y signos a que estemos despiertos y estar pendientes, para colaborar con el otro, como podamos y desde cualquier espacio donde estemos desarrollándonos.

Se van vislumbrando muchas señales, donde parece que nos vamos encaminando hacia una <<Revolución del intelecto>>, y no tendría que ser de otra manera, pues las revoluciones armadas, ya lo constatamos, sólo traen más derramamiento de sangre, y los que las dirigen caen en lo mismo por lo que estaban luchando, el poder sólo cambia de rostro o de traje.

Nuestra tarea es contagiar de la <<Locura creativa>>, a más gente, comenzando por la que está a nuestro alrededor, es hora de dejar nuestra cómoda posición: el desánimo y desechar el “¿para qué nos manifestamos, si todo sigue igual?” Y pasemos al ¡Comencemos a organizarnos y a colaborar!

Hay que agregarnos e incluirnos al movimiento, que no ha dejado de evolucionar, éste movimiento es social, tiene que ser valiente y profundo, por eso hablo de una <<Revolución del intelecto>>. Estamos llamadas y llamados, para que entre más seamos los que nos unamos, provoquemos este paradigma que vendrá. No seamos el dique que lo detenga, o que haga más lenta su llegada.

Las y los ciudadanos estamos invitados a asumir nuestras propias capacidades para asumir nuestro papel de adultos y propongamos iniciativas reales y posibles que se puedan llevar a cabo y den soluciones a reales problemas de nuestra sociedad y no cifras que nos dan nuestros políticos que rayan en la estupidez.

Es hora de superar nuestros individualismos y dar por hecho, que está en cada una – uno de nosotros, tener la capacidad de colaborar y trabajar en conjunto, en equipo, en comunidad por el bienestar de nuestra sociedad. Este movimiento tiene que ser completamente ciudadano e inteligente.

Date cuenta de una vez por todas que los partidos políticos no están haciendo nada por el bien común de nuestro México; siguen solapando su corrupción y se siguen reciclando entre los mismos. Van cambiando de color según les convenga.

Está de sobra recordarles que estamos ante un período crítico. Por doquier hay hartazgo ciudadano. Sólo falta que ese hartazgo lo saquemos de nuestro aislamiento para llevarlo a las plazas, a las calles, a las colonias, a las iglesias y colaborar con el otro ¡Dejémonos de quejar a escondidas! ¡Ya no sean indignados de clóset!

Provoquemos ese movimiento ciudadano, sólo así recuperaremos todo lo que se nos ha robado ¡No permitamos que nos roben la capacidad de soñar!

¡La megadeuda de Coahuila sigue impune, al igual que la Mafia Moreira Valdez – PRI!

“El hombre tiene un tirano: la ignorancia”.

<<De Víctor Hugo de su gran obra Los Miserables>>

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gofoman@hotmail.com

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Año 2014: Momento crucial para la educación en México

Escribe: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

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imagen de cai-mb.blogspot.com

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En tiempos recientes el tema sobre la educación en México ha sido un tema relevante en cuanto a las políticas públicas en nuestro país; amas de casa, profesores, investigadores y diputados han dado su versión de los hechos; también los medios de comunicación.

¿Cuál es el panorama de la educación en México? ¿La Reforma Educativa como un simple cúmulo de buenos propósitos? ¿De nuevo la utopía se impone? El conflicto siempre se ha de revelar: una cosa es la propuesta teórica y otra cosa es la realidad. Una cosa es la utopía propuesta por la Secretaría de Educación Pública en México y otra cosa es el diario vivir del alumno en su proceso de enseñanza aprendizaje y otra cosa también es el diario vivir del docente que se “enfrenta” a ese alumno que ha permutado en los últimos veinte años.

¿Cuál es la propuesta actual de la educación en México? ¿Cuál es el panorama? La educación en México constantemente está cambiando, desde una educación “socialista” de los años cuarenta, pasando por una educación conductista, luego una educación “progresista” hasta lo que tenemos hoy en día: una educación atravesada por un enfoque por competencias con ínfulas de educación inclusiva: “Educación para todos”.

La educación en México está viviendo un momento histórico, un momento cumbre a través de la “Reforma Educativa”; planteemos la interrogante que ronda en cualquier mesa de trabajo: ¿Cuál es el sentido de dicha Reforma?

La propuesta de los personajes que tienen en sus manos el derrotero de la educación en México es convertir las escuelas en “ambientes de aprendizaje” y para ello, como primer paso, han propuesto los denominados “Consejos Técnicos Escolares” que consisten en reuniones de una vez al mes de todo el personal de la institución educativa.

El Consejo Técnico Escolar (C.T.E.) es una propuesta de la Secretaría de Educación en México. El C.T.E. está pensado para fungir como un espacio de oportunidad idóneo en donde se puedan fortalecer las capacidades de la institución educativa con el objetivo de mejorar los aprendizajes. Cabe señalar que dichos espacios de análisis y reflexión ya no giran nada más (o no deberían) en torno a la trasmisión de conocimientos: el interés en la actualidad no solamente se limita a las actividades propias del aula sino a la escuela como conjunto. Construir una “comunidad de aprendizaje” en donde los docentes toman en sus manos el destino de la escuela. ¿Por qué estar en contra de dicho axioma? ¿Será quizá por el temor de no saberse responsable y capaz de semejante reto?

La idea de educación en la actualidad dista mucho de las propuestas que en su momento rigieron los lineamientos por los cuales se guiaba cualquier institución educativa; ahora la innovación radica en que el aprendizaje no se limita simplemente a la reproducción estéril del conocimiento: dadas las circunstancias por las que atraviesa la civilización y las características propias de la globalización, la educación se reparte en cincuenta por ciento aprender a aprender y el otro cincuenta por ciento aprender a convivir. (Sin olvidar las competencias para la vida, los aprendizajes esperados, estándares curriculares, principios pedagógicos, perfil de egreso).

El discurso que impera dentro de los representantes de esta nueva propuesta tiene que ver con constructos como la calidad, inclusión, equidad, educación para todos. Enfoque de inclusión.

¿Qué hace diferente la Reforma actual a las reformas que en su momento tuvo la educación? La reformas educativas de antaño fueron en lo pedagógico, la actual viene a reformar las bases, la estructura, el juego en el que todos participamos. Eso ha quedado asentado en la reforma al artículo tercero; ahora el que quiere ser docente no será por herencia, por tradición, por un resultado en la compra-venta de alguna plaza o por “compadrazgos”. Ahora la propuesta es que el que está frente a los alumnos sea resultado de un mérito, que esté capacitado e impregnado del rol docente, del saber docente, orgulloso de pertenecer a este cambio tan trascendental que estamos viviendo en la educación en México.

¿Cuál es la realidad de la educación en México? El ochenta por ciento de los alumnos que terminan la educación básica presentan resultados que están en la franja de “insuficiente y elemental”. Las reglas del juego indiscutiblemente deben de cambiar. El sistema educativo está agonizando, cualquier cambio a estas alturas es preferible.

Con la Reforma Educativa se pretende valorar la capacidad profesional del docente, el estar frente a los alumnos sea fruto de sus méritos y no un compadrazgo. La Reforma tomará en cuenta el desempeño, las capacidades, la entrega, la idoneidad. La evaluación al docente se centrará en su capacidad de ejercer con competencias claras su función. La intención es dar paso a la “Meritocracia” que tanta falta hace en cualquier sistema institucional.  Dejar atrás esos “Usos y costumbres” en donde la plaza docente se heredaba, se vendía o se pactaba a través de canonjías. La propuesta de la Reforma Educativa es valorar el desarrollo profesional docente.

Otro de los puntos torales de la Reforma Educativa es la “Autonomía escolar”. Estos aires nuevos que se pretenden vienen a impulsar la creatividad, la innovación en estrategias, la participación crítica y autónoma del docente y apertura al padre de familia, partiendo de lo que Silvia Schmelker denominó como “Escuela singular”, tomando en cuenta el axioma de que cada escuela necesita resolver sus problemas de manera distinta. Singularidad y creatividad.

¿Cuál es el fin último de la educación? No hay que perder la brújula, el sentido y el destino final de la educación es el logro del objetivo colectivo plasmado en la consecución de la meta educativa: “Que los alumnos al egresar sean capaces de desempeñarse como ciudadanos de una sociedad democrática”. Habrá que empezar a formar primero esa “sociedad democrática” en donde sean bien recibidos los alumnos que egresan de las escuelas, mismos que serán los creadores de dichas sociedad que anhelamos. Juego dialéctico socializador. Lograr también que los egresados sean capaces de seguir aprendiendo a lo largo de la vida,  alumnos dotados de los instrumentos para aprender.

El reto está allí. Asumir el reto es cuestión de actitud. El reto sirve para crecer. ¿Utopía? Quizá, pero ¿para qué sirve la utopía? (como bien dijera el poeta) precisamente para eso, para caminar.

Autor: Carlos Arturo Moreno De la Rosa (Monclova, Coah. Mx.)

 

Imbéciles


Por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

imagen tomada de blogdefelixmoralesprado.blogspot.mx

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Los ideólogos y analistas, así como los historiadores y filósofos coinciden en señalar que nuestro tiempo está marcado por una necesaria reconsideración de la ética. A este propósito, retomo aquí un fragmento del libro “Ética para amador”, de Fernando Savater:

¿Sabes cuál es la única obligación que tenemos en esta vida? Pues no ser imbéciles. La palabra «imbécil» es más sustanciosa de lo que parece, no te vayas a creer. Viene del latín baculus que significa «bastón»: el imbécil es el que necesita bastón para caminar. Que no se enfaden con nosotros los cojos ni los ancianitos, porque el bastón al que nos referimos no es el que se usa muy legítimamente para ayudar a sostenerse y dar pasitos a un cuerpo quebrantado por algún accidente o por la edad. El imbécil puede ser todo lo ágil que se quiera y dar brincos como una gacela olímpica, no se trata de eso. Si el imbécil cojea no es de los pies, sino del ánimo: es su espíritu el debilucho y cojitranco, aunque su cuerpo pegue unas volteretas de órdago. Hay imbéciles de varios modelos, a elegir:

a) El que cree que no quiere nada, el que dice que todo le da igual, el que vive en un perpetuo bostezo o en siesta permanente, aunque tenga los ojos abiertos y no ronque.

b) El que cree que lo quiere lodo, lo primero que se le presenta y lo contrario de lo que se le presenta: marcharse y quedarse, bailar y estar sentado, masticar ajos y dar besos sublimes, todo a la vez.

c) El que no sabe lo que quiere ni se molesta en averiguarlo. Imita los quereres de sus vecinos o les lleva la contraria porque sí, todo lo que hace está dictado por la opinión mayoritaria de los que le rodean: es conformista sin reflexión o rebelde sin causa.

d) El que sabe que quiere y sabe lo que quiere y, más o menos, sabe por qué lo quiere pero lo quiere flojito, con miedo o con poca fuerza. A fin de cuentas, termina siempre haciendo lo que no quiere y dejando lo que quiere para mañana, a ver si entonces se encuentra más entonado.

e) El que quiere con fuerza y ferocidad, en plan bárbaro, pero se ha engañado a sí mismo sobre lo que es la realidad, se despista enormemente y termina confundiendo la buena vida con aquello que va a hacerle polvo.

Todos estos tipos de imbecilidad necesitan bastón, es decir, necesitan apoyarse en cosas de fuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la reflexión propias. Siento decirte que los imbéciles suelen acabar bastante mal, crea lo que crea la opinión vulgar. Cuando digo que «acaban mal» no me refiero a que terminen en la cárcel o fulminados por un rayo (eso sólo suele pasar en las películas), sino que te aviso de que suelen fastidiarse a sí mismos y nunca logran vivir la buena vida esa que tanto nos apetece a ti y a mí. Y todavía siento más tener que informarte qué síntomas de imbecilidad solemos tener casi todos; vamos, por lo menos yo me los encuentro un día sí y otro también, ojalá a ti te vaya mejor en el intento… Conclusión: ¡alerta! ¡en guardia!, ¡la imbecilidad acecha y no perdona!

Ahora bien, dejando a Savater, el evangelio nos propone lo que sería el núcleo de una ética comunitaria. La ética tiene como finalidad identificar los principios que orientan la vida común de una colectividad humana y, al mismo tiempo, adecuar esos principios para cada momento y circunstancia particular. El mandato de “amar a los enemigos” que nos propone la ética cristiana se refiere a dos ámbitos distintos: la comunidad y la sociedad. A nivel comunitario no puede haber enemigos, ya que, si se comparte el mismo ideal, estilo de vida y espiritualidad, las diferencias en cuanto a la posesión de las cosas se pueden remediar de acuerdo a las necesidades reales. A nivel social, el amor a los enemigos significa no transformar las diferencias en un grito de guerra. Jesús mismo trata a sus oponentes con máxima caridad, lo que no le impide decirles la verdad y exigirles el debido respeto a las personas y a la ley.

Nosotros tenemos el mismo desafío para transformar las relaciones al interior de la comunidad cristiana y, fuera de la comunidad, a nivel social. No podemos permitir que nuestras comunidades se conviertan en foco de conflictos e injusticias en las que se reproduce la guerra social.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

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gabrioignaz@yahoo.com

Hacia un Horizonte Ético


Por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

imagen tomada de celtiberia.net

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Los ideólogos y analistas, así como los historiadores y filósofos coinciden en señalar que nuestro mundo vive una época completamente nueva en la historia.

Para algunos es algo más profundo que un simple cambio de mentalidad o de meros adelantos tecnológicos. Señalan algunos otros que estamos ante el reacomodo de los elementos que conforman lo que se ha llamado Modernidad. La economía, la religión, el orden internacional y el antropocentrismo han sufrido transformaciones dolorosas a lo largo de la historia de los últimos dos siglos y, a partir de la segunda mitad del siglo XX estaríamos asistiendo a la crisis de ese modelo de cultura y sociedad.

Para otros, estamos ante un cambio mucho más hondo y profundo. No solo es el reacomodo de los elementos modernos, sino su transformación, o incluso su fin. Así, estaríamos ante una nueva conformación cultural, enteramente diferente a la Modernidad. Esto lo han llamado posmodernidad o tardomodernidad.

En esta nueva etapa de la humanidad, las sociedades han reconfigurado los factores que le dan su propia identidad y se busca, de una u otra forma, paliar los errores modernos. Así, uno de los elementos claves de esta época es la ética. De acuerdo con esta situación, asistimos a la disolución de la historia, pues esta condujo al hombre a los holocaustos étnicos, a la guerra nuclear y al desastre ecológico. Por ello, ya no podemos sostener una escala de valores anclada en esos proyectos de progreso y desarrollo al modo del capitalismo o del socialismo del siglo XX. Por eso, la estética sustituye a la ética.

Ya que no hay origen ni fin, cualquier dirección es válida. Vivir y disfrutar el presente, que es la única condición que posee el sujeto, es la norma. Por estética se entiende todo lo que tiene que ver con la percepción y que atrae y mantiene la atención por su valor intrínseco, no por su utilidad en orden a un fin. El egoísmo hedonista es el criterio práctico, se promueven grupos de encuentros, terapias de sentimientos, cuidados del cuerpo, masajes, pedagogía del contacto y más.

Sin embargo, no todo está “perdido”, o no hay que ser tan pesimistas. Ya desde el siglo XX se ha dado en llamar a la ética “filosofía primera”. Por ética se entiende la responsabilidad de cada uno para con los demás; una responsabilidad que es irremplazable e indelegable.

Pero ¿quiénes son “los demás”? los demás, el otro o la otra, es el rostro en cuanto realidad expresiva. Ese rostro interpela, cuestiona, se torna desafío ético para la libertad y, especialmente, el rostro del que sufre, del marginado, del doliente. Estos se vuelven palabra, solicitud, súplica que pide respuesta, ayuda, compasión. De ahí emana la responsabilidad para con los demás, no de un contrato.

La conciencia es la urgencia de una destinación que conduce al otro, y no un eterno retorno de sí. Es inocencia que no cae en ingenuidad, rectitud que no desemboca en necedad, rectitud absoluta que es asimismo, crítica de sí.

Desde esta perspectiva, la filosofía ha reelaborado el imperativo categórico de Kant:

“En lugar de considerar como válida para todos los demás cualquier máxima que quieras ver erigida en ley universal, somete tu máxima a la consideración de todos los demás con el fin de hacer valer discursivamente su pretensión de universalidad” J. Habermas (dialógico-subjetivo);

“En cualquier situación debe lograrse un consenso con el fin de formar una voluntad solidaria “ K.O. Apel (consensual);

“Obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una auténtica vida humana sobre la tierra” Hans Jonas (antropo-ecológico);

“Obra de tal manera que las consecuencias de tu acción no sean destructivas para con la naturaleza, la vida y la tierra” L. Boff (eco-teológico);

“Obra de tal manera que ajustes tu máxima de conducta, o de acción, a tu propia condición humana, a tu condición de habitante de frontera” E. Trías (condición fronteriza).

Hay que distinguir también dos tipos de intersubjetividad y de solidaridad: la simétrica o descendente (por consenso entre iguales) y la asimétrica o ascendente, que tiene en cuenta de manera preferente los derechos de los no-iguales, excluidos del consenso entre iguales. Así, la solidaridad asimétrica se da desde la compasión a partir de los intereses de los no-sujetos.

La estructura formal de la inteligencia no consiste solo en la comprensión del ser o en la captación del sentido. Comprende también, y en su núcleo, aprehender la realidad y el enfrentarse con ella, que comporta, a su vez, tres aspectos: 1) el hacerse cargo de la realidad. Es decir, estar en la realidad de las cosas a través de sus mediaciones materiales y activas; 2) el cargar con la realidad. Es decir, tener en cuenta el carácter ético fundamental del inteligir humano; 3) el encargarse de la realidad. Es decir, reconocer la dimensión práxica de la inteligencia.

Y a partir de aquí, es mucho lo que podremos lograr.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

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La nueva moral biológica

Escrito por: José Vieyra

Se ha consagrado, en la historia universal del hombre occidental, un período cercano a los mil años con el nombre de Edad Media. Una investigación basada en este período sobre la moralidad desembocará aparentemente en una respuesta obvia, pues toda ella estaba regida por los parámetros que la religión oficial designaba.
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Lo anterior no significa, por supuesto, que se careciera de deseos, pasiones y placeres, sino por el contrario, que éstos estaban regulados e incluso generados por las propias prohibiciones oficiales.
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A partir del Renacimiento y el surgimiento de la nueva ciencia, se intentó desechar los viejos cánones sobre el bien, sin embargo, al derribar el viejo estatuto con olores a putrefactos pensamientos religiosos, se queda desprovisto de normas sociales claras y concretas sobre lo que se debe o no hacer. Así, lo que vino a sustituir el interés y conocimiento, también lo hizo en el campo de la moral, a saber, la ciencia.
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Es evidente, que si bien muchas personas actualmente no regulan su comportamiento en función del pecado o la virtud de la Imitatio Christi, sí lo hacen en relación con lo dañino o lo saludable. Para muestra tomemos las relaciones sexuales, si bien quizá ahora es común no enjuiciar un comportamiento sexual en relación al pecado, sí se realiza en función de su riesgo para la salud del practicante, y que, curiosamente, se termina regulando bajo estatutos muy parecidos a los religiosos, aun cuando su fundamento sea otro, continuando con el ejemplo anterior, un médico nos dirá que la mejor vida sexual será aquella que realizamos con una pareja estable, ¡irónica emancipación sexual por vía de la ciencia, que nos dicta aquello que la religión hace milenios venía haciendo!
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En otras palabras, derrocar los viejos cánones religiosos nos sirvió para edificar otros, basados en el método experimental y la razón, pero que en términos generales, operan de la misma forma y regulan las mismas pasiones.
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Hoy en día, la moral es determinada por los avances científicos y tecnológicos, bajo la misma premisa que lo teológico y religioso lo hiciera en otros tiempos, es decir, la promesa de una “vida eterna”, aun cuando ambas puedan sean ficticias, de lo que se sigue que, no debemos comer en exceso, mas no por el pecado capital de la Gula, sino porque el sobrepeso daña mi organismo provocando enfermedades cardiovasculares, diabetes y colesterol, las cuales pueden desembocar en la muerte… tampoco debemos llevar una vida de pleno libertinaje sexual, pues más allá (o más acá) del pecado de Lujuria, está el riesgo de contraer una Enfermedad de Transmisión Sexual como lo puede ser la sífilis, gonorrea, herpes o VIH, y así incluso arrebatarnos lo único que tenemos, nuestra vida terrenal…
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En uno u otro caso, ambos sugieren y dictan pautas de comportamientos con la promesa de una larga vida, ya sea celestial o terrenal, y con dichos patrones continúan regulando nuestros deseos y prohibiciones más íntimas en el seno ya no del alma, sino ahora del psíquismo.
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Twitter:  josevieyra