El que calla otorga

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

jpcruzalvizo@hotmail.com

 

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Reconozco que a veces, además de ser muy pesimista, soy muy mal pensado; pero en esta ocasión no me dejan muchas opciones el PAN, pues esa pasividad me  hace pensar o que había un acuerdo previo de entregar la presidencia, o que no les importa perder con todo y las triquiñuelas de las que se ha valido el PRI para ganar.

Si bien es cierto que su postura es ahora la del partido de gobierno, también es cierto que en sus orígenes este partido cerraba autopistas, tomaba plazas y calles para exigir democracia, ¿Dónde quedaron aquellos ideales de Manuel Gomez Morín y todos sus compañeros?

Ya de los ideales de Democracia cristiana ni los menciono, porque hace mucho tiempo que están más al servicio del Consejo Empresarial que de la democracia misma y de sus ideales cristianos se han reducido a defender la vida, aunque muchos panistas no sepan ni porqué.

En recientes declaraciones el presidente del Partido Acción nacional acaba de decir que en agosto se tomará la decisión de asistir a la toma de protesta del Presidente de la República que sea declarado el 6 de septiembre por el Tribunal Federal Electoral.

Olvida Gustavo Madero que el 1 de diciembre de 2006, cuando algunos partidos habían tomado la tribuna del Congreso para no dejar que tomara posesión a Felipe Calderón, fueron los legisladores del PRI quienes ayudaron al panista a tomar posesión con su presencia, para hacer mayoría junto a los panistas.

Seguramente el PRI cobrará el favor a los panistas este próximo 1 de diciembre ante la negativa de los legisladores de los partidos de izquierda. Y no es que yo piense que no pueda cambiar el panorama con tanto recurso legal que tiene Andrés Manuel López Obrador, más bien es que conozco las Instituciones mexicanas que están hechas a la medida del cliente, en este caso no dudo que si el PRI logró ganar en las urnas “haiga sido como haiga sido”, lo logre también en los tribunales.

La que no me deja de sorprender es la ex abanderada panista, que también, en un momento de arrebato semi místico se le ocurrió irse de vacaciones a una semana de las elecciones. Me pregunto, si hubiera ganado, ¿también se hubiera tomado esas vacaciones? No cabe duda que parecían ya premeditadas, pero ni adiós dijo, ni defendió miles de votos de sus seguidores y se dio muy pronto y sospechosamente por vencida.

De Gabriel Quadri no me sorprende, porque hasta de abogado del candidato ganador ha hecho, pidiendo a las izquierdas que acepten su derrota, quizá con un poco de suerte, su ánimo conciliador le alcance la chamba de Secretario de Gobernación.

Sea como sea y digan lo que digan la actitud de muchos en el PAN, y en otros partidos por más que la quieran disfrazar de conciliadora es sospechosa, demagógica y cómplice. ¿Qué casualidad que Manuel Espino y Vicente Fox pueden hacer proselitismo en otro partido y seguir tan campantes como siempre?

Y luego dicen que exageran quienes dicen que PRI y PAN son la misma cosa…

Los claroscuros de la Democracia en México

Escrito por @CarlosLector

Carlos Arturo Moreno De la Rosa

imagen tomada de textoshereticos.files.wordpress.com

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La democracia es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.
Jorge Luis Borges

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¿Es la democracia el mejor sistema para elegir a los que intentan “gobernarnos”? ¿Por qué tanto interés en saber quién nos va a gobernar? ¿Seguimos creyendo en la Democracia? ¿Por qué seguir esperanzados en que el “cambio verdadero” vendrá de papá-gobierno? ¿Serán reminiscencias de esos 70 años de paternalismo? El voto de Enrique Krauze vale lo mismo que el voto de cualquier enajenado fanático de cualquier televisora.

Sabemos que las elecciones las gana quien tenga más dinero para posicionarse en los medios, sobre todo en la televisión, y ese lugar lo ocupó Enrique Peña Nieto y su pareja La Gaviota. “Te llevé al Poder, ahora me cumples”.

¿Hacia dónde va la tendencia política en Latinoamérica? ¿Le tocaba la Silla Presidencial a Andrés Manuel López Obrador? Hace algunos días veía en CNN una entrevista a José Mujica, Presidente de Uruguay, una entrevista en donde se expresaba de una manera sincera, de una manera franca, sin tapujos, sin concesiones. Mujica se desenvuelve con un marcado discurso socialista, pero no un socialismo trasnochado, nacionalista, cerrado, obtuso, sino un “socialismo autogestionario” como él lo mencionó, un socialismo que se asemejaría al estilo de vida como el que se da en Suecia o Noruega, claro, no quiere decir que en Suecia o en Noruega se practique el socialismo, pero se ha llegado al sueño que planteaba el socialismo: “Una sociedad más inteligente, mas culta y más rica” (Mujica dixit). Han llegado al socialismo sin proponérselo.

¿Qué acontece en México? ¿Por qué le dimos la espalda a la propuesta de Andrés Manuel López Obrador? Se decía que “El Peje” impondría un régimen socialista, ¿Un socialismo como el de Uruguay? ¡Bienvenido! Pero no, el votante se dejó llevar por sus propios fantasmas, no le dio la oportunidad de trabajar en conjunto con el “Gabinetazo” que anunciaba su llegada.

La democracia en México se ha convertido en un circo, en donde el común de los mortales, aquellos que venden tacos, aquellas lideresas, aquellos vendedores de fayuca se vuelven protagonistas del destino de la Nación, y es por eso que salen a las calles y pegan calcomanías en los carros que pasan por las avenidas como si la vida se les fuera en ello; es por eso que se apasionan por su candidato en búsqueda de un mísero hueso;  es por eso que cada seis años Doña Juanita, la que le renta su casa a los estudiantes, se siente contenta, siente que su vida tiene sentido y orgullosamente afirma: “esta vez si ganará mi gallo”. Y su Gallo cantó.

La política está para cuando el amor no alcanza. No hay cosa más desagradable en México que los usos y costumbres de los partidos políticos que han dejado precisamente eso: un “México partido”. Me recuerda al chiste aquel de pepito en donde se cuenta que prefirió decir que su papá era prostituto y que bailaba en un congal, borracho y mariguano, prefirió decir eso para callar que su padre era diputado.

No cabe duda que en una democracia representativa la muchedumbre decide, pero tampoco cabe duda que la masa se equivoca.

Panchita…

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

@CarlosLector

imagen tomada de bicentenario.gob.mx

“Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los gobiernos para adormecer a sus gobernados”
Napoleón Bonaparte

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A Panchita la invitaron a una comida, dice que la invitó la mismísima candidata, bueno, no personalmente, pero que le llegó a su casa una invitación para una comida en donde estarían puras mujeres selectas, puras mujeres VIP, que de entre tanta mujer de la Comarca Lagunera ella fue la agraciada para escuchar el mensaje de la candidata, que solo unas cuantas señoras gozarían de dicho privilegio, solo unas cuantas podrían estar en ese banquete especial.

Panchita se siente muy agradecida. Panchita ya se metió a bañar y anda escogiendo su mejor vestido, -por fin alguien me tomó en cuenta- piensa para sus adentros. –Ahí le encargo la casa- le grita a su vecina, -voy a una reunión muy especial. ¿Qué? ¿A usted no le llegó la invitación?, bueno yo después le platico cómo estuvo.-

La señora Panchita se sube al trasporte colectivo, va pensando alegremente el momento en que entrará a la reunión y está preparando la escena en que saludará a la Candidata Josefina, -“Hola Josefina, muchas gracias por haberme invitado, yo sé que es usted una mujer muy ocupada y que no pudo invitarme personalmente al banquete y que por eso me mandó la invitación a mi casa, pero eso no importa, yo le quiero comentar que…- Panchita se baja del camión, llega al lugar en donde era la cita, esa invitación que la había puesto de muy buen humor.

Al llegar se da cuenta de que como ella, hay otras cuatro mil novecientas noventa y nueve mujeres, ella creía que la invitación era para unas cuantas, para solamente unas cuantas elegidas. Como quiera Panchita intentó saludar a Josefina, eran las cinco de la tarde y aún no llegaba. Las mujeres se impacientaban. Josefina llegó a las nueve de la noche aduciendo a un sinfín de pretextos, eso ya no era comida, eso era una cena. Después de escuchar la perorata de Josefina entre vítores, porras y demás, llegó la hora de la cena. Panchita estaba sentada en las gradas, allá lejos, muy lejos. Pensó que ya de perdis le darían algún “suvenir”, no se, como por ejemplo una playera, una taza, algún llavero, una gorra, una calcomanía o un botón que dijera “Yo voy con JVM”. Lo único que alcanzó fue una pierna de pollo, de esas que envuelven en papel estaño. No le dieron ni sus galletas saladas ni su refresco de Big-Cola.

Panchita se regresa a su casa, se tiene que ir a pie porque cuando el mitin terminó ya no había trasporte. Llega a su casa y la vecina la espera con ansias:

 – “Vecina, vecina, ¿cómo le fue?”

– bien, bien…

Alcanza a decir con un lacónico dejo de desesperanza.

La mujer entra a su hogar. En su casa nadie, nadie la espera. Apagas las luces. Sin quitarse los zapatos se mete entre las cobijas y cerrando los ojos, como intentando convencerse comienza a rezar –“otro día será, otro día será”…

GASTROCRACIA


Autor: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

Del griego “gastér, gastrós”, vientre o estómago; y “krátos,kratéos”, poder, dominio, autoridad, violencia. Así, el dominio del vientre, la autoridad –violenta- del estómago. O mejor aún, de los que “piensan” con el estómago.

A un mes que se lleven a cabo las elecciones para Gobernador y diputados en el estado, yo me siento -¿cómo decirlo?, lo menos, asqueado.

Ya desde los ejercicios de calentamiento de los procesos internos de los partidos se veía venir una campaña electoral de nivel político ínfimo, propuestas bobas –si no absurdas-, y discusiones con respecto a quién se peina más bonito, quién es naco y quién es nice… En ese sentido las campañas no me han defraudado ni decepcionado. Nunca esperé nada de ellas.

Lo que me ha llamado más la atención es que, para Coahuila –y en el país en general-, es la primera elección donde las redes sociales están jugando un papel relevante en comunicar qué es lo que sucede en campaña. Y aquí sí es donde me he llevado una enorme decepción.

Mucho tiempo se ha hablado de la urgente necesidad de que los ciudadanos nos decidamos a construir nuestro futuro político, arrebatando a los partidos políticos los espacios que nos han secuestrado y que han convertido en su coto de poder y de influencia.

Pero lejos de generarse un movimiento social ciudadano organizado, con conciencia social y que ejerza de forma responsable e informada el voto, lo que tenemos es una serie de comentarios viscerales, fanatizados y de pena ajena sobre los partidos, los candidatos y las campañas. Quiero confesar que me vi tentado a transcribir algunos de estos comentarios publicados en facebook  o twitter, pero no vale la pena. Sería como aplaudirle al payaso.

Al parecer asistimos a una especie de “balcanización ideológica” en torno a las elecciones. Cada quién defiende la “causa” o la “(sin) razón” del partido o candidato con el que simpatiza –me resisto tajantemente a decir “su causa” o “mi causa”- y se cierra obcecadamente a conceder algún mérito o acierto al enemigo, que no adversario. Así, en estos foros se respira un ambiente que va del resentimiento al fanatismo.

Y bueno, al final del día, la pregunta es ¿a quién le conviene esto? ¿quién gana con la división de la sociedad y el enfrentamiento entre los ciudadanos? Seguramente tú y yo no. Preguntémosles a los de arriba… pero esos no contestan. Verdes, rojos, azules, amarillos, anaranjados… el color que quieran y gusten, todos son lo mismo. Solo les importamos en elecciones. A los fanatizados seguidores de los partidos políticos les preguntaría ¿cuándo barrieron su banqueta por última vez?

Desde mi condición de ciudadano y de creyente, no solo considero que es posible cambiar las cosas, sino que es necesario que hagamos algo nosotros. Si seguimos esperando que todo venga de los “ilustrados de arriba” (políticos, gobernantes, obispos…) nunca terminaremos de hacernos responsables de nuestro destino. Me queda claro aquello de que “no todas son malos en los partidos o en las iglesias”, pero a fuerza de repetir esa frase, los demás seguimos quedándonos en la orilla, como meros espectadores. Es muy cómodo, pero eso no hará responsable a tu diputado, a tu candidato, a tu partido, ni a ti mismo.

Es por eso que quiero hacer mías algunas propuestas de comunidades cristianas ante estas elecciones por venir:

1. Plantearnos este tema en familia: ver entre todos, en la familia, cómo informarnos y concientizarnos de nuestra situación político-electoral y sus consecuencias;

2. Difundir, frente al “esto lo tenemos que pagar entre todos”, el lema “esto lo tenemos que cambiar entre todos”;

3. Aportar a la web nuestra reflexión –informada y responsable- sobre la situación política y económica del estado y difundir otras noticias y reflexiones que circulan por Internet;

4. Participar activamente en alguna plataforma social o política ajena a los partidos políticos;

5. Los/las que trabajemos en educación ayudar a descubrir las actitudes sociales de solidaridad, compromiso, participación, denuncia, espíritu crítico;

6. En nuestras decisiones relacionadas con la economía, la política y con los demás, traer a primer plano unos criterios éticos basados en la responsabilidad y en el respeto a las personas;

7. Compartir entre nosotros y nuestras amistades la esperanza de que las cosas pueden cambiar;

8. Cultivar en nuestra vida diaria actitudes básicas como: atacar a las estructuras pero respetando a las personas (“suave con la persona, firme con el problema”- Gandhi), no hacer lo que hacen todos, no criticar si la persona no está delante, saber decir “no” coherentemente, estar dispuestos a tomar ciertas posturas aunque nos causen problemas

Apartado solo para creyentes: Jesús vivió así. Comunicaba, informaba, generaba opinión y discusión para que quienes lo escuchaban decidieran, con la cabeza y el corazón, su actuar por el Reino y el desmontar las estructuras injustas de su tiempo.

¡Ya basta!

No + sangre. Alto a la guerra absurda.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

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gabrioignaz@yahoo.com

Escrito por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles (Saltillo, Coahuila)