El hombre que fue Dios

Escribe: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

.

imagen de artbible.info

imagen de artbible.info

.

“De poco sirve defender doctrinas sublimes sobre Él si no caminamos tras sus pasos”

José Antonio Pagola

.

No es que Jesús haya sido realmente Dios. Jesús, con sus actos, con su vida, con sus hechos, se hizo Dios.

Jesús hizo realidad el amor encarnado, el amor en la tierra, y eso precisamente es Dios. Algo similar sucede cuando los papás hacen realidad a “Santa Claus”; los niños creen en su existencia pero tiene que haber alguien que haga realidad el acto. Con Dios pasa lo mismo, el ser humano cree en Él pero es necesario que otros humanos hagan realidad en concreto lo que se cree en abstracto. La oración tendría que cambiar, no se trata de pedir a Dios, se trata de colaborar con Él. (A Dios orando y con el mazo dando).

Existe gente que por cuestiones de inseguridad manifiesta su intolerancia; personas que no son capaces de escuchar otro discurso en torno a Dios. No toleran y reaccionan con enojo cuando se les comunica la hipótesis de que Jesús de Nazaret era un loco, que no era Dios, que murió por revoltoso y otras interpretaciones más. Precisamente algún sector de dicha población (gente creyente) reacciona de una manera desmedida porque toca fibras sensibles, fibras superpuestas que no tienen un fundamento, un sustento, son endebles y ante el temor de la destrucción, no les queda otro remedio que reaccionar de manera violenta; no vaya a ser que el mito se destruya.

Con el transcurso del tiempo se ha perdido la esencia de la propuesta del Nazareno: Jesús es un manual de vida y no tanto un sujeto digno de adoración. La vida de Jesús es un “imperativo categórico” de cómo el ser humano debe de proceder en su vida, amando, viviendo con Justicia, optando por una vida digna y plena, sublimando, creando cultura y civilización.

Es muy frecuente distraerse con el mensajero para desatender el mensaje. Es más fácil ir a rezar, hincarse, ir a misa, comulgar, dar la paz en abstracto que comprometerse a una vida como la que llevó Jesús. Resulta más fácil adorar a Cristo que poner en práctica lo que él practicó hace ya más de dos mil años.

Me gusta pensar en ese “amén” que dicen los que creen cuando terminan alguna oración o una frase mística. Me gusta pensarlo y cambiar el acento de lugar, que en lugar de que ese “amén” fuera palabra aguda, fuera palabra grave: “amen”. Esa fue la enseñanza del Nazareno, sólo que fue más fácil cambiar el “amen” por el “amén”; cambiar el compromiso de amar por el ritual “amén” que sepultó la idea original.

 

Propósitos perversos para el año nuevo

Escrito por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

.

imagen tomada de elmunicipiotoledo.blogspot.mx

imagen tomada de elmunicipiotoledo.blogspot.mx

.

En la parroquia de moda en la ciudad, al concluir la “misa de gallo” para agradecer a Dios el fin de año y el comienzo del nuevo, el ángel dorado del nacimiento, que sostenía un listón con la palabra Gloria, le decía al ángel blanco que señalaba, con el índice derecho, el camino a seguir por los pastores: “¡De veras que el párroco se lució esta vez! Hasta yo me conmoví con sus palabras y su elocuencia. Y esa idea de repartir a todos los fieles una hojita con los propósitos de la comunidad para este año, es de verdad ingenioso”. El ángel blanco asentía emocionado: “Sí, en tantas navidades y fines de año que hemos estado aquí, nunca me había emocionado tanto”.

Otro ángel, el que estaba atrás de José, de María y del niño Jesús interrumpió: “Hablen más bajo, o despertarán al Niño. Miren, aquí dejaron una hojita de los propósitos comunitarios”. El ángel comenzó a leer:

“Propósitos comunitarios para el año nuevo. Enero: Oraré a Dios para que toque el corazón de los gobernantes y llegue el fin de la guerra y la obtención de la paz en lugares de conflicto;

Febrero: Con motivo de la cuaresma, oraré para que Dios conceda la conversión de los narcotraficantes y delincuentes;

Marzo: Con motivo de la pascua, oraré para que Dios conceda al mundo su gracia y puedan conocer su amor aquellos que aún no le conocen;

Abril: oraré a Dios por los niños que son explotados y tienen que trabajar, para que el Señor Dios les conceda una niñez alegre y feliz;

Mayo: Oraré a Dios por las personas que emigran en busca de trabajo, para que sean respetadas en sus derechos;

Junio: pediré a Dios por quienes padecen la pobreza, para que les conceda, en medio de su necesidad, el amor y la alegría y el remedio de sus sufrimientos;

Julio: pediremos a dios por nuestro planeta, para que se conserve en él la vida;

Agosto: pediremos a Dios para que les conceda a nuestros niños y jóvenes tener educación de calidad que los haga mejores;

Septiembre: oraré para que Dios de al país gobernantes responsables y honestos que lo hagan crecer y progresar;

Octubre: oraré por los países que padecen hambre, para que Dios tenga misericordia y les conceda bienes y alimentos;

Noviembre: pediré a Dios por los ancianitos, para que les conceda alegría y amor, especialmente a los que viven solos y abandonados;

Diciembre: .

“¡Excelente!” dijeron los tres ángeles con rostro alegre y satisfecho. Un lloriqueo los hizo voltear. El niño Jesús lloraba. “¡Señor!”, exclamaron los tres ángeles, “te hemos despertado con nuestras charlas”. “Nada de eso”, dijo el niño Jesús sorbiendo la nariz y con los ojos rojos, “no he podido dormir desde que escuché el sermón de esta noche. Fue terrible, o ¿es que no se dan cuenta de lo perverso de todos esos propósitos que leyeron?” Los tres ángeles se miraron perplejos. “Pero todo esto son muy buenos deseos Jesús”, dijo el ángel blanco, “no entiendo el por qué sean perversos”. “Sí, explícanos, Señor”, dijeron los otros dos.

“Pues bien”, dijo Jesús, “no dudo de la buena intención con que se hacen estas cosas, pero es señal que no han entendido nada, empezando por su elocuente párroco”. Jesús se acomodó en el pesebre. “Es muy lindo y sencillo pedirle a Dios todas esas cosas, pero piénsenlo bien: ¿Habrá que decirle al Padre Dios que tenga misericordia de sus hijos que tienen hambre, como piden en octubre? ¿Qué el Padre Dios no está enviando el Espíritu al mundo para guiarlo? El que yo haya nacido igual a todo ser humano, haya padecido el frío, el calor, el hambre, la sed, el que yo haya trabajado con mis manos, el que haya tenido amigos y enemigos, el que haya muerto en la cruz no es acaso el signo más claro de que Dios está de parte del ser humano?” La voz de Jesús se endureció. “¿Es que me faltó algo por hacer? ¿Es que tampoco ustedes han entendido lo que significa el Evangelio?”

Los ángeles estaban cabizbajos. Jesús continuó: “No es a Dios a quien hay que pedirle todo eso. No es al Padre Dios, no es a mí a quien tienen que mover a compasión. Son los mismos seres humanos quienes tienen que rogarse unos a otros. No soy yo quien va a las urnas a votar o quien se queda en casa, no soy yo quien decide pagar o no pagar impuestos, no soy yo quien se preocupa primero por el dinero antes que por mi hermano o hermana, no soy yo ni mi Padre quienes no producen empleos y provocan la inmigración ¿o ya se les olvidó que yo fui un inmigrante en Egipto? No somos nosotros quienes impedimos que el amor y la felicidad crezcan en el corazón de los niños, de los ancianos o de los pobres”.

Jesús prosiguió: “por muy buenas intenciones que tengan esos propósitos, son perversos porque desfiguran el rostro de mi Padre, lo hacen aparecer como alguien indiferente al dolor, al sufrimiento, a todo lo que ocurre en el mundo. Son perversos porque hacen a cada persona renunciar a su libertad y a su compromiso por el otro, y lo dejan todo en manos de Dios, cerrando su corazón al mensaje del Evangelio: ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Los ángeles miraban a Jesús. No sabían que decir. Jesús dijo: “El mejor propósito para el año que inicia es hacer el bien a quien pueda hacerlo y en el momento que me necesitan, ser responsable en mi escuela, trabajo y familia, ser conciente que el bien que no haga nadie más lo hará y que el daño que haga a otro, tarde o temprano recaerá en mí. El mejor propósito es vivir como el Evangelio lo pide”.

Los ángeles se miraban tristes. “No estén tristes”, dijo Jesús, “no es imposible, pues mientras exista amor, por pequeño e ingenuo que sea, existe la esperanza para todos. Y Dios es amor. Feliz año nuevo”. Los ángeles volvieron a sonreír. Esa noche, un indigente compartió con otro el pan que encontró en la basura.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

Comentarios a

gabrioignaz@yahoo.com

¿Quiénes son esos y esas que no hacen nada? Esos, son los católicos mexicanos

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán


.

“Las  actividades  y  conceptos  religiosos <<secuestran>> nuestros  cerebros,  al  igual  que  la  política  y  la  moda. . . La  religión  como  un  absurdo,  infantil  y  peligroso”. 
Pascal  Boyer  de  su  libro  Y  el  Hombre  creó  a  los  dioses. Ed. TAURUS 2010.

 .

No  podemos  negar  que  nuestro  país  ha  vivido  y  vive  bajo  una  cultura  cristiana.  Convivimos  a  diario  con  una  mayoría  católica  y  el  resto  son  denominación  cristiana,  claro,  habrá   judíos,  musulmanes,  budistas  de  diferentes  ramas,  no  se  excluye  a  nadie  de  ellos.

Parto  de  este   supuesto,  pues  en  México,  aceptando  que  en  todo  nuestro  territorio  hay  una  visión  cristiana,  que  parece  que   la  mayoría   acepta,  ya  sea  por  tradición  o  por  herencia,  en  algunos  casos  por  imposición,  pero  no  podemos  negar  que  vivimos  bajo   ésta   óptica.

Muchos  presumen  de  ser  católicas  y  católicos,  se  creen  la  moral  y  la  verdad  andando,  se  creen  la  mamá  de  Tarzán,  lo  vemos  cuando  se  llenan  los  templos  el  12  de  diciembre (Día  de  la  virgen  de  Guadalupe);  aquí  en  Saltillo,  Coahuila,  somos  testigos  de  cómo  se  llena  la  Catedral  cuando   celebran  a  su  supuesto   fundador<<El  Cristo  de la  Capilla>> El  famoso  6  de  agosto.

Cuantos  no  llevan  un  rosario  en  el  retrovisor  en  su  automóvil  o  una  calca  muy  fresita  de la  virgencita  Lupita.

Lo  único  que  veo,  en  esas  católicas  y  católicos  santurrones,  mochos,  puritanos,  falsos,  es  una  espiritualidad  espiritualoide – tradicionalista,  que  sólo  alimenta  y  sigue  creando  creyentes  agachones  e  ignorantes   y  nada  comprometidos  con  nuestra  Historia.

Actualmente  les  vendría   muy  bien  a  esas  católicas – católicos,  esa  imagen  de<<La  higuera  estéril>> (Lucas  13, 6 – 9).   Hoy  en  día  los  creyentes   son   estériles  y  para  nada  están  proponiendo  actualizar  el  Reino  de  Jesucristo,  en  nuestro  contexto  contemporáneo.

De  lo  que  se  trata  es   de   buscar  que  realmente  la   Religión  sea  un  medio  y  no  el   fin,  y  que   esta  estructura  de  la  Religión  se  encarne,  con  miras   a  la  mujer – hombre  en  su   totalidad  y  busque   su  liberación  integral.

Hoy   más  que  nunca  las  católicas – católicos  es  indispensable  que   busquen   nuevas  fórmulas   y  asuman  su  responsabilidad  histórica,  para  que  la  Iglesia  realmente  anuncie  la  hora  de  la  justicia,  la  del  proyecto  del  Reino,  y  que  realmente  seamos  eficaces  en  nuestra  sociedad.

Las  católicas – católicos  deben  de  atreverse  a    romper  con  sus  prejuicios  y  quitarse  el “chip’s”  de  ser   tan  estrechos  y  cultivar  más  su  capacidad  de  ser  más   creativos  y  más  emprendedores.

Aquí  entramos  al   problema  de  fondo,  que  es  el  de  la  educación,  los  modelos  educativos  del  país,  de  nuestras  Iglesias,  de  nuestras   familias,  nos  lleva  a  quien  está   verdaderamente  interesado  por  la  educación  y  quien  la  controla.   Claro  que,  a  los  poderosos  les  conviene   que  la  Iglesia  retome  también  sus  modelos   educativos,  para  seguir   formando   creyentes,  cristianos,  católicos   ignorantes,  sumisos,  obtusos,  cerrados  y  agachones.

Nuestro  pueblo  es  víctima  de  una  fe   fanática  y  falsa,  que  no  le  permite  competir   y  hablar   frente  a  sus  autoridades  para  exigirles   rendición  de  cuentas  claras.   Nuestra  sociedad   es  víctima    de  una   fe   que  crea  creyentes  apáticos,  indiferentes,  entrenados  para   obedecer   en  vez   de  actuar.   Nos  han  hecho  creer  en  una   fe   para  memorizar  fechas  como  la  del  25  de  diciembre,  en  vez   de  cuestionar   dogmas   que  ya  no  dicen  nada  en  nuestra  actualidad.    Han  pretendido  que  creamos  en  una  fe  para  aceptar  dócilmente  los  problemas  y  dejárselos    supuestamente  a  las  manos  de  Dios,  en  vez  de  que  cada  una – uno  de  nosotros  busquemos  la  manera  creativa  de  resolverlos.     Se  nos  ha  dado   una   fe   que  nos  dice  que  nos  hinquemos   frente a las   autoridades (Ya  sea  las  mismas  Iglesias  y  su  jerarquía,  pero  también   frente  a  partidos  políticos,  frente  a   gobiernos   corruptos),  en  vez  de  pedirles   que   trabajen  para lo  que   fueron  hechas  y   elegidas.   Nos  han  engañado   con  una   fe  resignada,  que  así  son  las  cosas  y  no   podemos  cambiarlas,  sino  dejárselas  a  la   Divina  Providencia.

Las  católicas – católicos  están  llamados  a  ser   los  primeros  en  formar  desde  una  fe  auténtica   y  encarnada  en  nuestro   tiempo – espacio,  a  personas   que  despertando  su  sensibilidad,   activen  su  indignación,  para  que  sean  conscientes   y  sean  capaces   de   comprometerse  seriamente  en  favor  de  una   fe  que  realmente  responda  a  nuestra  época  y  nos  haga  mejores   personas  y   más  libres.    Que   esto  nos  lleve  a  ser  más   responsables  con  nuestra   Historia  y  dejemos  de  ser   telespectadores    de   nuestra   realidad.

“El  cristianismo  no  puede  tener  disculpa.  Es  inútil,  que  se  pretenda  poetizarlo.  Ha  hecho  una  guerra  a  muerte  al  tipo  superior  del  hombre,  ha  prostituido   todos  los  instintos    fundamentales  del  superhombre”. 

Friedrich  Nietzsche  de  su  libro  El  Anticristo.  Ed. DEBOLSiLLO 1993.

 

@GofoAutor

gofo_04@hotmail.com

Faceboock  Adolfo  Huerta  Aleman.

Servir para merecer

 

Por: Juan Pablo Cruz Alvizo

Twitter: @jpcruzalvizo

 

imagen tomada de mensajedelamormisericordioso.blogspot.com

“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”

Acabamos de celebrar en la liturgia católica, la asunción de la Virgen María y es una ocasión perfecta para recordar que la fe de las y los cristianos nos lleva a  entender esta asunción como una esperanza de lo que todas y todos esperamos al final de nuestras vidas, sin embargo, debemos recordar que esta distinción de la que fue objeto la Virgen María no fue sólo por el hecho de ser la madre del Hijo de Dios, sino; y sobre todo, por las obras que ella misma realizó.

En efecto escuchamos que San Lucas relata cómo María sube a la montaña en una ciudad de Judá para ponerse al servicio de su prima Isabel, que a pesar de su avanzada edad se encuentra embarazada.

Esa servicialidad que en nuestros tiempos se encuentra muy olvidada, pues en una sociedad de mercado libre, donde lo importante es ganar el máximo de dinero con el mínimo de inversión; es la actitud que debemos tener en cuenta las y los cristianos actuales para realmente merecer el mismo destino que  la Virgen María. No podemos buscar el cielo sin ganárnoslo en la tierra, de buenos deseos está lleno el infierno.

Con la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, podemos caer en un sentimentalismo o en un tono muy rosa de la fe, pero no olvidemos que para merecer esta asunción tenemos que pasar primero por el <<Juicio del Amor>> que nos menciona en una hermosa parábola el Señor Jesús en el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo, cuando el Rey pregunte a cada uno por sus obras en favor de las y los más desprotegidos en las necesidades básicas de todo ser humano: Comida, bebida, casa, vestido, salud y libertad.

En este sentido todas y todos tenemos que rendir cuentas antes el Divino Juez de qué tanto nos convertimos para las y los demás en fuente de Vida y plenitud, y no lanzar campanas al vuelo creyendo que con el sólo hecho de creer, me he de salvar; eso sería un conformismo cristiano, lo cual es una clara contradicción con el Evangelio que Jesús proclamó.

Celebrar, pues, la Asunción de María es también celebrar su vida de servicio. Hoy es una buena ocasión para preguntarme ¿Qué tan dispuesto estoy a depojarme de mis comodidades para ponerme al servicio de las y los demás?

Rescatando Nuestra Imaginación Profética

 Escrito por: Adolfo Huerta Alemán 

 .

.
“Karl  Marx  supo  discernir   dicha  conexión   
cuando  observó    que  la  crítica  de  la  religión 
es  la  crítica  fundamental  y  la  que  ha  de  llevar 
a  la  crítica  de la  ley,  de  la  economía  y  de  la  política”.
Walter  Brueggemann  de  su   libro  La  Imaginación   Profética.  Ed.  Sal Terrae 1978.

.

El  PRI  va  de  regreso  a  los  Pinos,  los   gobernadores  priistas  están  de  fiesta,  no  tuvieron   presidente  por  12  años,  hicieron  de  las  suyas,  mientras  el   presidencialismo  se  alejó  de  la  escena  de  la  política  por  dos  sexenios.

¿Se  fortalecerá  el  priismo  para  estar  ahora  por  más  de  70  años  en  adelante? ¿Regresaremos  a  la  corrupción  en  todo  su  esplendor? ¿El  narcotráfico  se  fortalecerá  aun  más  del  poder  que  ostenta  ya? ¿Enrique  Peña  Nieto, quien  esté  atrás  de  él  velará  por  el bien  de  México? ¿TELEViSA – TV Azteca – RCG  serán  las  que   regirán  los  criterios  de  las   masas?

El  cristiano – cristiana  y  el  católico – católica ¿Qué  dicen? ¿Qué proponen? ¿Cómo  están  actuando? ¿Cómo  se  hacen  presentes  en  nuestra  Historia?

Hoy,  más  que nunca  el  cristiano – católico  está  llamado  a  redescubrir  su  vocación  profética,  tal vez,  por  los  prejuicios  o  miedos,  los  creyentes  han  preferido  olvidarse  o   guardar  en  el  clóset,  las   exigencias    y   responsabilidades  de  la  perspectiva   profética,  que  conlleva   todo  bautizado  y  mujeres – hombres  libres  y  de  buena   voluntad.

Es  un  grito  el  de  ahora,  redescubrir  nuestra  imaginación  profética,  pues,   ésta  puede   transformar  de  un  modo  profundo  e  inusitado,  el  presente.   La   imaginación  profética   es  la  fuerza   capaz  de  reconciliar  las  tradiciones  religiosas   con  las   realidades   de  nuestra   sociedad  contemporánea.

El   creyente  de   hoy   puede  ofrecer  desde  su   vocación  profética,  una  conciencia  alternativa,    donde  puede  proponer,  una  vida  más  auténtica   y   construir  una  sociedad  más  justa  y  más   incluyente.  Otro   México  es   posible.

Indudablemente  la  indignación,  hoy   más  que  nunca  se  hace  presente  y  no  va  a  desaparecer.

Cuando  volteamos  al  Antiguo  Testamento, constatamos  que  los  profetas   se  preocupaban  de  los  más  elementales  cambios  de la  sociedad  humana  y  que  estaban  bien   informados,  y  sabían  mucho  de  cómo  se  produce  un  cambio.

De  aquí  en  adelante,  hay  que  tener  mucho  cuidado,  hoy  más  que  nunca,  estamos   llamados  a   ser  ciudadanas – ciudadanos  bien  informados,  contar   ya  con  una  cuenta  en  Facebook  y  de  Twitter,  a  base  de  esa   información   actuar   por  una  causa.   Pues,  dudo  mucho,  que  el  PRI  haya  cambiado  para  bien  de  nuestro  México.   La  vieja  guardia  del  PRI,  su   finalidad  será  de  aquí  en  adelante,  todo  un  esfuerzo  totalitario  en  hacer   cesar   todo   tipo  de  lenguaje  de  la  novedad,  que   proponga:  pensar;  reflexionar;  informarnos;  de  ser  conscientes  de  nuestra  dignidad  y  libertad.

Nuestra  sociedad  se  encuentra  imbuida  en  una  sociedad  de  enajenación,  paralela  a   una  realidad  pintada   por  TELEViSA – TV Azteca,  aquí  en  nuestra  región  por  RCG.  El  Gran  Hermano (Big Brother)  cada  vez  se  hace  más   real  y  se  va  imponiendo  como  metáfora,  para  descubrir  y  alcanzar,  un  poder   nuevo  invasivo   por  medio  de  la  imagen,  capaz  de  controlar   las  mentes  de  las  y  los   ciudadanos.    Y  peor  aún,  ahora  que  se  impuso  el  candidato  de  TELEViSA:  Enrique  Peña  Nieto  y  el  PRI,  están  de  regreso,  por  ello,  la  urgencia  de  voltear  a  ver  nuestra   imaginación   profética,  y  hacerla   eficaz  en  estos  días.

Nuestra   conciencia   se   ha  visto  manipulada  por  esos  monopolios  televisivos   y  gobiernos  que   han  recurrido  a  la  educación   como  arma  para  crear   ciudadanas – ciudadanos  apáticos  e  indiferentes,  por  lo  tanto,  desinteresados   por  la  justicia  y  la  transparencia  de  nuestra   Historia   de  nuestro   país.

Las   conciencias   han  sido  manipuladas   y  engañadas,  tanto  por  gobiernos,  como   por  Iglesias,  les  han  dado  falsos   ámbitos  de  percepción,  por  sistemas  idolátricos   de  lenguajes  y  retóricas   enajenantes,  que  van  creando  esclavitudes   muy  sutiles,  casi   invisibles  e  indefensas,  como  lo  es,  una   pantalla  en  cada  hogar   mexicano.

Con  ello  se  va  perdiendo   nuestra   identidad  y  dignidad  de  seres  humanos,  se  va  abandonando  la  fe   en  la   humanidad,  nuestra  cultura   enajenante  y  alineada  de  la  imagen,  es  una  depreciación  de  la  memoria  y  esto  va  contra  nuestra  propia  Historia.    Es  cuando  se   ridiculiza  al  ciudadano  bien  informado  y  activo – protagonista  de  su  responsabilidad   histórica.   Un  ejemplo,  como  han  minimizado   las  marchas   ciudadanas,  los  medios  que  están  con  el  poder.

Esto  es   una  amenaza  para  nuestra  cultura,  también   por  nuestra   lucha  por la  justicia   y   transparencia.

Cuando  se  padece   amnesia   y  desmemoria  por   nuestra  cultura  e  historia,  se  cuestiona   todo    intento  de  otorgarle    una  verdadera  autoridad  a  las  luchas   ciudadanas  y  a  la  construcción   de  una  ciudadanía   bien   formada,  bien  informada   y  participativa.

Hoy,   es  casi  un  mandato  ético,    reapropiarse    de   nuestra  memoria  histórica,  con  toda   su   fuerza  y  autenticidad.

Por  ello,  los  creyentes   y  no  creyentes,   su  tarea   es  recuperar   su  memoria,  que  es  la  única  capaz  de   discernir  y  articular,  la   imaginación  profética,  para  lograr   una   verdadera  libertad  de  conciencias.

La  exigencia  de la  imaginación  profética,  es   evocar   una  conciencia  y  percepción  de  la   realidad,  alternativas   a  las  que  está  presentando   el  poder  dominante.    Es  la  conciencia  libre  y   bien  informada,  la  que  va  a  provocar   la   imaginación  profética  y   una  conciencia   alternativa,  que  va  a  propiciar   la   crítica,   que  será   capaz   de  desmantelar  la  conciencia  enajenante  y   dominadora.    Con  ello,  estaremos  formando  y  recreando  una  comunidad  alternativa,  para  lograr   una  sociedad  más   justa  y  con  dignidad.

La  cultura  que  reina  es   acrítica,  por  eso  la   imaginación   profética   es   crítica  y  dinamizadora,   y   esta  despertará   a  las  conciencias   enajenadas.    Por  eso,  el  poder   buscará,    por   todos  los   medios  impedirla  a  toda  costa.

La   imaginación  profética   representa   hoy  en  día,   una   ruptura   radical  con  la  realidad  social  que  tratan  de   imponernos   los   del   poder,  ellos   nos  quieren  hacer  creer  que  todo  está  bien  y  que  su   compromiso  es  contigo  y  con  México.

La  conciencia  imperial  que  nos  quiere  pintar   una   realidad  de  triunfalismo  estático  falso,  para  seguir  alimentando  una   política  de   opresión   y  explotación,  contra   cada   una – uno  de  nosotros.  Con   su  mítica  retórica  mentirosa   del  nuevo   gobierno  del  PRI  y  algunas   Iglesias,  nos  quieren   hacer   creer,  de  su   legítimo   gobierno  impuesto,  dicho  régimen   que  comienza  a  nacer  con  el   nuevo   bebé  dinosaurio (EPN-PRI),  esta   institución  caerá   por  su  propia  falsedad  y   codicia  de  dinero  y  poder,  esa  realidad   ya  no  existe.

Esta  otra  realidad,  el  otro   poder,  que  va  tomando  más  fuerza: las  redes  sociales.

Aquí  los  creyentes   tienen  mucho  que  ofrecer   y  comprometerse   con  la  Historia  de  nuestro   país,  desde  la  imaginación   profética,  esta  la  alternativa  de  la   libertad  de  Dios,  que  ésta   tumbará   la  conciencia  imperial  y  desmantelará   la  política  de  engaño,  de   opresión   y  explotación,  que  tal  vez  pueda  venir  otra  vez  con  el  PRI  gobernando.

El  lenguaje  del  engaño  de  las   televisoras,  junto  ahora  con  el  PRI,  es   indudablemente   un lenguaje   trillado,  de  una   realidad  maquillada  que  nos  quieren   imponer,  de  una  realidad  manejada  a  su  antojo   para  sus  intereses  mezquinos,  pero   ésta   caerá   por  su   propia  codicia  de  poder,  y  de   que  cada  una – uno  de  nosotros,  creyentes   y  no  creyentes,  provoquemos  nuestra   creatividad   e  imaginación   profética,  para   crear   una   vida   alternativa,  que  vivamos   en  nuestra   comunidad  muy  concreta,   histórica   y   creadora  de  Historia.

“Hoy,  el  acto  más  revolucionario  es,  comenzar    apagar  tu  televisor”.  

 

@GofoAutor

 

gofo_04@hotmail.com

 

Facebook  Adolfo  Huerta  Aleman. 

Una mujer de tantas

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán 

Dedicado  a  las  mujeres  que  han muerto  por  la  violencia
A  todas  esas  mujeronas  luchonas 
No  están  solas.   

 .

“Tu  inseguridad  machista
se   refleja  cada  día  en  mis  lagrimitas, , ,
cada  vez  que  me  dices   puta
se   hace  tu   cerebro  más  pequeño”.
BEBE  cantante  española. 

 .

El  nuevo   siglo  nos  sorprende  con  una  verdad  añeja,  de que  los  seres  humanos  siguen  siendo  una  mercancía.   Mí  país  México  es  uno  de  los  principales  mercados  de  tráfico  de  mujeres  en  el  mundo  y  deja  a  los  explotadores   ganancias  solo  comparables  a  las  del   narcotráfico.   Y  lo  digo   yo,  una  mujer  que  vivió  esta  pinche  realidad,  que  no  debería  de  existir  y  mucho  menos,  que  la  viva  cualquier  mujer  libre.

 Isabel,  así  me  pusieron  en  honor  a  la  abuela  paterna,  que  no  la  conocí,  pues  la  asesinaron  en  su   pueblo,  siendo  muy   joven  y  muy   guapa,  por  no  quererse  dejar  acosar  por  el  alcalde  del  pueblo,  un  lugar  escondido  de  la  modernización  del  PRI  y   de  la   justicia  divina,  parece  que  allí  no  ha  llegado,  ni  la  Iglesia.

Fue  cuando  el  abuelo  tomo  a  mí  mamá  y  mis  demás  tíos,  emigraron  de  Michoacán   al  Estado  de  México.  El  abuelo  casi  no  platica  de la  abuela,  pero  dicen  que  su  belleza  era  infinita,  de  allí  que  yo  heredara  su   belleza.

No  sabía  que  ser  bonita  en  mí  país,  es  un  delito,  menos  aún   que  me  llevaría  casi  a  la   tumba.

En  más  de  una  ocasión,  he tenido  la  necesidad  de  pelearme   con  Dios  para  sobrevivir.

Sentí  impotencia   de  no  saber  por  qué   a  mí. ¿Me  van  a  matar,  a  violar,  a  aventar  del  coche?  No  supe  qué  pensar  o  hacer,  tuve  mucho  miedo  y  no  pude  ni  respirar  profundo  para  no   mover  el  cuchillo,  que  me   pusieron  en  las  costillas.  Sin   familia  no  me  hubiera   importado, habría  peleado,   pero  tengo  tres   hijos  que  son  mi  vida  entera.

El  viaje  tal  vez  duró  dos  horas;  cuando  andas  a  ciegas  pierdes  el  sentido  del  tiempo  y  del  espacio,  me  encerraron  en  un  cuarto  insalubre,  que  olía  mucho  a  sangre  de  menstruación,  junto  con  orín.    Nada  más  me  dejaban  un  vaso  de  agua  y  un  pan  duro.  Así  pasaron  varios  días.

De   repente  un  día,  no  sé  qué  día  y  cuántos  llevaba  allí,  se  abrió   la   puerta  y  entró  un  hombre.  Me   violó  de  la  peor  manera  que  te  puedas  imaginar,  ni  siquiera  a  una  perra  en  celo   la  trataría  así   los  perros  que  anduvieran  tras  ella.  Me  violó   por   todos  los  orificios  que   tiene  mí  cuerpo,  ni  siquiera  se  puso  condón.   Acabó  y  me  dejo  llorando.  Más  tarde   otro   hombre  hizo   lo  mismo,  nada  más  que   éste   me  perforó  por  mi  ano,  al  grado  de  sangrarlo  y   de  mancharle  su   pene  con  excremento,  fue  cuando  me  golpeó  hasta   casi   desmayarme  del  dolor, me  gritaba  cerda  sucia,  me  obligó  que  le  limpiara  su  pene  con  mí  boca.   Llegó   un  tercero,  éste  me  obligó  a  tragarme  una  pastilla,  me  subieron  a  una  camioneta  y  desperté  en  la   zona  de  tolerancia   de  Saltillo,  Coahuila.

 Fui  secuestrada  a  los  26  años,  porque  mi  ex esposo  me  vendió  para  saldar  una  deuda  que  no  pudo  pagar;  él  les  dio  mis  datos  a  mis  secuestradores,  es  inimaginable  que  esto  suceda  a  pleno  nacimiento  del  siglo   XXI,  que   siga  habiendo  esclavas  en  pleno  2012.

 Estando en  Saltillo,  fueron  de  20  a  30  hombres  por  día  de  lunes  a  jueves,  y  de  40  a   60  diarios  de  viernes  a  domingo  de  hombres,  que  me  agredían  de  la  manera  más  ruin  y   baja,  tanto  físicamente   como  sexualmente,   lastimaron  mi  cuerpo  y  mi  alma,  pues  no  era  una  mujer,  era  un  pedazo  de  carne  caliente  nada  más.  La   tarifa  era  de  150  a  200 pesos.  No  me  da  orgullo  decirlo,  pero  lo  cuento  para  que  entiendan  el  dolor  de  las  niñas  que  nos  tienen  allí  secuestradas,   amenazadas  con que  van  a  matar  a  nuestros  hijos  o  a  nuestra   familia.

 Una  vez,  intentamos  escaparnos  Carmen  y  yo,  ella  tenía  apenas  17  años   y  tres  meses  de  embarazo.   En  nuestro  intento  la  mataron  a  ella  junto  con  su   bebé  en  su  vientre,  la   cortaron  en  pedazos  y  se  la  dieron  a  comer  a  los  perros,  que  tenían  en  las  celdas  de la  zona  de  tolerancia.

Para  los  clientes  somos  nada  más  mercancía,  putas,  aparte  de  que  te  violan,  te  pegan  muchos   golpes  sino  les   gusta.  Si  te  niegas  a   hacer  algo  que  ellos  quieren  te   gritan: ¡te  estoy   pagando,  para  eso  estás  perra  mal parida

Por  eso,  en  más  de  una  ocasión,  tenía  la  necesidad  de  pelearme  con  Dios,  todos  los  días  le   reclamé  a  ese  Dios  omnipotente   que  si  de  verdad   existía  que  me  sacara  de  ahí.    Vi   morir  a   muchas   niñas  en  mis   brazos,  desangradas  por  una   violación,  jovencitas  de  apenas  12  años  perforadas  por  una   penetración  por  exceso  de  violencia,  por  una   sobredosis  contra  su  voluntad,  por  un  aborto  mal  hecho.

Estaba   muerta   en  vida,  pesando   no  menos  de  40   kilos.

Qué  difícil  es  volver   a  creer  en  la  gente,  porque  quienes  deberían  cuidarte  son  los  que  te  traicionan  y  te  utilizan:  muchos  de  los  clientes  eran  policías  estatales  y   federales,  había  soldados  de  alto  rango,  senadores  y   diputados,  empresarios  con  cara  de  filántropos,  sacerdotes   y  obispos.   Yo  les  preguntaría ¿les   gustaría  ver  a  su   pinche  madre  trabajando  ahí,  o  alguna  de  sus  hermanas? ¿A  su  hija?   Ojalá   que  los  padres   cuiden  a  sus  hijas  o  a   sus   esposas,  y  que  los  hombres  sean  personas  y  no   animales  que  pisotean  la  dignidad  de  la  mujer.

Ahora  peso  un poco  más  de  60  kilos,  ya  tengo   36  años,  pude  salir  de  ese   maldito  infierno,  con  la  ayuda  de  un  sacerdote,  qué  irónico,  fue  cuando  me  di  cuenta  que  no  todos  son  iguales  de  mierda,  hay quienes  hacen  la  diferencia.   Nunca  me  pasó  por  la  mente  que  fuera  sacerdote,  menos   con  cabello  largo  y  rizado.  Lo  veía  de  vez  en  cuando  por  las  noches,  nada  más  platicaba  con   alguna  de  nosotras  y  nos  motivaba  mucho,  nunca  tomaba  ahí,  eso  sí,  fumaba  mucho.

Logré  escapar  con  la  ayuda  de  él,  me  llevó  a  un  lugar  donde  hay   otras   mujeres tratando  de  seguir  adelante,  con  la  ayuda  de  abogadas, trabajadoras  sociales  y  voluntarias,  hay   bolsa  de  trabajo,  guardería   y  nos  ayudan  a  terminar  la   escuela  primaria,  secundaria  y  la  preparatoria,  para  aquellas  que no  tenemos  estudios.

Con   la   sonrisa  de  aquel  sacerdote  y  su  ternura,    me  ha   devuelto  las   ganas  de  volver   a  vivir,    de  creer  en  la  fe  y  en  la   bondad  de  los  seres  humanos.

Ahora  lucho  junto   con  otras   mujeres,  por  nuestra  libertad   y  dignidad,  gracias  a  todas  ellas,   sé  escribir  y  leer.   Ahora   tienes  en  tus  manos  mí   historia.  La   historia  de  Isabel,  que  así  como  yo,  desgraciadamente  en  este   nuevo   siglo   XXI,  todavía   hay   muchas  Isabel  esclavas.   Por  eso  escribo,  porque  el  mundo  debería  de  conocer  mi  historia,  tu  historia,  la  de  ella,  la  de  nosotras,  la  de   todas.

 “No  veas  putas,  donde  hay  mujeres  libres”.

@GofoAutor

gofo_04@hotmail.com

Facebook  Adolfo  Huerta  Aleman.

¿Y si la tumba no hubiera estado vacía?


Escrito por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

.

Uno de los símbolos principales de la resurrección de Jesús es la tumba vacía. Los relatos evangélicos insisten siempre en ello. Las mujeres y los apóstoles visitan el sepulcro de Jesús para ungirlo y lo encuentran vacío… Jesús no está ahí. Los ángeles preguntan: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, miren el sitio donde lo pusieron…

Los relatos del evangelio, haciendo eco de la cultura judía en que nacen y a la que pertenecen sus autores, muestran cómo, la no presencia del cadáver de Jesús, y al mismo tiempo la presencia de los lienzos mortuorios en los que fue envuelto, son el signo de que algo sorprendente ha pasado ahí: Ha resucitado. El evangelio de Mateo señala cómo, para el año 70 por lo menos, ya se conocía una “leyenda urbana” de que el cadáver de Jesús había sido robado y por ello no había sido hallado en la tumba.

Este detalle del evangelio nos lleva a pensar seriamente sobre este punto, que es uno de los puntos álgidos de la reflexión teológica y de su comprensión actual: ¿la reanimación del cadáver de Jesús es necesaria para hablar de la resurrección? ¿y si la tumba no hubiera estado vacía? ¿si el cadáver permaneciera en la tumba sería que Jesús no resucitó?

De entrada hay que afirmar rotundamente que no. La Tradición viva del cristianismo ha nacido y ha sostenido por más de dos mil años que Jesús resucitó y está vivo. Es en el cómo ha sucedido esto donde las interpretaciones teológicas se separan.

Edward Schillebeeckx explica que, teológicamente hablando, el cadáver resulta indiferente para hablar de la resurrección. Si el acontecimiento de la resurrección estuviese condicionado a la reanimación del cadáver estaríamos obligando a Dios a intervenir, como un agente ordinario más, en la cotidianeidad del mundo.

La resurrección de Jesús es un hecho total y completamente sin precedente en la historia. Nadie fue testigo de cómo ocurrió. La resurrección era esperada por Jesús, sí, pero no sabía cómo acontecería esto en su persona. La resurrección se revela como la acción salvífica del Abbá de Jesús que responde a su entrega y que no ha quedado indiferente ante la violenta muerte de Jesús.

La resurrección mete en nuestra historia, de forma definitiva, al Reino de Dios y su dinámica de vida. Andrés Torres Queiruga dice que a partir de los textos bíblicos es imposible decidir si la tumba estaba vacía o no, ya que hay razones serias para afirmar o negar el dato, históricamente hablando.

Lo que importa ahora es entender que la resurrección revela la actitud de Dios, del Dios de Jesús –y el nuestro por la fe y el seguimiento- que no es indiferente al horror del dolor y el sufrimiento. El mal es inevitable en nuestra experiencia humana, pero no es la última palabra sobre nosotros. Jesús lo aprendió en la cruz, y su vivencia de Dios y su fidelidad a la misión lo llevaron a confiar y esperar que Dios jamás lo abandonaría. Por ello la resurrección es contemplada y esperada –no solo por Jesús, sino también por nosotros- como el momento en el que Dios revocará el sufrimiento y el dolor de las víctimas de este mundo.

Esto implica una consecuencia para nosotros: la resurrección se gesta en una vida de amor, de fidelidad y de entrega a Dios y a su Reino. Ahora bien, considerar la muerte y la resurrección desde esta óptica es tomar en serio que la muerte solo es una interrupción, y en virtud de la solidaridad que genera la “comunión de los santos”, corresponde a los vivos continuar las obras emprendidas y no terminadas de nuestros difuntos y la reparación de los daños de las obras negativas de ellos, las deudas no pagadas, la justicia pendiente…

Si la tumba de Jesús estaba vacía o no resulta indiferente desde esta perspectiva. Lo importante es que, la experiencia creyente no solo nos lleve a afirmar que Jesús está vivo y que lo atestigua esa peculiar intuición del corazón, sino a actuar, en la vida diaria, con todas las consecuencias que de ello se extraen para nuestra práctica del seguimiento, de la justicia y la entrega diaria del amor.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

Comentarios a:

gabrioignaz@yahoo.com

La FE Desde La Perspectiva Gay.

 Escrito por: Adolfo Huerta Alemán

.

 

.

“Si  yo  fuera  mujer
abriría  del  todo  el  telón  de  fondo
del  mito  virginal   y  del  hombre  macho, , ,
me  daría  el   gusto  de  violarle  a  él”.
Patxi  Andion. 

 

“Quizá,  en  estos   tiempos,  sean  precisamente  los   gays  y  las   lesbianas  los  más   aptos   para  avivar  las  implicaciones  de  la  misericordia  de  Dios”.
James  Alison en: Una  Fe  Más  Allá  Del   Resentimiento.  Fragmentos  teológicos  en  clave   gay.  Ed. HERDER  2001.

In  memoriam  de  Agnes  Torres.

 

Para  todas  y  todos  aquellos  que   han  muerto  a  manos  de  la  homofobia   o  por  el  SiDA.

.

Hoy  me  levanté  escuchando  un   gran  éxito  de la  década  de  los  años  80´s.  “Karma  Chameleon”  del  año  de  1983;  del  álbum  Colour  by  Numbers  del  británico  Boy  Goerge,  que  por  aquellos  años  formaba  parte  de  una  banda  llamada  <<Culture  Club>>.   No  olvido   cuando  vi  el  vídeo  por  primera  vez,  tenía  siete  años, me  encontraba  en la  casa de  los  abuelos   maternos,  pues  en  su  casa  mis   tíos  habían  puesto  cablevisión,  por lo  tanto  se  veía  el canal  de  Mtv,  un  canal  que  pasaba   vídeos,  ahora  pasan  pura  basura  de  shows   que  nada  más  embrutecen  al  ser  humano,  ya   no  pasan  casi  vídeos.

Me  enamoré  de  ella,  bueno,  eso  pensé  cuando  vi  el  vídeo  y  escuché  su  música  bailable.

Ese  sábado,  cuando  mi  abuelo  Jonás  me  dio  mí  domingo  famoso,  que  era  dinero,  me  dirigí  al  centro  de  la  ciudad,  a  una  tienda  muy  particular  que  vendía  discos  de  acrílico  y  cassettes (te  acuerdas,  todavía  existe  la  tienda)  de  música,  también  vendían  posters   de  los   grupos  de  moda.

No  pude  evitar  comprarme  el  cassette   de  Culture  Club  donde  viene  la  canción  de  Karma  Chameleon  y   claro,  me  compré  un  poster  de  Boy  Goerge,  que  yo  creía  que  era  ella,   por  eso  digo  que  me  enamoré  de  ella.  Fue  cuando  regresé  a  la  casa  de  los   abuelos,  una  de  mis  tías.  Mi  tía  Neni  me  dijo  que  ella,  no  era  ella,  sino  él… ¿Cómo?

Fue  cuando  mí  tía  Neni  con  su  carácter  afable  me  explicó   que   hay   hombres  que  quieren  ser  mujeres,  que  hay  mujeres  que  se  enamoran  de  mujeres,  igual  hombres  que  se  gustan  entre  ellos,  siguió   con  paciencia.

Lo   que  no  olvido,  ella  nunca  condenó  esas  relaciones,  tampoco  me  dijo  que  se  iban  ir  al  infierno,  contrario  a  lo  que  me  decía  mí  catequista,  que  esas   personas  estaban  poseídas  por  el  demonio,  que  eran  aberraciones  de  la  naturaleza.

El  punto  de  vista  de  mí  tía,  me  ayudó  a  no  tener  una  mentalidad  homofóbica,  por  lo  tanto  ser  abierto  a  aceptarlos.

En  estos  días  obcecados,  nos  damos  cuenta  por  los  medios  de  una  noticia  terrorífica sucedida  en  la  ciudad  de  Puebla,  México.

Agnes   Torres  Sulca.  Fue  encontrada  muerta;  su  cuerpo  estaba  semidesnudo   y  con  signos  de  tortura, por   la  noche   del   10  de  marzo  de  este  año  2012.  Activista  transgénero,  que  trataba  de  romper  con  la  exclusión  y  el  racismo  que  existe  hasta  la  fecha  en  México  contra  las  personas  que  tiene  preferencias  homosexuales.  Se  dice  que  en  México  no  somos  racistas,  somos  de  lo  peor  en  ese  aspecto.

Desde  que  tengo  memoria,  mujeres  y  hombres  homosexuales  han  sido  de las  minorías  más  oprimidas;  he  sido  testigo  de  su   historia  cruenta  de  odio,  persecución,  encierro,  invisibilidad,  de  no  hablar  del  familiar  con  esas   preferencias.  En el  mejor de los  casos,  se  les  ve  de  soslayo  o  se  les  concede  una  engañosa  tolerancia  represiva.   Tal  vez  en  las  últimas  décadas  ha   habido  cierta  apertura  de  criterios,  pero  parece  que  todavía  hay  mucho  que  hacer,  pues   a  las  personas  que   desean  y  aman  a  gente  de  su   mismo  sexo,   se  les  sigue   juzgando   como  sodomitas,  pecadores,  animales  antinaturales,  delincuentes,  enfermos  sexuales,  perversos.

El  asesinato  de  Agnes  Torres,  nos  da  otra  lectura ¿Por  qué   tantos  siguen  estigmatizando  a  las   personas  homosexuales?

Me  doy  cuenta  que  el  espiral  de  violencia  desatado  contra  las  personas  homosexuales,  no  ha  cesado  aun.   Al  contrario,  el  cobarde  asesinato  de  Agnes  Torres,   me   habla  del  odio  de los  seres  humanos  a  lo  diferente.  Quedaría  la  frase  de  José  Ortega  y  Gasset,  pero   parafraseándolo: yo,   soy  yo   y  mi  diferencia.

Sería  muy  atrevido  afirmar  que  ha  llegado  la  hora  de  hablar  de  un  genocidio   homosexual  en  México,  pues  recordemos  que  la   violencia   sólo   engendra  más   violencia,   y  que  esta  violencia   tiene  muchas  caras   y   formas  de  ejercerla  hacia    las   personas   homosexuales.

Habría  que  romper  con  el  silencio,   que  no  es  fácil   en  una  sociedad   puritana   e  hipócrita   como  la  nuestra,  más   aun,   con  el  ingrediente   cristiano   que  reina  en  nuestra cultura,  aquí  tampoco   podemos  negar,  que  gran parte  del  odio  hacia  a  las  personas   homosexuales,  se  le  debe  también  al   catolicismo  tradicionalista  y  trasnochado.

Hoy  ha  llegado  la  hora  de  romper   con  “el  silencio  de  Sodoma”  te  invito  a  ti   heterosexual   y  claro,  a  ti  mí   amado  homosexual    a   romper  de   una  vez   por  todas   con  la  vetusta  tradición  de   tapar   el  sol  con   un  dedo,  sino  vernos  a  todas   y  a   todos   como  un   “Nosotros”.

Me   confieso   un  enamorado  de  un   gran   Hombre  para  mí;  de  Jesucristo  y  un  apasionado   por  la  fe  como  fuerza  que  busca  el  verdadero  significado  de  nuestra  Historia.    Estoy  convencido   que  la  fe  nos  lleva  a  un  proceso  de  ser  mejores  personas  en  nuestra  calidad  humana,   y  que  la  propuesta  de  Cristo   rompe  con  el  espiral   vicioso  de  la  violencia  provocado   hacia  las   personas  homosexuales.

No  dudo,  que  hoy   deberíamos   de   tener   como  un  punto  de  partida    a  mis  hermanas   y  hermanos  gays,   son   capaces  de  hablar   y  de  vivir  desde  el  don  de la  fe.

Pues  es,  desde  su   quebrantamiento  y  desfragmentación    interior,   provocada   por  la  exclusión  comenzando   por  su  propia   familia,  en  la  Iglesia,   en  la  sociedad,  nos  enseñan  desde   su  dolor,  romper   con  el  resentimiento   provocado   por   la   violencia    que  se  ejerce  en  contra  de  ellas  y  de  ellos.

Que  no  se  les   olvide  a  esos  católicos  y  católicas  de  mierda,  como  los  llama  Javier  Sicilia (Católico pensante y  poeta) en  su   libro  “ESTAMOS  HASTA  LA  MADRE”,  que   Jesucristo   no  condeno    a  nadie,   y   que  la  fe  no  es  exclusiva   ó    una  patente  de  un  monopolio   de  las   religiones,   si  tenemos   fe,  no  es   para  pertenecer  a    una  concesión   eclesial,  sino   para   comprender  y  amar  al   ser   humano, con  toda   su   humanidad.

Se   nos   olvida  muy  pronto  que   todos  los  seres  humanos  estamos  en   proceso  de  búsqueda,   y   nuestro  proceso   de  maduración  no   termina   en  cada  etapa  de  nuestro  crecimiento,  sino   éste  siempre  está   en  movimiento,  no  somos  seres   determinados,  nos  vamos  recreando   y   formando  como  tales  en  la  medida  que  acepte   mí   humanidad,  en  todo  su  sentido  de  plenitud.

Nunca    olvides   que  a  muchos  grupos  de  poder (Gobierno – Iglesias – Economía) les  conviene  el   orden  establecido  y  recurrir  al   miedo  como  medio,  para  tenernos  controlados.   A  nuestra  sociedad  le  conviene   que  existan   personas   excluidas   y  que  estas  sean   objeto  de  violencia,  pues  el  orden  establecido   depende  de  ellas.

Si  hay   violencia  contra  alguien  que  es  diferente  a  mí,   es  una  vergüenza  aceptarlo,  es  porque  en  nuestra   sociedad   hay   algo  que  está   jodido  y  no   hemos  avanzado   nada,  en  nuestra  evolución  de  nuestra  calidad  de  ser,  seres   humanos.

Me  confieso  un  enamorado  de  la  mujer,  de  lo  eterno  femenino (como  Pedro  Almodóvar) sin  ellas  no  puedo  vivir,  del  hombre  también.   Desde  hace  mucho  tiempo,   he  optado   por  el  ser  humano,  y   como  siempre  lo  he  dicho;   más  que  creer  en  un  Dios,  me  aferro  a    seguir  creyendo   en   el  ser   humano,  en  su  bondad,  y  en  su  capacidad  creadora   que  es   lo  que  más  nos   asemeja  a  la   Creación.

Me   indigna   todo  aquello  que  va  contra  la  dignidad  de  la  persona.

Dejémonos    de   pendejadas,  que  si  soy  católico,  que  si  el  otro  es  ateo,   que  no  puedo  hablar  de  sexualidad,  de  política,   que  si  los   otros  están  en  partidos   políticos.

No  nos   hagamos   pendejos   y  pendejas,   mirémonos   tal  como  somos,  como   seres  humanos,    lo  demás   son  pendejadas.

Está  en  cada   uno – una  de  nosotros   romper   con   esa  violencia   que  nos  está   llevando  al  caos  nuestro   país.

Se  va  haciendo   costumbre   los  asesinatos  de  ciudadanas  y   ciudadanos,  que  son  activistas   a  partir  de  su  sueño  de  ver  un   pueblo,  un  mejor  país,  un  mejor   mundo,  luchan  por  ese  ideal,  ese  ideal  que  carecen   muchas   mexicanas   y  mexicanos  hoy  en  día.

No  tengamos   miedo  de  volver   a  nuestras  raíces  de  nuestra  humanidad   y    optar   por  el  poder  de  la   libertad   que  tenemos  para  decidir  por   la   bondad   que  descansa  en  cada   uno – una  de  nosotros.

Con  el   Otro  todo,  sin  el   Otro  nada.

“Desde  el   punto  de  vista  de  esos  millones  de  machos   belicosos,  el  mundo  está  diseñado  para <<nosotros>> y   no  para   los <<otros>>”.

José  Ramón  Enríquez.

 

“A  las   mujeres  en  general  se  les  ha  prohibido  o  por  lo  menos  restringido  su  registro  en  la   historia.  A   los   homosexuales   se  les  ha  mutilado  para  poder   ser  contemplados  como   existencias   reales”.

Una  Historia  Sociocultural  de  la  Homosexualidad:  Notas  Sobre  un  Devenir  Silenciado   de  Xavier  Lizarraga  Cruchaga. Ed. CROMA – PAiDóS  2003. 

 

“Necesitamos  hacer  todo  lo  posible  para  que  las  enseñanzas  de la  Iglesia  sean  realmente  atractivas,  llenas  de  misericordia  y  liberación”.

Peter J. Liuzzi  en  Escucha  Con  El  Corazón:  comprendiendo  las  voces  de  las  lesbianas  y   de  los  gays.  Ed. PANORAMA  2003.

 

“La  realización  homosexual  en  pareja  es  un  derecho  de  aquel  o   aquella  que  tiene  esa  identidad  y  de   que   ese  es   para  ellos  y  ellas  el  único  modo   de  auténtica  realización   humana –y  por  tanto <<divina>> -, esa  duda  ha  desaparecido. . .  Y  la  Iglesia  es  responsable  de no  cambiar  la  mentalidad  en  cuestión  tan  sensible  y  decisiva”.

Teólogo  Andrés   Torres  Queiruga. 

 

“¿Se  puede  desnudar   el  alma   sin  ofender  a  los  demás?”.

En  Tránsito  Del  Infierno   a  la  Vida: la  experiencia  de  un  homosexual  cristiano;  de  Juan   González  Ruiz.  Ed. DESCLéE  2002.

 

“Yo  creo  que  uno  es  gay  porque  así  es  como   más  a  gusto  expresa  su  manera  y  su  capacidad  de  amar  y  de  relacionarse”.

Cómo  Salí   del  Closet: Confesiones  de  un  ex – sacerdote  católico.  De  Daniel  Moreno.  Ed. Flor  Del  Viento  2003.

 

 “Descubrí  otra  vez  que  me  aterraba  la  posibilidad  de  ser  en  el   fondo  heterosexual”.

De  la  novela  Toda  Esa  Gran  Verdad;  de Eduardo  Montagner.  Ed. ALFAGuARA 2006.      

@GofoAutor

gofo_04@hotmail.com

Facebook  Adolfo  Huerta  Aleman.

La unidad de los cristianos


Escrito por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

.

.

Del 18 al 25 de enero, desde hace varias décadas, muchos cristianos celebran la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Primero se rezaba por los cismáticos, luego por los “hermanos separados”. Muchos rezan hoy simplemente para que todos los cristianos recuperen la unidad perdida.

Pero hay que considerar que esa idea de unidad de los cristianos está concebida como la unidad de la patria o del partido político. Habría que sustituir esta semana por otra: por ejemplo, por una Semana del pluralismo cristiano y de todas las iglesias. Por una semana dedicada a conocer, respetar y estimar mejor a las otras iglesias y a tantas y tantos cristianos, cada vez más numerosos, que siguen a Jesús fuera de todo aparato de toda iglesia.

Jesús quiso anunciar y adelantar un tiempo nuevo, que trastocaba el mundo en todos los órdenes: que los últimos sea los primeros, que los ricos compartan sus bienes, que los pobres dejen de serlo, que todos los afligidos sean consolados. Jesús no quiso más iglesia ni religión que ésa. Todas las creencias y normas, todas las iglesias, vinieron luego, y solo podrán curar y liberar si son tolerantes y plurales.

Algunos cristianos se sentirían confundidos y muchos aliviados, si conocieran cuán distintas y divergentes maneras coexistieron, en los orígenes del cristianismo, de mirar a Jesús, de comprender su “divinidad”, de organizar la comunidad, de celebrar la “eucaristía”, de acoger el perdón. O si supieran que al principio no había sacerdotes, ni sacramentos administrados únicamente por el clero, aunque no por eso dejaban de celebrar la vida.

Todo eso es hoy muy conocido, y debieran saberlo todos aquellos que añoran y predican la unidad de un estrecho redil rodeado de muros.

Esa unidad no es posible, y además es indeseable. El Misterio Viviente de la Vida nos ha hecho diferentes. No hay dos pájaros, ni dos árboles, ni dos hojas iguales. Ni dos nubes, ni dos gotas de agua. Ni dos estrellas en el cielo, ni dos granitos de arena en la tierra. Y pienso que ni dos átomos de oxígeno son exactamente idénticos.

¿Cómo quieren encerrar en una forma única el Espíritu que sopla donde quiere y da respiro a todos los vivientes? ¿Acaso no conocen ni admiran la inagotable profusión de la vida siempre nueva, siempre distinta, siempre otra?

En los Hechos de los Apóstoles se nos cuenta el mito del anti-Babel. Todos hablaban lenguas distintas, pero todos se entendían porque nadie quería imponer su lengua a los demás. Eso es Pentecostés.

Todas las religiones, iglesias y corrientes son como lenguas distintas. El Espíritu habla en todas, pero ninguna lo puede atrapar. Y todas se entienden solamente cuando ninguna quiere excluir a las demás. Todas las lenguas quieren decir lo mismo: el mundo, la vida, el misterio. Pero ninguna en particular ni todas juntas lo dicen del todo.

No estaremos más unidos cuanto más iguales seamos, sino cuanto más nos respetemos y dialoguemos siendo diferentes. Para estar unidos, los cristianos no necesitamos ser más iguales de lo que ya somos, sino que nos toleremos los unos a los otros y nos preguntemos: ¿cómo podremos practicar mejor hoy, con todas nuestras diferencias, la única religión de Jesús?

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

No + sangre.

Alto a la guerra absurda.

Comentarios a:

gabrioignaz@yahoo.com

DOS CLAVES PARA ENTENDER LA TEOLOGÍA

Autor: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

Hay, en mi opinión, dos grandes temas que son elementales para el quehacer teológico: a) ¿quién es el Dios de Jesús?; b) ¿en qué consiste la vida cristiana?

La tradición judeocristiana de los primeros siglos tuvo una gran influencia de las corrientes helenistas de pensamiento que sirvieron de vehículo contextual para hablar de Dios en Occidente, especialmente en la misma Grecia y luego en Roma. El pensamiento helenista tiene, con respecto a la noción de Dios, una comprensión filosófica, acuñada desde el siglo VI a.C. en que se insistió que, aquello que los hombres llaman Dios, no puede tener elementos antropomórficos sino que tiene que ser perfecto, omnipotente, omnisciente, inmóvil, inefable, inmensurable…

Sin embargo, el Dios de la Biblia, y por ende, el de Jesús no se identifica con este Dios filosófico. El Dios de Jesús no es omnipotente, no es inmóvil, no es “perfecto” en el sentido filosófico de la expresión.

El Dios de Jesús sufre con su pueblo ante las injusticias y se conmueve hasta las entrañas, como un papá o, mejor aún, como una mamá ante el dolor de sus hijitos; es impotente, pues no puede cambiar la historia, no violenta la libertad y la voluntad de aquellos que le rechazan; el Dios de Jesús no puede deshacer el mal en el mundo así como así; el Dios de Jesús tiene mucha paciencia, no quiere destruir violentamente al violento ni quiere desquitarse o vengarse de los malos, porque ¡los ama!

Este Dios extraño y paradójico al que Jesús llama Abbá –papito querido- no vive en un Olimpo ni en un cielo lejano y extraño a lo humano, sino que vive en medio de su pueblo. Está vivo y presente en cada persona, hombre o mujer, rico o pobre, bueno o malo… Suda en el obrero, se cansa en el albañil, enseña en la maestra, defiende en el abogado… Como atinadamente señala el Canto de Entrada de la misa nicaragüense:

Yo te he visto en las gasolineras

chequeando las llantas de un camión;

y hasta petroleando carreteras,

con guantes de cuero y overol.

El Abbá de Jesús es un Dios cercano, que actúa en lo humano y desde lo humano. No es un Dios que tapa agujeros movido por las súplicas de quien le reza para que le solucione sus problemas. No es un Dios comerciante que intercambia su amor y su persona por unas velas, una limosna o penitencias denigrantes. No es tampoco un Dios “aspirina” al que recurre cada uno cada que necesitamos “una ayudadita” en nuestro trabajo, en la enfermedad, o en alguna necesidad (la cuestión de la oración de petición queda puesta en entredicho. Ya habrá tiempo para hablar de ella. Don Andrés Torres-Queiruga en “Fin del cristianismo premoderno” dedica una reflexión honda y profunda al respecto).

Esta imagen del Abbá de Jesús se une íntimamente a la idea de “vida cristiana” que proponen los evangelios, y que el mismo Jesús vivió y encarnó. Es lo que se conoce con el nombre “técnico” de seguimiento. Este es el segundo tema.

Seguir a Jesús no significa solamente creer en Jesús, sino también creer a Jesús. ¿Qué significa esto?

No pensemos que son meras minucias lingüísticas. La mayoría se conforma con creer en Jesús, es decir, creen que existió, que es Dios, que murió y resucitó, que es bueno, y todo eso que se queda muchas veces en la superficie (como las semillas aquellas de la parábola del sembrador).

Creer a Jesús significa que creo que es verdad que la violencia no remedia nada, que hay que poner la otra mejilla, que compartir lo mío –no lo que me sobra- es base de la construcción del Reino, que hay que perdonar siempre, que hay que ser responsables ante Dios del bien de los demás, etc…

Así, cada bautizado está llamado a encarnar las actitudes, los pensamientos y las causas de Jesús de Nazaret. Lo interesante aquí es que, en la historia de la teología espiritual, los grandes maestros y místicos coinciden en señalar que el clímax de la vida cristiana llega cuando uno puede intercambiar su nombre con el de Jesús en los evangelios. El papel de los creyentes es hacer vida a Jesús, pensar como él, actuar como él, amar como él…

Si el Abbá es impotente ante el violento que asesina al inocente, no es impotente cuando el creyente sabe que es desde su responsabilidad cotidiana donde Dios actúa en el mundo:

Te está cantando el martillo,

y rueda en tu honor la rueda.

Puede que la luz no pueda

librar del humo su brillo.

¡Qué sudoroso y sencillo

te pones a mediodía,

Dios de esta dura porfía

de estar sin pausa creando,

y verte necesitando

del hombre más cada día!

Quien diga que Dios ha muerto

que salga a la luz y vea

si el mundo es o no tarea

de un Dios que sigue despierto.

Ya no es su sitio el desierto

ni la montaña se esconde;

decid, si preguntan dónde,

que Dios está -sin mortaja

en donde un hombre trabaja

y un corazón le responde.

Pero el seguimiento no se restringe al esfuerzo individual y atomizado de cada creyente, el seguimiento es una experiencia comunitaria. Las comunidades y situaciones descritas en los evangelios sobre el Israel de Jesús no son muy diferentes a las comunidades y situaciones del México de 2011. La mayoría de la gente está jodida, marginada y, si antes los marxistas hablaban de alienación, hoy habría que hablar de desencanto, ya que mucha gente ya no espera nada de sus líderes, ni de las autoridades, ni de los curas. Que cada quién se rasque con sus propias uñas. ¡Nada más lejano del evangelio de Jesús!

Jesús enseñó con su propia vida que solo unidos podremos hacer frente al poderoso. La Eucaristía cristiana es una bella metáfora de ello: los granos dispersos de trigo en los campos son nada por sí solos; las uvas dispersas en los viñedos son insignificantes por sí solas. La unidad los vuelve capaces de significar a Jesús resucitado y a su comunidad.

Los creyentes, que además de la fe comparten la marginación, el empobrecimiento y el hartazgo ante la injusticia, son quienes se reúnen, movidos por la fe a buscar solución conjunta a los problemas comunes y a los individuales.

Lo que nos enseña este ejercicio de comunidad –la cuadra, el barrio, las familias- es que cuando dejo de ver mi problema individual para ver los de todos, puedo resolver más fácilmente mi problema individual en la comunidad.

A diferencia de lo que nos enseña el mundo moderno de la libertad individual, la experiencia comunitaria cristiana no es alienación ni masificación. Es un ejercicio, doloroso y por ello difícil, de aprender a ver por el otro antes que por mí.

Esta es la clave de la reflexión teológica.

Escrito por:

Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

Saltillo, Coahuila.


Qué tal ¿Teología desde las vísceras?

Autor: Adolfo Huerta Alemán

“No han  de  faltar,  bien  lo  sé,  los  que  critiquen,  diciendo  que  estas  son  bagatelas  impropias  de  un  teólogo, , ,  y   el  que  llega  a  saborear  uno  de  los   trozos  de  la  pobre  res,   se  considera   tan   feliz  como  si  le  dieran  un  título  de  nobleza”.  

Del  <<Elogio  de  la  Locura>>  De  Erasmo  de  Rotterdam.  

Estarás  de  acuerdo  conmigo,  que  la  fe  es  un  significado  de  vida,  que  nos  debe  de  ayudar  a  ser  mejores   personas  y  descubrir  nuestra  plenitud  de   vivir.  Hablo  de  una  verdadera  plenitud  de  vida,  ésto  significa  gozar; recrearse; disfrutar; regocijarse; complacerse. ¿Disfrutas  de  tu  Ser? ¿De  tu  trabajo? ¿De tu familia?.  Sabes  realmente  gozarte  de  la  vida  y  del  tiempo  que  se  te  está  dando.   

La  fe  en  dado  caso  sobre  un  Dios,  que  no  podemos  negar  que   nos  encontramos  ante  una  cultura  cristiana;  ateos  y  creyentes  convivimos  a  diario,   el  problema  no  es  ese.   El  problema  es,  qué  tanto,  esa  fe  nos  está   ayudando  a  ser   mejores  personas,  por  lo  tanto,  a  trabajar  nuestra   plenitud  y  nuestra  realización  personal,  por  consecuencia  a  humanizarnos.

La  actitud  de  los  creyentes  durante  mucho  tiempo  fue  muy  hostil  y  lo  sigue  siendo  en  algunos  sectores  ultraconservadores   hacia  el  mundo,  hacia  la  carne,  hacia  la   diversión,  al  reírnos,  no  podemos  seguir  con esa  actitud  hacia  al  mundo,  frente  a  nuestro  contexto  histórico.  

Si  los  supuestos   creyentes  hoy  en  día  presumen  de  un  Dios  que  envía  su  Hijo,  al  mundo  a  revelar  su  amor  y  su  proyecto,  por   lo  tanto  ese  Dios  se  encarna  en  la   humanidad,  por  consecuencia   todo  lo  humano  nos  habla  de  Dios;   nuestra   humanización,  es  una   divinización.  

Hoy  en  día  ¿cómo  nos  vamos  humanizando?  ¿cómo  encontramos  esa  divinización  en  nuestra  vida  cotidiana?.  Por  allí  dijo  el  gran  filósofo  Sócrates:”No  te  preocupes,  mujer.  Si  nuestros  invitados  son  frugales  tendrán  suficiente  comida  y  si  son  tragones  nada   bastará   para  saciarles”. 

En mí  oficio  tengo  la   dicha  de  encontrarme  y  conocer  mucha  gente,  ésto  es  maravilloso.  Hace  unos  meses  atrás  me  llevaron  a  una   fiesta  de  la  graduación  de  una  chica.   Estaba  por  salir  de  una  accidente  que  había  tenido  en  mi  potrillo  de  acero  negro,  ya  se  imaginarán  con  mis  dos  brazos  recién  quitadas  las  férulas,  allí  me  presentaron  al  “Tocayo”.  Ya  entre  la  plática  me  presume  que  hace  unas   ricas   tortas,  ni  tardo  ni  perezoso,  a  la  siguiente  semana  estaba   tocando  las  puertas  de  su  casa,  para  probar  sus  famosas   tortas.  

¿Qué   tienen  que  ver  las  tortas  del  Tocayo con  todo este  rollo  de la  fe?.   Les  diré  que  fue  un  viernes  cuando  probé  sus exquisitas   tortas,  y  qué   tortas  mis  queridos  y  queridas  lectoras: el  pan  para  empezar  su  tamaño  es  digno  de  grandeza;  acompañado  de  mayonesa  y  mostaza,  no   puede  faltar  a  la  cita   el  aguacate,  después  viene  lo  más  sabroso  la  carne  de  puerco,  qué   rico, se  me hace  agua  la  boca ¿a ti no?.  No  puede  faltar  toda  la  jardinería:   la  frescura  de la  lechuga;  lo  rojo  del  tomate  y  el  olor  de la  cebolla,  les  pone  dos   tipos  de  queso,  a parte  la  acompaña  con  salchichas  doraditas,  qué  más  falta  para  éste  gran  festín  de  sabores,  claro  tu  refresco  a  tu  gusto ¿Qué  más  puede  uno  pedir  a  ésta  vida?. 

Sino,  gozar   ante  ese  desfile  de  sabores,  cuando  como,  me  doy  cuenta  que  estoy  más  vivo  que  nunca,  y  claro  acompañado  de  gente   hermosa  que  demuestra  su  donación  y  su   amor  por  medio  de  la  comida.  

Algo  que   le  falta  a  los   supuestos   creyentes  es  a  que  aprendan  a  gozar – disfrutar,  por  eso  afirmo  que  la  fe  nos  llama  a  ser  mejores,  y  una  manera   hoy   en  día  es  la  de  compartir  el  pan  cotidiano,  precisamente  estoy  escribiendo  llegando  de  una  deliciosa  carne  asada,  a  estas  horas  de  la  madrugada.    

El  creyente  con  cara  triste  y  de  amargado  hoy  no  responde  a  nuestro  siglo,  y  algo  que  nos  alegra  a  todos  es  la  hora  de  la  comida,  más  si  estás  acompañado  de  alguien  que  te  quiere.  
El  creyente  de  nuestra   época  debe  de  cambiar  su  visión  y  su  forma  de  relacionarse  con   el   mundo,  dan  flojera  los  creyentes  que  se  la  pasan  condenando  al  mundo  y  sus  delicias.  

Parece  ser  que  hoy  en  día  la  comida  es  una   fuente  de  unión  más   eficaz  que  los  sacramentos  que  puedan  presumir  cualquier   iglesia.   
Sí,  cuando  llegas  a  una  carne  asada  y  no  conoces  a  nadie;  comienzan  con  el   rito  de  entrada: ¿qué  te  tomas  ò  te  servimos?.  Es   allí  donde  hace  su  entrada  una  cerveza   bien  fría  esperando  a  ser   comulgada  y  a  formar  parte  de  tu  ser.   Continuan  los   saludos   y  los   abrazos,  las  sonrisas   nunca   faltan  son  la   bienvenida – la aceptación  del  otro   recién  llegado.   Viene  el  pedazo de carne  asada, las  costillitas,  el  gusto  se  rompe  en  géneros  dice  la   sabiduría  popular,  las   quesadillas,  y  demás  platillos   suculentos, hacen  de   nuestras   pupilas  el  mejor  paisaje  y  de  nuestra  lengua   saborear  lo  que  podemos  hacer  mejor,  el  comer.  

Después  de  saborear  viene  la  charla,  es  lo  mejor,  ò  como  suelen  llamarla;  la  sobremesa,  se   pasa  el   tiempo   volando,  y  claro  viene  la  despedida,  no  sin  antes,  invitar  a  otra   ocasión  a  disfrutar  de   otra  comida,  y  que  no  será   la  última  vez  que  nos  volveremos  a  ver.  

Las   tortas,  los   tacos,  las   carnes  asadas,  nos  remite  a   compartir  el  pan,  y  el  compartir  el  pan  nos  lleva  a  compartir  nuestro  ser  y   lo  que  cada   uno  somos.  Convidar  el  pan  es  compartir  nuestra   intimidad  y  más,  si nos  pasan  hasta  la  cocina  allí  se  comparte  lo   que  realmente   somos  sin  máscaras.  
Si  los  sacramentos  de   nuestras   iglesias   no  son   reflejo  de  nuestra   vida  cotidiana  y  nos   ayudan   a  ser  mejores  personas,  no  dudo  que   la   carne  asada  ò  las   tortas  de  mí  Tocayo,  son  un  mejor   sacramento  de   vida   y  de  fe.  

Parece  ser  que  hay  más  comunión  en  compartir  una  cerveza,  ò   una  comida,  que  los  sacramentos  de  las   iglesias   tradicionales,  pues  que  tengan  cuidado  y  que  se  abran   los   supuestos  sacramentos  de la  fe,  porque  sino  se  actualizan  y  llegan  a  ser  un verdadero  reflejo  de  nuestra  vida  cotidiana  llenos  de  alegría,  que  no  reclame  vox  populi   de  la  feligresía  tradicional,  por  que  los  curas   estamos  más   tiempo  en  compartir   con  la  gente  el  pan  nuestro  de  cada  día,    que  celebrando  misas.  Hay   más  vida  y  alegría  en  una  carne  asada,  que  en  nuestras  celebraciones ¿no  crees?.  

Yá  estamos  cansados  de  los   creyentes  que  condenan  y  satanizan  todas  las  dichas  y  delicias  que  nos  regala  la  bondad  de  este  mundo  que  habitamos,  la  actitud  del  creyente  de  éste  siglo  es  la  de  aprender  de  los   colores  y  sabores  que  te  dona  toda  ésta   bellísima  creación.  

No  hay  nada  mejor  que  después  de  bailar  con  tu  enamorada,   tengas  la   dicha  de  comer,  hagas  el  amor  con  tu  amada,  después  de  eso   fumarte  un  cigarrillo   escuchando  el  aliento  de  tu   amada  cerca  de  tu  oído  y  su  brazo  en  tu  pecho ¿quieres  algo  más  ò  te  guiso  un  huevo?.  

Termino  con  mí  querido  Aristipo  cuando  alguien  le  reprochaba  sus  relaciones  con  Lais, la  cual   vendía  sus  servicios  a  otros  hombres,  Aristipo  replicaba: “¿Y  qué  hay   de  malo?  Yo  le  pago  para  gozar  de  ella,  no  para  impedir  que  otros  puedan  gozarla”.    

Creo  que  mañana  voy  con  la  Tía  Carmela,  a  ver  si  el  Tocayo  preparó  tortas ¿Gustas?.

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán (Saltillo, Coahuila).