Pedazos de vida…

Escrito por: José Jorge Hernández Briones 

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“Yo soy tu amigo fiel
Yo soy tu amigo fiel
y si un día
tú te encuentras lejos muy lejos de tu lindo hogar
cierra los ojos y recuerda que:
yo soy tu amigo fiel…”,
Toy Story.

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La amistad existe, a veces lejos, otras de manera muy cercana, pero en algunas ocasiones se aleja y no depende de nosotros, aunque la cultivemos como Dios nos da a entender o con los medios que en ese momento tengamos, entonces vemos que fueron etapas o pedazos de nuestra existencia.

En mi vida he tenido amigos muy valiosos, y sí, escribo en pasado porque dolorosamente los he perdido, no son muchos, los cuento con la mano, pero hay algo a los que no me voy a acostumbrar: a perderlos. Creo que el ser humano nunca está preparado para las perdidas y lo asumo.

La muerte ha sido un factor determinante, se ha llevado a dos amigos, en la misma semana y con dos días de diferencia, de eso ya hace cinco años y a los dos los recuerdo de manera importante, pues hasta cierto punto Agapito y Édgar eran cuates, confidentes y amigos.

Curiosamente en estas fechas que se celebra el quinto año luctuoso de los dos, me enfrento a la pérdida de un “camarada”, esta vez es Joaquín, un compañero laboral, que por ciertas razones tuvo que emigrar de la ciudad al igual que Víctor, a quien le ocurrió un hecho similar a Joaquín.

No es un hecho común al que me enfrento, he aprendido a volver a empezar, lo único que pienso es que si los amigos se dieran “en maceta” no serían tan valiosos.

Creo que hay que valorar lo que ahora se tiene, ya sean amigos, familia, compañeros de trabajo, porque cuando menos pensamos vienen los tiempos de cambio que a veces sacuden nuestras vidas.
Así que disfruten el presente con sus amistades, valórenlas porque creemos que la vida es siempre recta, igual, pero cuando menos pensamos las cosas o factores externos las cambian.

No tengo nada de qué arrepentirme, solo percibo que la vida por eso es vida, porque hay cosas y hechos que nacen, crecen, se desarrollan, reproducen y mueren.

“Así es la vida, de caprichosa
a veces negra, a veces color rosa
así es la vida … jacarandosa
te quita, te pone, te sube, te baja y a veces te lo da…”,
Grupo Elefante.
 

Giorgio  ✔

Saltillo,Coahuila, México
Coordinador operativo en @vanguardiamx. Ocurrente. Corro, leo, pedaleo y blogueo.

En memoria de Paquito

Autor: Adolfo Huerta Alemán

"Te quiero" by Jafeth Gomez Ledesma


Rostros, caras, semblantes,  todos  ellos  desconocidos  y  sin  importancia; cuántas  veces  no  rozas con el  hombro  de  alguien, no  sobradas  veces  intercambias  miradas,  más  de  una  ocasión  caminas  entre  tanta  mar  de  individuos  y  no  existen,  no  es  hasta que  el  encuentro te  regala  su   más  bella  epifanía del  Otro.  Es  cuando  esos  rostros, miles  de  ellos,  dejan  de  ser  anónimos  para  empezar  a  descubrir  una historia,  muchas   historias,  y  te  das  cuenta  de algo  grandioso:  no  eres  el  único.   

¿Qué  es  el  mundo  de  los  adultos?.  Cuestión  que  abre  la  introducción  de  un  gran  libro «El  Principito»  de  Antoine de Saint-Exupery  Por  estos  días  me  ha  llegado  a  la  memoria  éste  fascinante  libro  y  de  escribir  sobre  los  encuentros.  

No  es  hasta  que  la  vida  te  regala  un  encuentro,  es  cuando  el  rostro  de  esa  persona  deja  de   ser  algo  intangible  è  inexistente,  comienza  a  existir  para  Ti,  comienza  a  tomar  importancia,  es   cuando  su  revelación  te  compromete.   

El  Principito  es  una  rebeldía  y  una  protesta a  la  relación  de  los   seres   humanos  regida  por  los   prejuicios  è   intereses  que  los  hacen  vivir  en  una  soledad  mal  llevada  y  solitaria;  es  un  ¡basta  ya!  al   miedo  de  encontrarnos  con  el  Otro.   Ante  tanta  indiferencia  por  la   violencia  que  quiere  derrumbar  nuestro  país,  tenemos  que  dejar  de  ser  seres   programados,  hartos  de  estar  satisfechos  de  sí  mismos  mal  entendido  y   egoístamente  llevado,  de  imponer  una   visión  de  un  mundo  bizarro,  y  de  creer  que  siempre  tenemos  la  razón  y  de  transitar  rutas   preestablecidas. 

El  encuentro  con  el  Otro, es  cuando  tenemos  un  rostro  frente  a  nosotros  cuando  comienza  el  compromiso;  es  cuando  la  verdad  habla – el  Otro  que  está  enfrente  de  mí;  es  cuando  la  justicia  nace – yo  mismo;  así  lo  entendía  el  gran  filósofo judío Emmanuel  Levinas.  Siempre  preocupado  por  mostrar  por  qué  y  en  qué  sentido  la  ética,  que  encuentra  su  origen  en  la  experiencia  primordial  de  la  responsabilidad  por  el  Otro.  Hoy  más  que  nunca   tenemos  pendiente  esa  responsabilidad  para  con  el  encuentro  con  el  Otro.  Es  valorando  el  encuentro  con  el  Otro,  lo  que  nos   va  a  ayudar  a  ser  un  mejor  país;  un mejor  Estado;  una  mejor  ciudad;  una  mejor  comunidad;  una  mejor  familia;  una  mejor  persona.  

Así  es,  el  encuentro  nos  regala  el   rostro,  y  éste  nos  hace  su  más   bella  epifanía  del   Otro;  la   revelación  del  Otro.   Cuando  estamos  frente  a la  desnudez  del   Otro,  es   cuando  nos   interpela  la  historia  del  Otro,  pero,  esto  es  gracias  al   encuentro.   
Del  encuentro  nacen  los  rostros,  nacen  las   historias,   se  conoce  otro  punto  de   vista  diferente  al  mío,  pero  lo  más   bello  es  que  te  das  cuenta  de la  existencia  del   Otro.   Es  cuando  uno  se  da   cuenta  de  lo  valioso  que  es   la   existencia,  y  de   que  no   fue  inútil   haber  venido  al   mundo.  

La  vida  no  es,  sino   una  serie  de  encuentros  que  te  van  revelando  el  significado   de  tu  existencia,  bien  por los  encuentros  dados:  frente  a   tus  padres;  a  la  amada; a   tus   hermanas;  maestros;  novio;  esposo;  amigos.   Sin  esos  encuentros,   no  sabríamos  nada   sobre  nosotros  mismos.  

Volviendo  al  Principito: «Los  hombres  ya  no  tienen  tiempo  para  conocer  nada;  compran  las   cosas   ya  hechas  a  los  comerciantes,  pero  como  no  existe  ningún  comerciante  de  amigos,  los  hombres  ya  no   tienen  amigos».  

A  estas  alturas  de  nuestra   vida,  no   menospreciemos  los  encuentros  que  hayamos  tenido;  los  que  tenemos;  y   los  que  vayan  a  venir.   Pues,   gracias  al  encuentro  con el   Otro  es  que  me  doy  cuenta  de  mí  Ser  y  de  mí   Existencia.  

«Lo  que   los  hace  hermoso   es   algo  invisible. . .   los   ojos   no  siempre   ven.  Hay  que  buscar   con  el  corazón». 

¡GRACiAS!  A  los  y  a  las,  que  en  vida  me  a  regalado  encontrarme  con  cada  uno  y  una  de  ustedes  antes  de  mí  muerte.  

@GofoAutor

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán (Saltillo, Coahuila)

Por l@s que dejan huella…

Autor: José Jorge Hernández

“Debemos obrar como hombres de pensamiento;
debemos pensar como hombres de acción”,
Henri Bergson.
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A lo largo de nuestra vida hay personas que nos marcan, unas para bien y otras para mal. En esta ocasión escribiré de aquellas que con sus palabras nos motivan y nos impulsan de manera profesional y nos hacen crecer como personas.

El título de la colaboración suena a comercial de televisión “ya muy visto”, pero lo tomé precisamente para darle mayor énfasis a la reflexión que desarrollaré en los siguientes párrafos.

En la Iglesia Católica catequizan la mayor de las ocasiones y te dicen que “El Señor te Tocó”. Es cuando tienes una experiencia religiosa que te cambia la vida. Yo le llamo un acto de fe de manera vertical. De arriba hacia abajo.

También están los testimonios y mensajes de la gente con la que convivimos en nuestra vida cotidiana (familiares, amigos, jefes laborales y a veces hasta los conocidos) a ésto le llamaré una enseñanza de manera horizontal.

En mi vida hubo y hay personas que de alguna manera me han marcado; entre ellas mi papá, mi esposa; mi tía Lupita, quien me exhortó para que siempre leyera y que fue la que me dio elementos para explotar virtudes y cualidades.

En la carrera de administración conocí a el profesor José Luis de Luna Ábrego, y en él siempre vi un modelo a seguir; y en el plano profesional o laboral, todos mis jefes, compañeros de trabajo, de quienes he aprendido mucho; por agradecimiento no quiero dejar de mencionar a mi patrón, Armando Castilla.

De manera sencilla me avocaré a la persona en cuestión, a quien le he aprendido mucho sin que él se dé cuenta y a quien le debo, entre otras cosas, nuevas formas de concebir el periodismo.

Lo conocí hace algunos años por cuestiones de estudio. En aquel entonces era un joven inquieto intelectualmente, rebelde con causa y a veces hasta rockanrolero urbano. Por cierto, siempre que tenía la oportunidad leía, se alimentaba de literatura y filosofía constantemente.

Noble de corazón, callado y también de excelente humor, esto último sólo lo manifestaba en confianza. En aquel tiempo veía en ese joven muchas cualidades que lo ayudarían a cumplir sus objetivos.

Pasó el tiempo y cada quien tomó su camino, por lo cual lo dejé de ver al menos 10 años, hasta que por las famosas redes sociales me lo encontré nuevamente y con cierta desconfianza le envié una solicitud de Facebook y ¡me le aceptó!

Lo tuve entre los contactos del montón, hasta que por correo me comenzó a cuestionar y a exhortar a que leyera algunas páginas que me parecían aburridas; pensé “Este chavo no cambia”, ¡claro! Ahora estaba convertido en un profesional.

Conforme pasó el tiempo le hice caso a sus sugerencias de lectura y comencé a involucrarme en sus recomendaciones. También le aprendí virtudes, entre otras cosas. Finalmente se convirtió en mi asesor laboral.

Hubo veces que pasé tiempos difíciles y con un mensaje me sacaba del atolladero en que me encontraba. Siempre sin darse cuenta, así que aprovecho que entré a leer este blog para expresárselo.

Abusando en estas líneas manifiesto mi orgullo por escribir en el Blog Letras Del Norte, en el cual comparto con personas de excelente preparación académica. Sus nombres están escritos arriba a la izquierda.

Volviendo a la persona en cuestión manifiesto mi admiración porque veo en él un constante luchador social y magnífico pensador, busca siempre crear un México mejor, apoyándose siempre en el pensamiento postmodernista.

También tiene como herramientas la mayéutica de Sócrates y otras tantas corrientes filosóficas, sin perder su humor exquisito. Por eso lo relaciono con la siguiente frase: “El sabio no es aquel que sabe dónde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca”.

Acomodando la frase a mi manera de pensar, defino que los sabios son aquellos que también saben sacar el tesoro de las personas para ponerlos a disposición de los demás.

¡Ey! Carlos Arturo Moreno, el tremendo “activista de sillón”, como a veces te autonombras, gracias por las herramientas que compartes, también te agradezco por invitarme a ser parte de uno de tus proyectos.

Un abrazo virtual, un #FF vitalicio en Twitter, un Me Gusta permanente en Facebook y finalmente un agradecimiento para siempre.

Y ustedes ¿también tienen presentes a quienes han influido en su vida?

@jorgeniech

Escrito por: José Jorge Hernández (Saltillo, Coahuila)