Revolución por la vida del mexicano

     Escribe: Luis A. Zavala Díaz

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imagen de zocalo.com.mx

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Las últimas semanas en México entero, han sido semanas de mucho dolor, coraje, indignación, impunidad, descaro y burla, todo tipo de sentimientos y de opiniones se han manifestado desde todos los estratos sociales y políticos, unos pocos defendiendo a los criminales impuestos en los diferentes niveles de gobierno y otros, la mayoría, en oposición a un Estado opresor y corrupto.

            Hay realidades que no podemos evadir, ni siquiera con todos los millones y esfuerzos mediáticos de las televisoras y prensa, una de ellas es precisamente que el Estado Mexicano se ha dedicado a joder a los mexicanos y enriquecer a unos pocos, muchos de éstos extranjeros.

            Millones de mexicanos hemos alzado la voz en contra de los ultrajes y las burlas del Estado Mexicano, con sus tres poderes y en todos los niveles, pues todos sabemos con certeza que en todos los municipios, todos las entidades y la gran mayoría de las secretarías de estado federal hay grandes vínculos con grupos de narcotraficantes, incluso, algunos de ellos han llegado a ocupar puestos claves, como en Coahuila. Así fue el Moreirazo, una confabulación de intereses externos, gobernantes y políticos corruptos, medios de comunicación mercenarios y un pueblo vulnerable por la necesidad y la ignorancia.

            El 20 de noviembre de 2014, una celebración revolucionaria sin precedentes, en los 214 años de México como Nación, jamás se había expresado la voluntad ciudadana como lo hicimos en tantas marchas y mítines sociales y culturales con un grito unánime, ¡Justicia!

            Estamos completamente solos, no hay partido político, sindicato, institución ciudadana o religiosa a favor de la ciudadanía, solo estamos nosotros, hay algunos líderes sociales, políticos y religiosos que se esmeran y hasta hacen una crítica fuerte y concreta contra sus propias instituciones, con ese afán de volver a las bases, al pueblo, los ciudadanos que trabajamos, que tenemos familia y la respetamos, que respetamos las normas sociales en general y sobre todo, que de manera honrada llevamos el pan a la mesa para nuestros hijos.

            Seguimos siendo mayoría, aún cuando nos están liquidando poco a poco o desapareciendo a nuestros hijos con la intención de infundir terror en la sociedad, pero seguimos siendo muchos más que ellos, los superamos en voluntad, los superamos en integridad, los superamos en trabajo, solo nos falta la valentía para hacer que el miedo nos mueva a actuar.

            El gran reto que ahora tenemos como sociedad civil es organizarnos.

            Ya nos hemos congregado, ya unimos nuestra voz, ahora es momento de guardar nuestros intereses particulares o gremiales en un baúl, mientras logramos solucionar el grave problema que tenemos todos los mexicanos, el atentado a la vida. Nuestra responsabilidad hoy es DEFENDER LA VIDA, ya no la tierra, ya no el recurso nacional o la economía global, sino la vida de los mexicanos, pues tratan de exterminarnos si es que no nos sometemos a los intereses de unos pocos.

            Es cierto, esos pocos no solo tienen el poder económico, sino tienen compradas muchas voluntades y tienen la fuerza pública de su lado, además de los grupos criminales armados a su servicio, sin embargo seguimos siendo más y mejores. Esas mismas voluntades compradas (comelonches y medios de comunicación), esos mismos miembros de las fuerzas armadas y las corporaciones policiacas, también son mexicanos, también tienen hijos e hijas, tienen esposas y esposos, madre y padre, hermanos y amigos. Son, al igual de quienes vivimos de nuestro trabajo, víctimas de las acciones autoritarios y destructoras del Estado Mexicano, hemos de convencerlos de actuar en favor de las familias mexicanas y no solo de la familia real o de la familia en el poder.

            Discúlpenme los radicales que tienen su causa como prioridad del activismo, creo que no hay mayor prioridad que la defensa de la vida de los mexicanos, una vez que solucionemos este tema, podemos sacar del baúl las ideologías y los debates, para dar otro tipo de soluciones a otros problemas.

            Lo más importante que debemos tener en mente para lograr el objetivo de salvar a México, es que debemos ser humildes y respetuosos para el que piensa distinto, sobre todo si tiene el mismo interés que nosotros de defender la vida. Debemos agudizar nuestro sentido de escuchar y aceptar, porque si no estamos realmente unidos el Estado Mexicano terminará con todos, literalmente.

 

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2 pensamientos en “Revolución por la vida del mexicano

  1. No estamos aquí para cambiar el pasado, sino para vivir el presente, como dices Tú Luis, para defender la vida; somos el puente para salvar la raza humana. Y para esto debemos estar unidos, porque cuando nos organicemos el estado opresor y corrupto corre el riesgo de ponerse a trabajar como debe de ser al servicio del pueblo y no para sus intereses.
    Gracias Luis por compartir, y seguimos trabajando por un México mejor.

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