Conclusiones de una marcha fallida

Escribe Paco Robledo

imagen de blogdecine.com

imagen de blogdecine.com

Hacer énfasis en el bien común que ahora nos concentra, es el tema sangriento de los cuarenta y tantos alumnos de la escuela rural Ayotzinapa desaparecidos el pasado 26 de septiembre de este año. Ellos, de hace años  llevaban una rivalidad a muerte con el narco, auspiciado por el prd. Por eso todos callaban, la gente comenzó alzar la voz cuando la guerra del narco disminuyó sus muertos y apareció en tv la captura de algunos líderes importantes de los cárteles. México y parte del mundo, además de apoyar a los estudiantes secuestrados, grita nuestra opresión de años atrás, cuando el narco nos callaba a balazos. Toda esa impunidad que se nos atoraba como hueso en el cogote venimos a manifestarla dos, tres años después, cuando ya sentimos un terreno más firme, eso pasó con el alzamiento de cada una de las voces que habita este país empapado de sangre. Olvidemos por un momento a todas las demás víctimas del narco, que en total, deben sumar unas 200,000 mil y concentrémonos en la causa que hoy nos une: Ayotzinapa.

La marcha inició enfrente de la Normal Superior. Eran las cinco de la tarde y el frío tenía apagados a los pocos asistentes. Un miembro del partido comunista de Saltillo leyó un par de discursos que salían de una bocina trepada en un carro, nada nuevo nos decía aquel hombre que todavía se lamenta. Alguien empezó a mandar a todos al frente, a obstruir la calle y comenzar la marcha. Para entonces, ya se sentía rivalidad entre los que se dicen comunistas, los que se dicen punk y los que se dicen estudiantes. Esas rivalidades son las que no dejan que Saltillo ofrezca algo sustancial al país, donde ahora el grito es de miles. No me queda más que asegurar que aquí se genera la teoría psicológica del cangrejo mexicano, aquella donde los cangrejos que intentan salir de la tina son estirados por los cangrejos que están abajo, mandándolos debajo de todos, y sucesivamente serán estirados si intentan salir.

En la marcha que dimos, los gritos parecían expulsados por una banda de zombies famélicos (de eso me di cuenta después de ver un video). En el camino se unieron personas al contingente. La marcha finalizó en la plaza Tlaxcala, donde el micrófono dejó soltar nuevos lamentos, señalizaciones de presuntos culpables: Peña Nieto, los policías, José Luis Abarca y su narcoesposa, etc. Lo mismo que las veces anteriores, ¿y qué pasó después?: Nada. Cada quien se fue a casa, al trabajo, al bar. Fueron pocos los que se juntaron a darle seguimiento al tema.

Supongamos que todos, antes de ir a la marcha, dejamos los paliacates de morena en el cajón, las banderas comunistas entre el tilichero, los estoperoles, la burla y la apatía en la casa, junto a todas las demás etiquetas que con gusto se portan, asimilando la individualidad y el instinto de libertad que sus culturas ofrecen. Eso déjenlo en otra parte, donde no estorbe. Esas barreras son la frontera que interrumpe la comunicación. Sin ese narciso lleno de arquetipos, ya habríamos formado una revolución centrada, fundamentada y propositiva. Aprovechemos que nos une la búsqueda de justicia que tanto callamos en el transcurso de la guerra contra el narco. En Saltillo habemos muchos dispuestos a dialogar el problema, urge una síntesis del caso Ayotzinapa, como el de muchos otros crímenes sin resolver en todo México. Se dice que en Allende, Coahuila fueron más los desaparecidos, 300 por lo menos, y la mayoría ignora está situación.

Es alarmante que dejemos ese caso impune, como si sólo las catástrofes lejanas nos importaran e ignoramos el caso Allende como algo que carece de importancia histórico-heróico-geográfico, una matanza en la provincia.  Insisto en que aprovechemos la unión y ayudemos a que los jóvenes se radicalicen. Olvidemos un poco los cientos de miles de muertos del país y ahora que tenemos la causa común de Ayotzinapa, no empecemos a disparar por todas partes, desorganizando con las paranoias de cortinas de humo y otros negativismos que no ayudan. Fundamentémonos con la causa. Ya basta  de pasar ante los rivales y el pueblo como unas víctimas rabiosas, el mismo discurso ante el micrófono ya empalaga.  El mundo sabe que el estado es una mafia de matones, siempre lo ha sido y se han encargado de abusar de mi clase social, la que los mantiene. Su desprecio hacia nosotros debe ser algún rencor cuando saben que sin nosotros ellos son nadie, por eso no nos exterminan. Yo que sigo sobreviviendo digo, son nadie con poder.

Demos el siguiente paso. Si por un momento dieran por hecho que no van entregar a los estudiantes, que no saben dónde están y todos sabemos que están muertos ¿qué haríamos? o mejor ¿qué vamos hacer? ¿Seguir marchando como una manera común de distraer el día? ¿Quedarnos afónicos, gritando en cada marcha más números por los desaparecidos, hasta que nuestros camaradas griten el nuestro? ¿Acalambrarnos los brazos alzando pancartas? De eso basta, fuera temor y vergüenza, vamos a comunicarnos, a conocernos, a saber de nuestras propuestas. Vamos a desligarnos de la monotonía de las marchas zombie, fuera las ideas políticas personales, estamos formando una revolución con base en la unión, y esa no se da con las diferencias ideológicas. Que a los radicales no les gustan los intelectuales, de acuerdo, platiquemos.

Ya no quiero saber nada de los mismos gritos, mejor vamos a formar ideas, estoy disponible para los que quieran compartir las suyas. Pero no traigan etiquetas ni máscaras, aquí se habla al chile.

Respecto a la masacre en Allende, en el momento en el que Peña se retire, castiguen a los culpables y ayuden a los maestros. Van a venir todos los beneficios, no porque ellos quieran hacerlos, les vamos a recordar todos los muertos que cayeron en la guerra del narco. Pero empecemos por ese bien común que en este momento acapara las redes sociales. Después, tomaremos cartas en el asunto, pues uno de los temas a tratar, es el de la cantidad exagerada de dinero que ganan esos, a los que llamamos políticos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s