Que permanezca en la Memoria Colectiva

 Autor Adolfo Huerta Alemán

 

Tú no tienes la culpa, mi Amor

Que  el  mundo  sea  tan  feo

Tú no  tienes  la culpa, mi Amor

De  tanto  tiroteo, va  por  la  calle  llorando, , ,

En  este  mundo  hay  mucha  confusión

Suenan  los  tambores  de  la  rebelión

Suena  mí  pueblo,  suena  la  razón, , , 

Suenan  los  tambores  de  la  rebelión, , ,

De  MANU  CHAO.

 

1° de diciembre  del  2011, un sol típico de invierno del norte  del  país, cala y  pica  en la cara, pero va acompañado de un leve viento frío característico del  inicio de la  época  navideña.   Son  un poco más  de las 10 de la mañana.   La  gente  va  llegando  a  la  explanada  del  Tecnológico  de  Saltillo, Coahuila.  Sin  equivocarme  se  ven  serenos,   con  una  mirada  de  esperanza  de  que  nuestra  actitud  frente  a  la  realidad  puedo  ser  otra,  es  posible  otra  actitud  frente  a  nuestra  Historia,  de  que  nuestra  actitud  debe    ser  otra  frente  al  Otro.

Alguien  dirá  que  somos  pocos,  tal  vez  sí.  Seremos 17; 53; 119;  pero  Uno  a  Uno;  Una  a  Una,  son  los  que  al  menos,  queremos  ser  conscientes  de  nuestra  política  y  realidad.  Si  somos  uno, tres, siete,  o  los  que  seamos,  al menos  formamos  uno, tres, siete,  los  que  no  seamos  parte de  la  pasividad  é  indiferencia  que  distingue  al  siglo  XXI.

Otro dirá que no se arregla nada con una marcha, y menos  hoy  en  día  llamarse<<indignad@>>.

Opto  por  ser  INDIGNADO,  no  es  que  sea  una  moda  y  mucho  menos  un  cliché,  pues  el  movimiento   comienza  a  finales  de  la  década  de  los  años  90´s  y  principios del año 2000,  con las  manifestaciones  de  Seattle  en  noviembre  de  1999,  nos  sorprendió  a  todos  junto  con  movimientos  de  los  “Antiglobafóbicos”  que  después  se  les  llama  “Altermundistas”.  Después  nació  la  publicación  de  Naomi  Klein  con nuestra  Biblia<<NO  LOGO>> Ed. Paidós  Plural. 2000;  posterior  a ese  exhaustiva  investigación  viene la  misma  autora<<Vallas  y  Ventanas.>> Ed. Paidós Contextos. 2002;  ya  para  complementar  su  reflexión  nos  da<<La  Doctrina  del  Shock. El auge del capitalismo del desastre>> Ed. Paidós  Estado  y  Sociedad. 2007.

Aquí  en  México  es  difícil  dar  una  fecha  y  un  acontecimiento  para  ubicar  nuestra  indignación,  hay  muchos  lamentablemente,  la  lista  es  larga  y  corta  nuestra  indignación, no crees.  Cuando despertó mi  conciencia  por la educación  y  la  historia  de  mis  papás,  junto  con el buen amigo  Ray, compañero de la preparatoria, que me invitó a un toquín, que era por los y las jóvenes muertos del  2 de octubre de  1968, tenía como catorce años, fue una catarsis  y  un  enfrentarme  con  mi  conciencia, fue cuando me di cuenta, que ya  no  existía  santa Claus,  mucho  menos  el  buen gobierno.  Aquel  1° de enero de 1994  levantarme del festejo del año nuevo, que tanto se nos  repitió hasta el hartazgo que entrabamos al 1er mundo con el  Tratado del Libre  Comercio, en el  sexenio de Carlos  Salinas de  Gortari.  Ver  aquellas  imágenes  de  unos  y  unas  encapuchados  con  armas  de  madera,  pues  la  palabra  comenzaba  a  tomar  poder  y  a ser liberada  de  los  políticos  que  se  habían  adueñado  de  ella  con  su  discurso promiscuo  y  falso.   No  olvido  a  la  profesora  de inglés de la prepa,  por su cuerpo escultural  y  belleza que  más de una vez le dedique una  de  mis  masturbaciones nocturnas,  están  en  mi  memoria  sus  palabras  cuando  iniciábamos el  curso  escolar  del 94: “jóvenes en lugar de estudiar inglés deberíamos  de  apoyar al EZLN”, ya después no supe de ella, le darían de baja por su campaña a favor de ese levantamiento.  Después vino algo horrible al año de 1997,  a  vísperas  de navidad, el 22 de diciembre; la masacre de Acteal, Chiapas; mueren 46 indígenas tzotziles la mayoría  mujeres,  reunidos en oración  y  cuatro  no  nacidos.  No  se  diga hoy en día con  el narcoterrorismo  y  la  política  de la  simulación  nos  quiere  matar  la  poca  paz  que  nos  queda.  Desde esas fechas  he  sido  indignado,  y  eso  sin  contar  que  uno  nace  encabronado  cuando  sale  del  vientre  de  su  madre.

Todo  este  movimiento  a  nivel  mundial,  nos  interpela  nuestro  actuar  y  nuestra  conciencia,  se  nos  está  haciendo  un  llamado  urgente  a  cambiar  nuestra  actitud  indiferente,  valemadrista  y  pasiva.    Con  la  globalización  y  con  las  redes  sociales,  no  podemos  seguir  como  si  no  pasará  nada  y  como  reza  ahora  el  nuevo  gobierno: “aquí  en  Coahuila  se  sonríe”.   Hoy  nos  enteramos  lo  que  sucede  al  otro  lado  del  mundo  y  de  lo  se  vive  en  nuestras  ciudades.  Todo  este  movimiento  global  nos  despierta  a  partir  de  lo  universal  a  lo  particular  o,   iniciar  de  lo  regional  a  lo  mundial.

¿Qué si tengo miedo? Si,  lo  tengo.  El  miedo de  darme  por  vencido  por  la  lucha  contra  los  peores  demonios, que son  los  únicos  que  existen  y  son  aquellos  que  hay  dentro  de  cada uno  de  nosotr@s: la indiferencia;  la  ignorancia;  el  fanatismo; la pasividad  y  el  egoísmo,  junto  con  una  actitud  de  derrota,  antes  de  que   intentemos  a  luchar  juntos.

Que si  el  movimiento  de  las  y  los  indignad@s  acaba  mañana  ó  sobrevive.  La  tarea  de  todas  y  todos,  es  seguir  indignándonos  contra  todo  aquello  que  vaya  contra  la  libertad  y  dignidad  de  cualquier  ser  humano.   Y  como  lo  afirma  Jorge  Anaya  en  un  comentario  sobre  la  película  de  <<V  de  Vendetta>>:”Lo  que  nos  une,  es  el  dolor  del  Otro; la  empatía  de  la  alteridad  del  sufrimiento  del  rostro  del  Otro,  cuando  nos  duele  la  vida,  es  porque  me  doy  cuenta  de  la  necesidad  del  Otro,  tenemos  que  catalizar  y  encauzar  el  dolor  de  los  Otros,  hacia  la  búsqueda de  una  revolución  de  conciencias”.

Estoy  seguro  que  todas  y  todos tenemos  otra   visión a partir  del  ayer;  del  1° de  diciembre del  2011,  después  de  ese  día,  no  podemos  seguir  igual.  Hoy  estamos  llamados  a  dar  conocer  cada  uno   nuestros  rostros: el  rostro  de  la  indignación.

“En  cualquier  caso, ¿quiénes  somos  nosotros  y  quién  es  el   enemigo?  En  ambos  casos,  sólo  gobiernos.  Llevan  máscaras,  y  cuando  se  las  arrancan,  aparece  otra  máscara”.

De  Arundhati  Roy  en<<El  final  de  la  imaginación>> Ed. ANAGRAMA. 1998.

@GofoAutor

gofo_01@hotmail.com

Facebook  Adolfo  Huerta  Alemán.

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