El origen del mal

Escrito por: Jorge Anaya

El origen del mal, ANTICRISTO, Antichrist de Lars Von Trier, Dinamarca (2009).

La película de Lars Von Trier es un largo comentario a una cita de Nietzsche, para variar, del libro homónimo El Anticristo, cito el texto al que me refiero:

“La compasión de Dios por la única miseria que todos los Paraísos tienen en sí, no conoce límites: pronto creó otros animales. Primer error de Dios: el hombre no encontró divertidos a los animales – fue su amo, no quiso ser un animal. Después de esto Dios creó a la mujer. Y, en realidad, entonces acabó de aburrirse; pero acabaron también otras cosas. La mujer fue el segundo error de Dios. “La mujer es, por su naturaleza, serpiente: Eva. (…) De las mujeres procede todo el mal sobre la tierra.” (§48).

Esta cita es la que hace gravitar, a mi parecer, toda la película de Lars Von Trier: Una pareja pierde a su hijo, quien cae de la ventana de la casa y muere, cuando ellos están teniendo relaciones sexuales. La madre, Ana, cae en una fuerte depresión y con el fin de ayudarla a recuperarse en su duelo, su marido, un psicólogo, la lleva a una cabaña que tiene en el bosque al que llaman “El Edén”.

Sí, esta película es la posiblemente contestación tras la pregunta ¿qué pasaría si Adán y Eva volvieran al Edén? Según Von Trier: el dolor de la culpa seguiría en el corazón de Eva y Adán permanecería indiferente, no sintiéndose culpable, con arrogancia, tratándola de ayudarla a sanar la culpa. “Adán” no quiere cargar con la culpa, se siente ajeno a la situación, toma un lugar cómodo se ubica como terapeuta, y trata de olvidar que Eva es su mujer. Así la vida en “El Edén” comienza de nuevo, sin embargo ahora las cosas no están a su favor, la naturaleza es contraria. Es lo real, que está en contra de la irreal, de lo interior, pero por otro lado si la naturaleza es mala, esa maldad también es parte del ser humano, pues también es parte de la naturaleza, sobre todo en la mujer. ¿Algo misógino? Parecería ser, para el director la esencia del mal no está en la mujer está en algo más allá y común al hombre y la mujer: El dolor. De ahí los cuatro capítulos de la obra: El dolor, la desesperanza, la tristeza y los tres mendigos. Cuando estos se unen llega la muerte y la muerte es el gran mal. Ahí es donde la obra contiene toda su crudeza de la vuelta de Adán y Eva al “Edén”, solos, sin Dios, sin nada. Cada uno acompañado de sus miedos, cada uno temiendo a su propia naturaleza que causa el mal en los dos: la culpa y la indiferencia. El mal no es asunto solo de la mujer, es asunto de la humanidad que forman el hombre y la mujer. No hay mal si no hay otro, la naturaleza no tiene otro como tal, para el director, por eso puede poner imágenes dolorosas de animales que sufren, un venado con un feto expuesto, un zorro que se come así mismo, para la naturaleza el  mal es indiferente, no lo es, el mal no es en ellos, solo lo es en el hombre, fuera del hombre no hay mal como tal, por eso le tememos a la naturaleza: no sufre como nosotros y también es indiferente al sufrimiento de los hombres, esa es una patada para el cine tipo Wald Disney:  toda la naturaleza parece amenazante, es capaz de matar.

“El Edén” se revela en contra del hombre, ahora no puede volver a él, no puede volver a ese estado original, donde no había sufrimiento, ni dolor, no puede llegar a mirar sin sufrir. El Edén que dejaron, esa paz sempiterna, se ha clausurado, no hay vuelta atrás.

Por fortuna, esto no es del todo así: el hombre ha encontrado a lo largo de su historia motivos para la esperanza, es decir, motivos que le ayudan a encontrar que existe algo que está más allá de él como hombre y de la naturaleza, que lo supera, del cual no puede prescindir, lo interpela, lo llama, lo hace ver por encima del dolor. La esperanza es lo que ayuda a mirar por encima del dolor, la muerte como tal no tiene, ni tendrá una explicación, pero sí un sentido. Este sentido de la muerte es lo que da la capacidad de superar el dolor, no se puede dar desde el dolor. El dolor, sin canalizar, solo trae la muerte. La esperanza ayuda a superar, a estar por encima, es el llamado a ir más allá del dolor y superar el evento, pues como tal también debe tener una caducidad, el problema es cuando la naturaleza nos puede hacer pensar que todo es caos y por eso que el dolor es eterno, que no tiene fin. Ahí el hilo que explica la película: Lars Von Trier acababa de “salir” de una fuerte depresión. Nos muestra la vida hundida de la depresión donde cuando se excava solo uno encuentra una cosa: más dolor. El depresivo solo siente que se hunde y si excava solo hay dolor.

Si hay un más allá, ese más allá está por encima del dolor, de la tristeza, de la angustia, por eso es más allá, es trascender, pasar por encima del evento doloroso, pero eso solo se puede cuando hay una vocación que se da desde la otra orilla.

Autor: Jorge Anaya (México D.F.)

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2 pensamientos en “El origen del mal

  1. No me parece. “y Adán permanecería indiferente, no sintiéndose culpable, con arrogancia,”
    Cuida la redacción.!

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