Autor: Adolfo Huerta Alemán
¿Por qué Leer?
Parece una pregunta que raya en lo trillado y su respuesta pareciera una orden bizarro-divina, aunque no dudaría decirle al que escribió los 10 Mandamientos y afirmó que eran divinos, que el número 6 y 9 no me gustan para nada, y que faltó agregar uno; el de LEER.
Recordando lo que nos dice Ricardo León: “Los Libros me Enseñaron a Pensar y el Pensamiento me hizo Libre”.
Y no olvido el preámbulo de la voz de Natalie Portman ganadora del Oscar a la mejor actriz 2011 (lo admito, me encanta más en su papel de Lolita, en la película El Asesino Perfecto, la recuerdas); de una gran película de culto de los Hermanos Wachowski V de Vendetta: “, , , nos dicen que recordemos la Idea, no al Hombre, porque a veces el Hombre falla, , , Lo pueden atrapar, lo pueden matar y olvidar. Pero 400 años después, una idea todavía puede cambiar al mundo. Yo he visto a gente matar en su nombre y morir defendiéndolas”.
No dudo, que pierdes más Tú, al no leer; se empobrece la vida íntima, sentimental, amorosa, social e intelectual, y sobre todo la evolución de la sociedad en su conjunto.
Nos comparte Harold Bloom: “Importa, para que los individuos tengan capacidad de juzgar y opinar por sí mismos, que lean por su cuenta”. La lectura nos sirve para prepararnos al cambio, y la lectura es una praxis personal, muy pero muy personal, pero que puedes comunicar en cualquier sobremesa y con quieras; se lee para reflexionar – para actuar. Sin duda el leer es un placer muy egoísta, pero ese placer lo puedes compartir, es cuando el orgasmo es entre dos y esto es donación, es compartir, es complementarnos, es cuando dejamos de ser individualistas y egoístas.
Si queda en nuestro país y en nuestra época una función de la crítica, será la de dirigirse a esos lectores que leen por sí mismos, pues el leer nos lleva a romper con los prejuicios que vas amontonando a lo largo de tu existencia y no te permiten vivir en plenitud. Sí leemos a Rulfo; Cortázar; Shakespeare; Dante; Zola; a Cervantes; Camus; Foucault; Savater; Neruda; a Dickens; a la Wolf y a muchos más, es porque son una verdadera bendición y una bendición en el más puro sentido judío de “Vida más plena en un tiempo sin límites”; leemos porque no conocemos a toda la gente que quisiéramos; porque necesitamos conocernos mejor; porque sentimos necesidad de conocer cómo somos; cómo son los demás y cómo son las cosas.
Resucita en mí memoria aquella novela que me regaló una gran amigo; “El último lector” de David Toscana: “Si tan sólo una de esas señoras de Icamole se interesara en los libros las cosas serían diferentes”. ¡Claro! el leer lo cambia todo, de ver sólo tu pequeña nariz, has de la praxis de la lectura abra tu pequeño microuniverso y abre tu mente para romper tus límites y tus prejuicios; te da otra perspectiva; te regala otro punto de vista, te ofrece otros mundos, hace que se rompa tu pequeña burbuja en la que vives enclaustrado y esclavizado. Te hace libre y volar sin la necesidad de fumar mariguana, te hace una o un pacheco intelectual.
Leer, hace de tu rutina algo muy divertido y como dijo una Enamorada: “La rutina es para los mediocres”. Leer es romper con el conformismo y la mediocridad; es viajar por el tiempo; por la Historia, por historias; es disfrutar la compañía de miles de personajes inolvidables ¿Quién no ha ido a lado de Don Quijote en busca de su Dulcinea? ¿Quién no sufrió junto al Hombre que lleva en su regazo a Ignacio: qué no oyes ladrar a los perros? ¿Quién no ha sentido miedo y sentido el terror de Poe? ¿Qué aventura no has vivido al leer? ¿Qué amor no has querido vivir al leer? ¿Qué país no has visitado? El leer supera toda forma de esclavitud – alienación como lo entendía Marx, rompe los barrotes del costumbrismo sin sentido. Se lee simplemente para ser eterno; se lee por que se busca; leer para pensar; para enfrentarse a uno mismo.
Recordando a Gabriel Zaid en su ensayo “Los demasiados libros”; el leer nos permite hacer más llevadera nuestra convivencia diaria, nos permite conversar, es estar en una constante apertura a, , ,:”¿Y para qué leer? ¿Y para qué escribir?, , , para dejar de ser simplemente ignorantes, para llegar a ser ignorantes inteligentes“. La esencia de leer y lo que importa es cómo se anda, cómo se ve, cómo se actúa, después de leer. La lectura es una constante lucha contra el aburrimiento, pues el aburrimiento es la negación de la cultura, y la cultura es conversación, animación, es inspiración.
La lectura es el único vicio que no hace daño, que no tiene castigo y como concluye Zaid: “La verdadera función de los libros, es continuar la conversación por otros medios, , , Leer para continuar el diálogo”. ¡Eso es! déjate de masturbaciones mentales: que leer para ser más culto; para ser seudointelectual; bla, bla, bla! ! ! Leer para no cerrar el diálogo entre nosotros, entre la humanidad, para prolongar nuestra comunicación; entre Tú y Yo.
Me despido con una frase de un documental que le hacen a chicos y chicas en escuelas sobre ¿Por qué leer?.
“Me gusta leer y leerle a mí hermanita, porque ella se queda pensando”
Y en BATMAN de 1989 del genio Tim Burton; Del Guazón: “Tanto qué hacer, en tan poco tiempo”
Del GOFO: “Tanto que Amar, tanto qué leer, en tan poco tiempo”.
Escrito por: Adolfo Huerta Alemán (Saltillo, Coahuila).

