La Pascua: recuerdos peligrosos


Escrito por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

La pascua es el acontecimiento central de la vida cristiana. No es sólo el elemento doctrinal fundamental, sino que, por decirlo de manera sintética, lo auténticamente cristiano siempre es pascual. La pascua hace referencia, en primer lugar, al acto fundante del judaísmo: la salida de Egipto. El contexto de este acto fundante es el de la cena pascual, memorial de liberación de la esclavitud y del inicio de vida nueva.

El acto fundante cristiano se instala en el memorial de la pascua judía, ya que Jesús de Nazaret entrega su vida, muere y resucita en el contexto judío de la celebración de la pascua en Jerusalén. La pascua cristiana implica ahora una novedad, no sólo es memorial de liberación de la esclavitud de Israel en Egipto, es ahora el memorial del paso de muerte a vida que acontece en Jesús, y por Jesús a toda la humanidad.

Pero la pascua y la resurrección van más allá de una sola, y además equivocada, consideración cronológica de la resurrección como paso de muerte a la vida, como el despertar sigue al dormir. La resurrección implica, principalmente una acción que hace Dios en total y entera gratuidad, y por ende, imprevisible. Y esto vuelve a la pascua cristiana, en cuanto memorial de la resurrección de Jesús, en una memoria peligrosa, citando a J. B. Metz.

Es una memoria peligrosa en primer lugar porque Jesús muere tras un juicio sumario que lo condenó por atacar las instituciones políticas y religiosas de Israel, por no someterse al poder de Roma, por hablar de un Reino para los pobres, para los marginados, para las víctimas de la exclusión y la violencia, por hablar de un Dios que está de parte del que menos tiene y puede y que jamás justificará el orgullo del poderoso incapaz de generar lazos de fraternidad o de aquellos que, en su nombre, marginan a otros.

Es una memoria peligrosa, en segundo lugar porque los apóstoles anunciaron una resurrección muy concreta: la de aquel hombre llamado Jesús, a quien las autoridades civiles y religiosas habían rechazado, excomulgado y condenado. Cuando Jesús fue atacado por las autoridades, se encontró solo. Sus discípulos lo abandonaron, y Dios mismo guardó silencio, como si estuviera de acuerdo. Todo pareció concluir con su crucifixión. Todos se dispersaron y quisieron olvidar.

Pero ahí ocurrió algo. Una experiencia nueva y poderosa se les impuso: sintieron que estaba vivo. Les invadió una certeza extraña: que Dios sacaba la cara por Jesús, y se empeñaba en reivindicar su nombre y su honra. Jesús está vivo, no pudieron hundirlo en la muerte. Dios lo ha resucitado, lo ha sentado a su derecha misma, confirmando la veracidad y el valor de su vida, de su palabra, de su Causa. Jesús tenía razón, y no la tenían los que lo expulsaron de este mundo y despreciaron su Causa. Dios está de parte de Jesús, Dios respalda la Causa del Crucificado. El Crucificado ha resucitado, vive

Y esto era lo que verdaderamente irritó a las autoridades judías: Jesús les irritó estando vivo, y les irritó igualmente estando resucitado. También a ellas, lo que les irritaba no era el hecho físico mismo de una resurrección, que un ser humano muera o resucite; lo que no podían tolerar era pensar que la Causa de Jesús, su proyecto, su utopía, que tan peligrosa habían considerado en vida de Jesús y que ya creían enterrada, volviera a ponerse en pie, resucitara. Y no podían aceptar que Dios estuviera sacando la cara por aquel crucificado condenado y excomulgado. Ellos creían en otro Dios.

La resurrección es una memoria peligrosa porque es el grito de Dios que aprueba, respalda y señala que es en la persona de Jesús y en su práctica de amor y justicia, en su opción por los pobres y los marginados, donde está el sentido y el estilo de vida de cualquiera que se llame cristiano, sea de la denominación que sea.

La resurrección es una memoria peligrosa porque es la acción definitiva de Dios que desclava al Crucificado, y ahora nos dice a nosotros que es en nuestras decisiones, en nuestras acciones políticas, y en nuestras actitudes cotidianas donde tenemos que bajar de sus cruces a los crucificados de la historia.

Los discípulos, que redescubrieron en Jesús el rostro de Dios comprendieron que la muerte no tenía ningún poder sobre Él. Estaba vivo. Había resucitado. Y no podían sino confesarlo y seguirlo, continuando su Causa, obedeciendo a Dios antes que a los hombres, aunque costase la muerte.

Creer en la resurrección de Jesús es creer que su palabra, su proyecto y su Causa expresan el valor fundamental de nuestra vida. Y si nuestra fe reproduce realmente la fe de Jesús, su visión de la vida, su opción ante la historia, su actitud ante los pobres y ante los poderes, será tan conflictiva como lo fue en la predicación de los apóstoles o en la vida misma de Jesús.

Lo importante no es creer en Jesús, sino creer como Jesús. No es tener fe en Jesús, sino tener la fe de Jesús: su actitud ante la historia, su opción por los pobres, su propuesta, su lucha decidida, su Causa. Creyendo con esa fe de Jesús, las cosas de arriba y las de la tierra no son dos direcciones opuestas ni distintas. El cielo es la Tierra Nueva que está injertada ya aquí abajo. Hay que hacerla nacer en el doloroso parto de la historia, sabiendo que nunca será fruto adecuado de nuestra planificación sino don gratuito de Aquel que viene. Buscar el cielo no es esperar pasivamente que suene la hora final, sino hacer realidad en nuestro mundo el Reinado del Resucitado y su Causa: Reino de vida, de justicia, de amor y de paz.

No + sangre.

Alto a la guerra absurda.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

Comentarios a:

gabrioignaz@yahoo.com

Gladiador

Escrito por: Juan Gerardo H. Briones  

En el año 2000, el actor neozelandés Russell Crowe protagonizó una película del género épico llamada Gladiador, que se desarrolla en la Roma antigua, cuando el imperio ha alcanzado el máximo de sus conquistas.

El film nos presenta una historia de traición, corrupción violencia y de lucha por conquistar ideales nobles. De un lado los intereses mezquinos, mórbidos y egoístas de Cómodo, el hijo del gran emperador Marco Aurelio y , del otro lado, Máximo, un excelente general de los ejércitos del norte, confiable amigo de Marco Aurelio. La traición y el engaño llevan a Máximo a terminar vendido como esclavo a un hombre que comercia gladiadores.

Así, Máximo se convierte en un gladiador destacado que va venciendo oponentes, pero su intención no es fama ni honores, lucha con un ideal, llegar a Roma e influir en las personas, Senado y pueblo para que se tenga un Gobierno justo, ya que el emperador Marco Aurelio había sido asesinado por su propio hijo Cómodo, el cual buscaba fama y aceptación ofreciendo espectáculos que desviaran en el pueblo la atención a los problemas verdaderamente importantes.

Todo esto viene a mi mente al llegar a esta construcción de más de 1800 años. Me refiero al Coliseo, en Roma, que era llamado anfiteatro Flavio. Es imponente y admirable su arquitectura. Sitio ideal para la foto del recuerdo de los turistas que a diario se dan cita en su visita a la ciudad eterna.

Con capacidad para 50 mil espectadores, en este lugar se realizaron luchas a muerte entre gladiadores, luchas de gladiadores contra animales feroces, ejecuciones, representaciones y más espectáculos.

Un lugar en el que se derramó gran cantidad de sangre para saciar el morbo de quienes gustaban de estos espectáculos.

El valor de aquel gladiador de nobles principios, su búsqueda hasta el último aliento de ver conquistados sus ideales, asemeja el valor de los cristianos que en ese mismo lugar fueron ajusticiados por profesar su fe en Cristo. Sin más armas que su fe, con el valor que da el saberse hijos de Dios. Siguiendo el ejemplo de su Señor entraron en aquel ruedo y entregaron su vida por un ideal más alto.

Es evidente que existen cosas qué cambiar en la sociedad. No estamos llamados a vivir bajo el régimen de la violencia, la corrupción y la inmoralidad. Ni somos títeres de ningún personaje. Nuestros, valores, vitalidad y fe tienen que relucir ahora más que nunca en medio de esta batalla, de este ruedo en el que queremos vencer al enemigo de la pobreza, de la violencia y de la corrupción.

Pero no lo lograremos acobardándonos y ensimismándonos; encerrándonos buscando la propia seguridad y la de los nuestros. Es necesario dar el paso de la fe que lleva al paso de la solidaridad. Los primeros cristianos vivieron verdaderamente como comunidad, común unidad, tenían todo en común y buscaban atender a los más necesitados.

Eran capaces de entregar la vida por el hermano como lo dice Jesús: “nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn.15,13). El mundo hoy requiere de personas con el coraje del gladiador, que con la fuerza y violencia evangélica luchen por transformar desde la raíz su persona y su entorno, que no tengan miedo a dejar sus seguridades por la causa común, que no tengan miedo a cumplir una vida cristiana al cien por ciento ¿Violencia? Sí, pero no la de las armas, sino de la que usó Jesús y después de tantos mártires en la Iglesia. Así, se solicitan gladiadores.

“Desde los días de Juan el Bautista, hasta ahora, el Reino de los cielos sufre violencia y sólo los violentos lo arrebatan” (Mt.11,12)

Juan Gerardo Hdz B

Juan Gerardo Hdz B

Coahuila
Sacerdote desde 1999. Felíz y orgulloso de mi Iglesia

Soluciones para un México que agoniza

Mulier gravida by Joli Huertas

 

“Si lo desean, les comparto mi proyecto”, escribe Dalia Reyes en el periódico Zócalo.

¿Cuál proyecto puede funcionar?

No creo que un proyecto de dimensiones colosales sea la respuesta para recuperar a nuestro México que agoniza, no creo que “Iniciativa México” y sus proyectos ambiciosos sean la respuesta que añoramos. No creo que cualquier proyecto de cualquier Empresa dirigido a cambiar la sociedad sea el derrotero que la Nación suplica.

México agoniza, México está mal, México está desangrándose, solo mis alumnos que en este momento juegan futbol en el receso no se quieren dar cuenta de eso o no saben a ciencia cierta lo que ocurre fuera del salón de clases, o las madres de familia que están con sus amigas en cualquier restaurante degustando unos ricos taquitos mañaneros también están alejadas de eso, o las otras señoras que hacen su vida más llevadera cuando encienden el televisor para ver las bufonadas de un Bisoño, de una Montijo, o de un Bezares.

El proyecto que hace falta para que México resurja de ese estado catatónico en el que se encuentra es un proyecto poco ambicioso, no se trata de sacar a los pobres de su existencia ignominiosa o educar a las pandillas. El proyecto que hace falta es un proyecto de prevención y ese proyecto no debe de darse en alguna institución de beneficencia, en donde se imparten temas que caen en lo mismo, en la alienación del sujeto. El proyecto que necesita México es un proyecto que está al alcance de la mano de cualquier mortal, de cualquier ser que se precie de pertenecer a una familia.

¿En qué consiste ese proyecto? Educar a nuestros hijos en una cultura del amor, eso se traduce en actos de responsabilidad, de respeto, de honestidad, enseñarlos a decir siempre la verdad, que asuman las consecuencias de sus actos, educarlos desde pequeños, que aprendan el difícil oficio de “poner atención” de “saber escuchar”, de no distraerse, de obedecer las figuras de autoridad, como lo son sus propios padres, la maestra, los abuelos y los entrenadores, claro, siempre con una constante vigilancia por nuestra parte.

La solución allí está. ¿Quién dijo que todo está perdido? La responsabilidad está en nosotros como padres de familia, estoy de acuerdo que el Gobierno tiene su gran parte de responsabilidad en esta depresión nacional en la que estamos, ya he escrito algo respecto a eso, pero ahora quiero hacer énfasis en la solución, y la solución es esa, la solución está en los padres de familia que tenemos esa responsabilidad de educar a los ciudadanos del presente y a los ciudadanos del futuro, y no se exige mucho, simplemente lo normal, estar con ellos, educarlos, amarlos, enseñarles la diferencia básica que hay entre las cosas del bien y las cosas del mal. Es un reto, es un compromiso, pero está implícito en la función de ser padre de familia, por amor a nuestros hijos. Recuperar a nuestro México por ellos, por nuestros hijos.

Carlos Arturo
Monclova, Coahuila. Mx.
Psicólogo Social, Psicoterapeuta, Miembro de APPCAC, Catedrático Universitario.http://psicologocarlosmoreno.wordpress.com

¿Y la fe, qué pitos toca en todo éste desmadre?

 Autor: Adolfo Huerta Alemán

“Sólo hiberno todo el tiempo,
en mí jaula de almohadas,
dónde nadie  sabe  la  Verdad.

No  tengo  voz  para  decírlo,
por  eso  vengo  y  te  lo  escribo. 

He  deshonrado  a  mis  principios, , ,   como  él  me  enseñó”. 

Del grupo  de  rock mexicano  Hello Seahorse; de su gran canción<<BESTiA>>.

En  estos  tiempos  de  confusión  y  de  propuestas  baratas  por  parte  de  nuestros  políticos,  que  a  estas  alturas  no  son  nada  creíbles,  y    vienen  a  nosotros  como  mesías  salvadores,  nos  quieren  hacer  creer  que  ellos  son  y  serán  nuestra  mejor  apuesta, ¿será?.  

Fabrizio Mejía  Madrid  dá  en la herida llena de gusanos  cuando dice  en  su  novela<<El  rencor>> y nos  restrega  en  nuestra  cara  cuando se  lee:”Caemos por  los trucos más bobos”. 

Hasta  dónde  llega  nuestra  estúpidez  y  pasividad  mexicana,  que  hasta  el  día  de  hoy,  no  cuestionamos  las  propuestas  de  dichos  servidores  públicos,  yá  no  se  diga  el  salario  que  logran  percibir  nuestros  políticos,  reciben  un  salario  de  funcionario  de  primer  mundo.

¿Cómo  lograr  un  real  proceso  de  concientización  y  de  participación  ciudadana?  ¿cómo  provocar  un  real  movimiento  social por parte de  nuestra  sociedad?

No  creo  que sea  menos  trascendente,  que  cada  persona  sea   capaz  hablar  y  actuar  desde  el  don  de la  fe:  todas  y   todos,  sin  excluir  a  nadie.  Ante  una  sociedad  quebrantada  y  llena  de  porquería.  

El  mexicano  y  la  mexicana  tiene  que  darse  cuenta  de   todo  su   potencial,  pero  no  quedarse  allí,  y  darnos   por  satisfechos  el  saber  de  nuestra  capacidad.  El  ciudadano  real   y   cotidiano  tiene  que  convencerse  a  sí   mismo  de la   corresponsabilidad  que  tiene  con  el  Tiempo  y  con  la  Historia. 

La  fe,  parece  que  no  ofrece  nada  nuevo,  al  menos  los  tradicionales  nos  lo  han  hecho  ver  así,  estoy  convencido  de  que  la  fe  y  amor   de  Dios  mueve  conciencias  y   las  despierta;  nos  despierta  para   ACTUAR,  no  para  permanecer  taciturnos  y  estupefactos.  

El  teológo  James  Alison  lo  reafirma:”descubrir  que  la  fe  no  se  nos  da  para  poder <<pertenecer  a  la  Iglesia>>, sino  para  poder  entender  y  amar  al  ser   humano”.  Así  es,  si  somos  capaces  de  abrirnos  a  la  racionabilidad  de  la  fe,  seremos  capaces  de  hacer  real  éste  amor  y  comprensión  con   todo  ser  humano,  con  acciones  muy  concretas  por  parte   de  cada  una(o)  de  nosotras(os).  

Tal  vez,  me  pueda  equivocar,  pero  mientras  sigamos  cultivando  una  visión  falsa  de  Dios;  una   visión  torcida  y  enferma  de  Dios; una  visión  tradicional  de  Dios,  ésta  fe  de  nada  nos  servirá, no  moverá  montañas. 

No  tengamos  miedo  de  dar  el  paso,  con  el  que  se  puede  conseguir  una  visión  más   clara;  más  sana   y  completa  de  Dios,  qué  quiero  compartirles,  que  es  una  exigencia  hoy  en  día  una  purificación  de  nuestra   fe,  no  tengamos   miedo  de  hacer   tambalear  los   viejos  y  tradicionales  cimientos  que  hasta  éste  momento  nuestra  fe  se  ha  sostenido.  Hay  muchas  cosas  por  las  que  luchó  Jesús  para  lograr  un  verdadero  culto  a  Dios,  y  parece  que  no  a  pasado  nada.   Esa  fe  y  ese  culto  que  nos  propone  Jesucristo  es:  optar  por  la  dignidad  de  todo  ser  humano,  y  optar  por la  dignidad  de  toda  persona,  es  elegir  una  vida  plena - realizada  para  todos.  Esto  nos  debe  de  motivar  a  actuar  y  hacer  real   nuestra  fe  hacia  una  experiencia  vivencial – cotidiana  y   reflejarla  en  nuestro  actuar  diario.  

Hoy  en  día   la   fe  en  un  Dios  vivo  revelado  por  Jesús,  implica   por  parte  de  cada  una(o) de  nosotras(os),  entrar  automáticamente  en  un  proceso  de  racionabilidad  de  la  fe  y  en  un  proceso  de  pérdida  de  fe;  quien se  atreva  a  dejar  de  creer  en  la  visión  de  un  Dios  tradicional  y  falso,  dejará  de  creer  en  el  supuesto  orden  social  y  político  que  estamos  viviendo  en  éste  instante   histórico  y  dejará  de  ver  la  realidad  como  impuesta  por  la  voluntad  de  Dios.  

Por  lo  tanto,  la  fe  lo  hará  ver  y  te  moverá  a  darte  cuenta  que  el  destino  lo  podemos  cambiar,  y  que  no   todo está   escrito  y  mucho  menos  por  nuestros fútiles  y   estériles  políticos.  

Será  cada  una(o)  de  nosotras(os)  los  responsables  de  nuestra  historia ¿Yo  que  Tú,  no  dejaría  que  escribiera  nuestra  Historia  un  supuesto  servidor  público?.  En  cada  una(o)  de  nosotras(os)  está  el  poder  cambiar  el   rumbo  de nuestra   Historia.  

“Votar  por  un  muerto  para  no   morirse”. De  Fabrizio  Mejía  Madrid<<El  rencor>> Ed. DEBOLSiLLO  Contemporánea.   

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán (Saltillo, Coahuila. Mx)

La Pasión: La vida como nota a pie de página.

Autor: Jorge Anaya


Las notas a pie de página sirven de auxilio para anotar algo de interés para el lector de un texto que no cabe dentro de la redacción del cuerpo del mismo. La nota al pie esclarece o ayuda a profundizar más sobre el tema. Estas notas, por su calidad aclaratoria, ayudan a entender pasajes oscuros de los textos escritos, sin ellas muchas veces el lector puede perderse en interpretaciones erróneas de los textos; de hecho su origen nace de una de las disputas más celebres de la historia de la humanidad.

Con el cisma ocasionado por Martín Lutero a mediados del siglo XIV la interpretación de los textos sagrados había quedado a la ciencia del lector a su propia interpretación, fue en las Biblias donde se comenzó a contextualizar el contenido de los textos sagrados para que el lector, que antes no podía leerlas porque estaban escritas en Latín y con la reforma y la imprenta se empezaron a escribir en lengua vernácula, los lectores tenían a un lado de su textos referencias que lo ayudaran a entender el contenido doctrinal de los textos. Ahí, de lado al lado del texto, se tomó partido para saber cuál era el contenido del texto. La lucha de los contenidos doctrinales se lidiaba de lado a lado del texto, donde el lector tenía las referencias para no perderse en la lectura y no da pie a un interpretación herética de la palabra de Dios, no obstante, el lector estaba ante un texto que no podía  defenderse ante el contenido de las palabras brotadas de la inspiración divina que se afirma de ambos lados que contiene la palabra de Dios. Uno y otro, católicos y reformados, no podían negar que aunque se interpretará dentro de una tradición o fuera de ella, las palabras ahí contenidas guardaban un misterio que hacía que la fe de los hombres, o la ausencia de esta, se despertara sobre cogido en relatos que no podía tener un origen meramente humano, aún si se pensaba que algunos de estos textos fueron trastocados para afirmar una doctrina de fe. Todo lector se sorprende cuando llega al pasaje de La Pasión de Jesús contenida en los cuatro evangelios, pues no hay nota de pie de página que pueda iluminar la llama incandescente del relato: la nota al pie ahí es como querer iluminar el sol con una vela.

La película de Mel Gibson La Pasión relata desde el momento en que Jesús de Nazaret es tomado preso en el Monte de los Olivos, su proceso, partes de su vida en flash back, hasta su muerte en la cruz y resurrección. La obra, en cierto modo atípica, contiene una síntesis de la tradición cristiana en torno a este hecho de fe contenido en los evangelios, que si bien son relatos surgidos de una vasta tradición cristiana, ayudan a comprender aún más el sacrificio del hijo de José y María y conocido también como el Hijo de Dios.

Si las notas de pie de página fueron usadas primeramente en las Biblias, y lo siguen haciendo, hay pasajes que por su fuerza no pueden integrar el contenido que ahí se revela, es necesario que el lector ponga aún más de su parte. La Biblia es el libro de libros, sin embargo, para que textos, como el de La Pasión, necesitan que la vida de quien la lee se vuelva el libro y la Biblia la nota al pie de página. Si intentamos solo entender el relato siendo ajenos al hecho, es decir, leerlo sin que nos interpele, el texto por sí mismo no nos dice mucho. Podemos reducirlo a la simple experiencia de un hombre que contiene en su vida todos los contenidos de bondad anhelados en el hombre que, después de una vida pasando haciendo el bien, cae como un héroe trágico: traicionado por sus amigos y abandonado a la peor de las muertes. La Pasión no se puede ver, en este caso, sin pensar que nos interpelará a nuestra vida. Es la gran nota al pie de página del libro de nuestra vida, la nota que esclarece el sentido de la vida de los hombres. La Pasión como nota al pie puede ser un confert, es decir, esa nota que esta al pie para confrontar el contenido de lo escrito en nuestra vida. Si cuando encontramos las siglas de “Cfr.” Nos indica que lo que hemos leído puede ser entendido de otro modo, distinto, no de manera textual, hay más que saber. Confrontar es oponer una cosa con otra, similar al versus, pero que necesita de un enfrentamiento para entender realmente lo que se está leyendo. La Pasión como confrontación ayuda a que el libro de nuestra vida se refleje en una vida distinta a la nuestra, una vida que tiene todas las características que deseamos alcanzar como seres humanos. Confrontarnos con La Pasión de Jesús es poner nuestros valores en entre dicho, muchos de ellos pueden caer o reformularse, como es el fin de este tipo de nota el pie: podemos tomar una postura distinta a la del autor, reflejarnos en otra vida  o pensamiento distinto al nuestro, con un modelo  capaz de ser modelo para todo ser humano, que cumpla todos los anhelos que el impulso sublime da amar da: “no hay mayor amor que aquél que da la vida por sus amigos”. La Pasión es la gran confrontación de la vida de la humanidad. Todos los que alguna vez hemos pasado por ella no podemos más que dejarnos conmover por un sacrifico de una persona llena de coherencia consigo mismo y con el amor que le tiene a Dios, al cual llama Padre. Su coherencia es ofensiva ante una humanidad hundida cada vez más en la hipocresía.

También es esa nota al pie que sirve de referencia para encontrar un nuevo camino. Hay frases que queremos saber más de ellas, textos citados, que deseamos conocer al autor de ellos para saber que los movió a escribir sobre el tema con tanta gracia que fue capaz de llamar nuestro interés, mover nuestra empatía. Quien haya leído varios libros se da cuenta que una cita nos hace movernos a buscar la fuente, el origen, de donde proviene eso que nos llamó la atención. La obra citada nos hace buscar al autor. La Pasión tiene un autor, sus palabras más que elocuentes, son notas que hace vibrar el corazón del hombre, porque se nota que quien las dijo las dijo para mí, se metió en mi pensamiento, en mi vida. El que escribió eso estoy seguro que me conoce, sabe de mí, porque ha tocado, sin conocerme, la vena más sensible de mi corazón. No podemos negar que al ver en la pantalla a un hombre que no se apresura a condenar a una mujer que todos señalan como adultera, a un hombre que traza con su dedo unos grafos y que sus palabras rompen con la condena irracional para salvar a un ser desprotegido. Ya sea que me sienta el defensor, ya sea que me sienta el defendido, el texto citado me lleva al autor de éste, que en La Pasión es el mismo que por su justicia termina clavado en una cruz… nuestra empatía tal vez se vea aún más alentada al conocer al autor de estas llevó a las últimas consecuencias sus palabras y sus actos.

La Pasión es primero la nota al pie de nuestras vidas que nos permite iluminar aquellos pasajes oscuros que están escritos en nuestra vida, son esos renglones torcidos donde Dios escribe derecho. La Pasión comienza como una nota al pie de página de nuestra vida para después nuestra vida se vuelva una nota al pie de página de La Pasión, porque solo cuando esto suceda sabremos que en esa cruz se entiende nuestra vida y también el sentido de por qué ese hombre cuelga de un madero y cómo ese hombre al tercer día resucitó. La resurrección sería cuando nuestra historia y la de él sean una y ahí no habrá necesidad de ninguna nota a pie de página.

Escrito por: Jorge Anaya (México D.F.)

 

Parálisis, la nueva onda…

"Atravesando el mañana" by Mónica Renedo

Autor: Mariano Medellín

En México, estamos viviendo una violencia tremenda, dramática y deshumanizadora. La tentación de la desesperanza es grande por la impotencia que se vive ante una realidad social putrefacta y una parálisis humana.

Hoy en día, voltear hacia cualquier dirección nos puede llevar al desaliento, pudiéramos decir que nos encontramos ante la tormenta perfecta, y no hay escapatoria a la misma, tal pareciera que el pan de cada día consiste en elegir entre violencia, narcotráfico, corrupción, secuestro, robo, acompañado de un largo etcétera. La realidad ante la que nos topamos, puede ponernos los pelos de punta, y no falta a quien hasta las esfínteres lleguen a traicionarlo.

Es impresionante descubrir como la violencia ha crecido, encontrándola ahora aun en los lugares que antes considerábamos como lo más sagrados, aquella violencia que antes solo cabía en nuestra imaginación bajo la oscuridad de la noche, en la calle solitaria, en los lugares tachados de mala muerte, o solo para aquellos que andan, como solemos decir, “en malos pasos” (aprovecho para reconocer el artículo de José Jorge Hernández “en verdad somos buenos” en este mismo blog); hoy la encontramos desde el bullying escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar), en la violencia intrafamiliar, la encontramos en cualquier lugar público o solitario y a plena luz del día, causando daño a niños y gente inocente, tal pareciera que aquella cita bíblica que dice: nada hay oculto que no salga a la luz, (cf. Lc. 8, 17) hoy se hace realidad y aquello que antes pareciera lejano hoy amedrenta nuestra vida día a día. Aquellos lugares donde nos sentíamos resguardados y seguros hoy también se han transformado en una amenaza.

Ciertamente quizá tú, al igual que yo, estas cansado de leer los periódicos donde se narran situaciones que obviamente ya conocemos, ver imágenes que parecieran están destinadas a ser aceptadas como parte de la cotidianidad, escuchar pláticas que  no dejan de decirnos que este mundo esta pa´l perro, cuando ya todos lo sabemos y lo vemos, quizá, como bien dice  @doctora en su artículo “lo siniestro de lo nuestro” no podemos elegir que lo que sucede en nuestro país pare, pero podemos elegir no sentirnos víctimas ante ello y levantarnos sobre nuestros pies y evitar que nos colapse y colapse a los nuestros y a nuestro país”.

Si bien la realidad que vivimos, nos oscurece el panorama, es tiempo de evitarlo, dirá la misma autora, acudiendo a lo mejor que hay dentro de nosotros, aunque ello conlleve exigencias, renunciemos a privilegios propios en pro del bien común, evitemos el divisionismo y el individualismo… Ante esta oscuridad es tiempo de sacar la luz interior, no sólo para iluminar mi camino, sino para iluminar un camino que otros puedan seguir, es momento de reconocer las virtudes de los otros y empezar a actuar como deseamos vivir. Esto trae a mi mente la película “Cadena de favores” que nos invita precisamente a sacar lo mejor de nosotros, dirá: Creo que a algunos les da miedo… pensar que las cosas pueden ser distintas. -El mundo no es exactamente… una mierda. -Alguna gente está acostumbrada a las cosas como están… y aunque estén mal, no pueden cambiar. -Y digamos que se rinden… -Y cuando se rinden, todos pierden”.

Cuanta verdad podemos descubrir en esas imágenes, en las cuales el director Mimi Lader, nos expresa la crudeza de nuestro mundo y la esperanza de que un mundo nuevo es posible, pero para hacer real esa idea es necesario no rendirnos ante el entorno y empezar esa lucha pacífica que anunciaron y vivieron personajes como Jesús de Nazaret y Mahatma Gandhi, la lucha silenciosa del amor, una lucha callada, pero que grita desde la acción la realidad de algo diferente.

Hoy soñamos un mundo diferente, pero desgraciadamente seguimos viviendo de la misma manera, tal pareciera que estamos esperando que el cambio climático, que los tsunamis, los terremotos y otras tantas catástrofes naturales, vengan y acaben con la podredumbre actual e instauren un nuevo comienzo. Cuando es tarea de cada uno empezar a actuar de manera diferente, empezar a hacer de este mundo selvático, algo más humano, no esperes que las cosas caigan del cielo, porque te advierto, hasta ahorita lo único que he visto caer del cielo, son unas cuantas gotas y las excretas de las aves, quizá por ello los ángeles instruyen a los discípulos de Jesús diciéndoles: ¿qué hacen allí parados viendo al cielo? (cf. Hch. 1,11), como previniéndolos ¡¡cuidado que agua va y algo más!! e incitándoles ¡¡pónganse a trabajar!! Es curioso, nos quejamos de nuestro entorno, pero ¿qué hacemos para cambiarlo? Seguimos mirando al cielo, o peor aun, al igual que la avestruz ante el peligro, enterramos la cabeza para no darnos cuenta de la realidad.

De la propuesta nace la protesta. Ya es sabido que la mejor manera de protestar es proponiendo, ya estoy harto de escuchar lo que se vive, sin escuchar una propuesta que me ayude a cambiarlo, ya sé, ¡qué se fue la luz!, no me digas, que no vez, ni tampoco, me digas que está oscuro, esas son obviedades que cualquiera con tres dedos de frente alcanza a descubrir. Hoy no necesitamos que nos digan lo que sabemos, vemos y experimentamos, antes bien requerimos gente que nos muestre el camino, capaz de encender su luz para alumbrar el entorno. Pongámonos en acción hacia algo diferente, porque hoy en día la parálisis, causada por el miedo y la indiferencia pareciera que esta de moda y nos esta afectando fuertemente.

Yo no creo en un Dios que me permita soñar, sin darme la capacidad de hacer mi sueño realidad.

Ánimo

MdJLM (Saltillo, Coahuila)

El pretexto una canción de Aute.

Autor: Adolfo Huerta Alemán


Escuchando  una  canción  muy  particular  “La  Belleza” del  gran  poeta;  pintor;  cineasta  y  trovador  español  Luis  Eduardo  Aute: “Míralos  como   reptiles  al  asecho  de  la  presa,  negociando  en  cada  mesa  ideologías  de  ocasión. Siguen  todos  los   caminos  que   conduzcan   a  la   cumbre.   Locos   por  que  los  deslumbren,  su  parásita   ambición.   Antes   iban  de   profetas  y  ahora   el  éxito  es  su  meta.   Mercaderes,  traficantes,   más  que  nauseas   dan   tristeza. . .  No   rozan  ni  un  instante, , , (con)  la   Belleza,  la  Belleza. . .” Junto  con  la   compañía  del  gran  amor  de  una  Musa,  que   borra   toda   soledad  temerosa  a  dejarse  llevar  por  su  ternura  y   simplemente  ser  dócil  a  su  amor  comenzamos.

Esto  me  remite  a la  tarea  pendiente   que   todas  y   todos  los   mexicanos  tenemos  ante  la  situación  que  vivimos. Ante  la  gran  oportunidad  que  tienen  frente  las  instituciones  tradicionales  como  el  Estado;  el   gobierno;  los  partidos  políticos; el  magisterio; la  Iglesia,  y  demás  confesiones  sectariales,  están  perdiendo  y  no  están  aprovechando  para  ser  creíbles  ante  nosotros.   Nuestras  instituciones   están  ante  una   urgente  toma  de  decisión  y  tomar   partido,  de  estar  al lado  de la  corrupción  o de  estar  al lado  de  los  que  les  hemos dado  la  responsabilidad  de  ejecutar  el  poder  al  servicio  del   bien  de  la  sociedad.

Estamos   siendo  testigos  del  derrumbamiento  de  nuestras   instituciones  tradicionales:  un  hecho  para  no  olvidar,  el  masacre  que   hubo  en  San  Fernando,  Tamaulipas;  más  de  70 personas  acribilladas  sin  piedad.

Cómo  leer  ese  acontecimiento  terrorífico;  fue  el  gobierno   mexicano  en  sus  tres  niveles  Federal;  Estatal;  Municipal  presionado  por   EUA,  para  ya  no  dejar   pasar  más  gente   y    causar   miedo,  por  lo  tanto  detener  el   flujo  de  emigrantes.

Fueron   los   parásitos  nacidos  del  narcotráfico,  si  fueron  ellos,  estamos  ante  una   situación  en  la  cual  nos  encontramos  indefensos.

Con  este   hecho  la  corrupción  y  el  narcotráfico  nos  están   mandando  un  mensaje  bien   claro:  que   ahora  ellos  tienen  el  poder  y  que  pueden  hacer  lo  que  se  les  antoja,  y  que  pueden  acabar   con  cualquier  individuo  vulnerable,  y  quién  es    vulnerable,   pues   todos  nosotros:  ¿Tú  tienes  para  pagar  un  carro   blindado?  o   ¿Pagarte   un   guardaespaldas? (no  todos  podemos   vivir  la  historia  de  Kevin  CostnerWitney  Houston),  así  es,    cada  uno  de  nosotros  somos  vulnerables  ante  esta  violencia,  no  se  diga  todas  las  víctimas  causadas  por  el   fuego  cruzado  de  la  supuesta   “guerra contra  el  narco”.

Estarás  de   acuerdo  conmigo  de  que  nuestras   instituciones  están  perdiendo  y  de  que  ya  no  son  creíbles,  ninguna  de  ellas.

¿Qué  hacer?  Seguir  refugiándonos  en  el  miedo;  escudarme  en  una  fe  fanática – fantasiosa  que  siga  alimentado  mí  ignorancia  y  que  siga  alimentando  mí   irresponsabilidad  ante  la  realidad;  seguir  viendo  la  basura  de  las   telenovelas  mexicanas  de  los  dos  monopolios  que  existen  en  nuestro  país;  escapar  de  nuestra  realidad  viendo  reality  shows;  seguir  alimentando  nuestra   ignorancia  y  desinformación;  seguir  divididios  en  nuestros  individualismos;  seguir  echándole  la  culpa  a  un  supuesto  diablo.

No,  no  creo  que  esa  sea  la  solución,  tenemos  que  convencernos  del  gran  potencial  que  cada  uno  tenemos,  de   que  tenemos   inteligencia;  voluntad;  poder;  libertad  para  actuar,  es  una   urgencia  recurrir  a  todas   las  capacidades  de  tu  Ser.   Qué  no  se   te  olvide   que  Eres  Persona,  por  lo  tanto,   tienes  inteligencia,  úsala,  cuentas   con  voluntad  no  dejes  que  otros  la  utilicen  por  ti,  poder  de  decisión,  solamente  tú   eres   responsable  de  tu  conciencia;  libertad  para  ejercerla  y  seguir  realizándote  en  la  plenitud  de  tu  crecimiento,   de  tu  persona.

No  estés  esperanzado  a  un  político  vaya  a  sacarnos  de  este   hoyo,  o  peor  aún,  que  provoquemos  un  dictador;  ò/a   un  mesías   religioso  vaya  a  redimirnos, , ,   ¡No!.

Es   hora   del   mexicano  y  la  mexicana  cotidiano;  del  poder   de  la  cotidianidad;  de  la   fuerza  de la  sociedad  organizada;  más  participativa  y  mejor  informada.

Así  es,  mi  querida  y   querido  lector,  es   hora  de  que  nos  demos  cuenta,   que  los   únicos  que  van  acabar  con  la  crisis;  la   corrupción;  la  violencia;  no  es  militarizando  al   país  trayendo   más  armas; sino   con  nuestra  participación  y   apostándole   todo  a   una  mejor  educación   y  promoviendo  la  lectura   por   todos  sus  medios;  recuerda  y  nunca  lo  olvides  las  ideas  mueven.

Así  es,  no  dudo  que  cada   uno  de  nosotros  podemos  hacer  realidad  lo  que  verdaderamente  es  la  belleza  como  lo  entiende  Aute;  Somos  más  los  que  podemos  hacer  de la  belleza  rija  nuestra   existencia,  los   que  asumamos  la  belleza  como  alternativa,   ésta  será  más  peligrosa  contra  toda  corrupción,  quieres  ser  rebelde – asume  la  belleza  como   bandera  por  un  mejor  país.

Somos  cada  Uno  de  nosotros;  el  ciudadano  real  y   cotidiano,  con  nuestra  participación   y   colaboración   que  haremos  un  mejor   país  y  cambiaremos  el   rumbo  de la   Historia.   Es  hora  de  asumir  ¡NUEsTRA   RESPONSABiLiDAD   HiSTóRiCA!  No  tengamos  miedo  de  ¡ACTuAR!

Me  despido  con una  cita  de  José  Saramago“En  el  mundo  solamente  hay   dos  superpotencias;  una  de  ellas  es  EUA,  la   otra   eres  tú.”

Del  GOFO parafraseando  a  Saramago: “En  México  solamente  hay  dos  superpotencias,  una  es  el  narcotráfico;  la  otra   Eres  Tú;  Tú  y  Yo  formamos  un  Nosotros”.

@GofoAutor

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán (Saltillo, Coahuila)

 

El origen del mal

Escrito por: Jorge Anaya

El origen del mal, ANTICRISTO, Antichrist de Lars Von Trier, Dinamarca (2009).

La película de Lars Von Trier es un largo comentario a una cita de Nietzsche, para variar, del libro homónimo El Anticristo, cito el texto al que me refiero:

“La compasión de Dios por la única miseria que todos los Paraísos tienen en sí, no conoce límites: pronto creó otros animales. Primer error de Dios: el hombre no encontró divertidos a los animales – fue su amo, no quiso ser un animal. Después de esto Dios creó a la mujer. Y, en realidad, entonces acabó de aburrirse; pero acabaron también otras cosas. La mujer fue el segundo error de Dios. “La mujer es, por su naturaleza, serpiente: Eva. (…) De las mujeres procede todo el mal sobre la tierra.” (§48).

Esta cita es la que hace gravitar, a mi parecer, toda la película de Lars Von Trier: Una pareja pierde a su hijo, quien cae de la ventana de la casa y muere, cuando ellos están teniendo relaciones sexuales. La madre, Ana, cae en una fuerte depresión y con el fin de ayudarla a recuperarse en su duelo, su marido, un psicólogo, la lleva a una cabaña que tiene en el bosque al que llaman “El Edén”.

Sí, esta película es la posiblemente contestación tras la pregunta ¿qué pasaría si Adán y Eva volvieran al Edén? Según Von Trier: el dolor de la culpa seguiría en el corazón de Eva y Adán permanecería indiferente, no sintiéndose culpable, con arrogancia, tratándola de ayudarla a sanar la culpa. “Adán” no quiere cargar con la culpa, se siente ajeno a la situación, toma un lugar cómodo se ubica como terapeuta, y trata de olvidar que Eva es su mujer. Así la vida en “El Edén” comienza de nuevo, sin embargo ahora las cosas no están a su favor, la naturaleza es contraria. Es lo real, que está en contra de la irreal, de lo interior, pero por otro lado si la naturaleza es mala, esa maldad también es parte del ser humano, pues también es parte de la naturaleza, sobre todo en la mujer. ¿Algo misógino? Parecería ser, para el director la esencia del mal no está en la mujer está en algo más allá y común al hombre y la mujer: El dolor. De ahí los cuatro capítulos de la obra: El dolor, la desesperanza, la tristeza y los tres mendigos. Cuando estos se unen llega la muerte y la muerte es el gran mal. Ahí es donde la obra contiene toda su crudeza de la vuelta de Adán y Eva al “Edén”, solos, sin Dios, sin nada. Cada uno acompañado de sus miedos, cada uno temiendo a su propia naturaleza que causa el mal en los dos: la culpa y la indiferencia. El mal no es asunto solo de la mujer, es asunto de la humanidad que forman el hombre y la mujer. No hay mal si no hay otro, la naturaleza no tiene otro como tal, para el director, por eso puede poner imágenes dolorosas de animales que sufren, un venado con un feto expuesto, un zorro que se come así mismo, para la naturaleza el  mal es indiferente, no lo es, el mal no es en ellos, solo lo es en el hombre, fuera del hombre no hay mal como tal, por eso le tememos a la naturaleza: no sufre como nosotros y también es indiferente al sufrimiento de los hombres, esa es una patada para el cine tipo Wald Disney:  toda la naturaleza parece amenazante, es capaz de matar.

“El Edén” se revela en contra del hombre, ahora no puede volver a él, no puede volver a ese estado original, donde no había sufrimiento, ni dolor, no puede llegar a mirar sin sufrir. El Edén que dejaron, esa paz sempiterna, se ha clausurado, no hay vuelta atrás.

Por fortuna, esto no es del todo así: el hombre ha encontrado a lo largo de su historia motivos para la esperanza, es decir, motivos que le ayudan a encontrar que existe algo que está más allá de él como hombre y de la naturaleza, que lo supera, del cual no puede prescindir, lo interpela, lo llama, lo hace ver por encima del dolor. La esperanza es lo que ayuda a mirar por encima del dolor, la muerte como tal no tiene, ni tendrá una explicación, pero sí un sentido. Este sentido de la muerte es lo que da la capacidad de superar el dolor, no se puede dar desde el dolor. El dolor, sin canalizar, solo trae la muerte. La esperanza ayuda a superar, a estar por encima, es el llamado a ir más allá del dolor y superar el evento, pues como tal también debe tener una caducidad, el problema es cuando la naturaleza nos puede hacer pensar que todo es caos y por eso que el dolor es eterno, que no tiene fin. Ahí el hilo que explica la película: Lars Von Trier acababa de “salir” de una fuerte depresión. Nos muestra la vida hundida de la depresión donde cuando se excava solo uno encuentra una cosa: más dolor. El depresivo solo siente que se hunde y si excava solo hay dolor.

Si hay un más allá, ese más allá está por encima del dolor, de la tristeza, de la angustia, por eso es más allá, es trascender, pasar por encima del evento doloroso, pero eso solo se puede cuando hay una vocación que se da desde la otra orilla.

Autor: Jorge Anaya (México D.F.)