Indígnate

.

Escrito por: Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles

.

.

Indignez vous! Así tituló Stéphane Hessel, de 93 años, en 2010 a su paradigmático texto que en los últimos meses se ha vuelto referente de la toma de conciencia ante la situación mundial por muchas personas, especialmente los jóvenes.

Hessel escribe que hoy “es posible identificar dos grandes desafíos: La gran diferencia que existe entre los muy pobres y los muy ricos, la cual no deja de crecer y los derechos del hombre y el estado del planeta. Se tiene la osadía de decirnos que el Estado ya no puede asegurar los costes de estas medidas sociales. Pero cómo puede faltar hoy dinero para mantener y prolongar estas conquistas, cuando la producción de la riqueza ha aumentado considerablemente desde la posguerra”.

Y prosigue: “Es nuestra obligación velar todos juntos para que nuestra sociedad siga siendo una sociedad de la que podamos sentirnos orgullosos, y no esta sociedad de indocumentados, de expulsiones, de sospechas con respecto a la inmigración; no esta sociedad en la que se ponen en cuestión las pensiones, los logros de la Seguridad Social; no esta sociedad donde los medios de comunicación están en manos de los poderosos.

Nuestro estado se ha visto, en los últimos meses, invadido por la ola de indignación que recorre el mundo. Desde mi propia trinchera saludo con gozo y esperanza el renacer de una visión crítica de lo que pasa en nuestro entorno, sobre todo cuando se sueña y se anhela una sociedad más justa y mejor.

Pero siguiendo el consejo de Jesús en el evangelio, junto con la mansedumbre, la astucia es otra actitud de quien trabaja por el Reino.

Y es que hay una parte del movimiento de indignación, así como se ha manifestado en el estado, en el que da la impresión de que tiene un fuerte trasfondo de tinte político-partidista. Y no porque todos los que están involucrados en este movimiento pertenezcan a un partido político, sino porque los partidos han dado muestras de que los ciudadanos no les importamos. Solo somos un número en sus encuestas con miras a las elecciones, para poder alcanzar mejores niveles de poder y, sobre todo, de dinero. Que para nadie es secreto que quien manda en este mundo es el dinero.

Y el dinero, como buen tirano, requiere de todo un aparataje que mantenga “aceitado” y funcionando este sistema económico neoliberal donde el mercado globalizado y sin reglas visibles, salvo los caprichos del mismo dinero, hacen lo que quieren.

Es por eso que valdría la pena que el movimiento de indignación no solo exija que la cuestión de la deuda estatal se aclare, especialmente el empleo de papeles falsificados. Y esto abre la exigencia a la Secretaría de Hacienda, que si a los ciudadanos de a pie no nos perdona un centavo y hasta nos cobra dos o tres veces los mismos impuestos, de razón suficiente y clara de los documentos falsificados que salieron de sus despachos.

¡Y los bancos! Esos verdaderos delincuentes de cuello blanco que niegan créditos insignificantes a los ciudadanos jodidos o que los cobran hasta 20 veces, nada más en intereses, hay que exigirles también que nos digan cómo aceptaron esos créditos monumentales con papelería falsa –cuando conocen vida y milagros de medio mundo gracias a su buró de crédito y su sacrosanto secreto bancario-. Que den la cara también los banqueros de Santander, BBVA y Banco del Bajío.

Estoy convencido de que Jesús, el profeta de Nazaret estaría con los indignados. pero también estoy seguro que Jesús nos invitaría a mirar más allá de la inmediatez de una protesta por mi dinero que hoy no tengo para comprar lo que quiero y necesito hoy.

Jesús nos insistiría en levantar la mirada hacia el horizonte y nos pediría, nos exigiría con su propia actitud, a responsabilizarnos también por lo que nos toca construir a cada uno: en casa, en el trabajo, en la escuela, con los vecinos, en la colonia…

Porque corremos el riesgo de que reclamemos la injusticia al de arriba, al poderoso. Y nosotros seamos igualmente mezquinos y miserables con los que están a nuestro lado.

Entonces el indignado sería Dios.

También creo que otro mundo es posible y que la esperanza es verdadera.

No + sangre.

Alto a la guerra absurda.

Comentarios a:

gabrioignaz@yahoo.com

Los deseos del Candidato

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

Sólo hay un principio motriz: el deseo.
Aristóteles
.

Se avecinan las elecciones del 2012, los analistas, “pitonisas posmodernos” avizoran el escenario, nos gusta entretenernos en esos vericuetos. Dicen que la política está allí, para cuando el amor ya no da para más. Nos gusta solazarnos en la política y vemos la vida pasar.

¿Qué es lo que motiva/mueve a un ser humano a querer ser Presidente de una Nación? A como están las cosas actualmente en México no encuentro otro Motivante más que la existencia de una jugosa recompensa monetaria, algunos terrenos paradisíacos en alguna playa semidesértica, algunos condominios en algún lugar del país del Norte, o aspirar a una pensión vitalicia, o simplemente por ese testarudo deseo de Poder.

No creo que un sujeto, sea Cordero, sea Josefina, sea Peña Nieto, sea López Obrador, sea quien sea quiera hacer el bien al prójimo, ni que fueran ángeles, ni que fueran Santos, ni que fueran consagrados. Tiene que haber un gran estímulo (sobre todo económico) para querer hacer el bien al prójimo las veinticuatro horas del día. “Buscamos el bien común” “primero los pobres” “bienestar para tu familia”, clichés, demagogia y más demagogia, palabras vacías, lugares comunes; si en verdad quisieran hacer el bien al prójimo no necesitarían de una palestra, desde algún lugar terrenal podrían hacer el bien que tanto aspiran.

Seguimos ese juego perverso de “ellos mienten y nosotros les seguimos creyendo” esa dialéctica que no nos lleva a ningún lado. Millones y millones de pesos están en juego, no hay otra cosa más que eso, si no es eso, no encuentro una razón humana de querer estar allí para que todos los días esté listo para recibir recuerdo maternos, como le ocurrió últimamente al Sr. Vicente Fox y como le ocurre actualmente al Sr. Felipe Calderón. Imagino que por cada mentada, por cada grosería, por cada aspaviento, diatriba e improperio, el Sr. Calderón hace un cheque a su favor, por eso cada día se le ve más contento, eso lo mantiene vivo, lo mantiene despierto, cada día, al amanecer, piensa en ello, por eso cada día incita a las masas, ya sea con sus declaraciones, ya sea con sus actos.

Caras vemos, intenciones desconocemos. Muchos creyeron ver en Vicente Fox la encarnación del cambio, se dejaron vislumbrar por su maquinaria proselitista. Después, con Calderón, ese eterno desconocido, también el elector cayó en su juego perverso, “lo que no has de ver en tu vecino lo has de tener”, con el dedo índice señalaba a Andrés Manuel como un “peligro para México”, mientras los otros cuatro dedos lo señalaban a él. Y el elector también se fue con la finta.

Ahora, en las elecciones del 2012 ¿cuál será la jugada maquiavélica? ¿Con qué zancadilla/propuesta vendrán los candidatos? Todo sigue igual. México, el país que aguanta todo, hasta los deseos más perversos de sus Presidentes. Presidentes van, Presidentes vienen, y nosotros, deslumbrados cada domingo con los partidos de futbol. Bendita vida. Bendita existencia la nuestra. Vida baladí.  No hay nada nuevo bajo el sol. Eterno Repetir.

Escrito por:

Carlos Arturo

Monclova
Psicólogo y Psicoterapeuta. Miembro de APPCAC. Catedrático Universitario.http://psicologocarlosmoreno.wordpress.com