Hacia una vivencia real y encarnada

Escrito por: Adolfo Huerta Alemán 
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“¿Es  el  hombre  tan  sólo  un  error  de  Dios?
¿O  es  Dios  tan  sólo  un  error  del  hombre?”.
De
  Friedrich  Nietzsche<<Cómo  se  Filosofa  a  Martillazos>>.
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La  situación  que  vive  nuestro  país  de  vida  y  de  muerte no  sustituye,  menos  aún,  nos  quita  la  capacidad  de  razonar  y  de  reflexionar,  aunque  sin  aquello  no  podemos  crecer  en  nuestro  pensamiento,  más  en  nuestra  comprensión  de  nuestros  actos  y  comprendernos  mejor  a  nosotros  mismos,  para  cambiar  nuestra  actitud  frente  al  otro  y  el   rumbo  de  nuestra  historia. 
Es  necesario  y  beneficioso  reflexionar  para  pasar  a  la  acción:“es  que  pensamos  juntas” sentenció  una  de  las  madres  que  busca  a  su  hijo  inmigrante, de  la  Caravana  de  las  Madres  de  Inmigrantes  Asesinados,  en  su  visita  en días  pasados  por  Saltillo, Coahuila. Hoy  en  día  es  una  urgencia<<PeNSAR  JuNTOS>> y no dejar de poner el dedo  en  la  llaga  de  nuestra  realidad  que  vive  el  país; nuestro estado  y  nuestras  ciudades.  Por  ello,  a  creyentes  y  no  creyentes,  sigue  siendo  muy  necesaria  la  reflexión  que  nos  motive  a  asumir  nuestra  responsabilidad  histórica.   Más  para  aquellos  que  presumen  tener  un  fe,  peor  aún  para  aquellos  y  aquellas  que  se  atrevan  a  llamarse  católicos  y  católicas  tienen  que  responder  a  ser  creíble  su   fe  cristiana,  el  grito  de  Gustavo  Gutiérrez  no  ha  muerto: “Cómo  decir  a  los  pobres (excluidos)  de  este  mundo  que  Dios  les  ama“. 

Un  espacio  que  ofrece  las  comunidades  cristianas  y  no  se  ha  logrado  que  lleguen  a  tocar  fondo  en  el  corazón  de  la  mujer  y  del  hombre  de  hoy;  son  los  sacramentos  de  vida  cristiana.  A  mí  parecer  son  un  espacio  privilegiado  y  muy  bueno,  para  iniciar  procesos  de  concientización  y  de  participación  ciudadana. “La  Iglesia  es  en  Cristo  como  un sacramento,  o  sea,  señal  e  instrumento  de  la  íntima  unión  con  Dios  y  de  la  unidad  de  todo  el  género  humano” (CV II Constitución  Dogmática  sobre  la Iglesia). 

Toda  cultura  tiene sus ritos  de  iniciación  para  la  aceptación  dentro  de  la  comunidad.  La  iglesia  presume  siete  sacramentos,  de  los  cuales  tres  de  ellos  son  de  iniciación;  dos  de  sanación  y  dos  más  para  el  servicio  de  la  comunidad.  Tal vez,  la  estructura  eclesial,  no  ha  sabido  sacar  suficiente  provecho  a  este  espacio  que  ella  misma  ofrece,  tiene  que darse  cuenta  el  pueblo  que  estamos   hoy  en  día  obligados  a  configurarnos  hacia  una  nueva  praxis  sacramental,  que  llegue  realmente  a  la  mujer  y  hombre  de  esta  época,  y  construya  su  plenitud  de  su  existencia,  pues  nos  estamos  acostumbrando  a  una  muerte  prematura,  lenta  y   violenta.  

No  cuestiono  la  esencia  de  los  sacramentos en sí,  lo  que pongo en  duda,  son  algunos  de  sus  ritos  que ya  estan  caducos  y  no  dicen  nada  nuevo.   Habría  que  revisarles  para  darles  verdadera  plenitud  a   dichos  sacramentos. Ya  los  esquemas  de  los  rituales  de  los  sacramentos  no  responden  a  la  exigencia  de  nuestra  responsabilidad  histórica, para  el  hoy  que  estamos  viviendo. 

¿Renuncian  a  Satanás? (Por  citar  un  ejemplo  el  rito  de  Bautizo) ¡Qué! Todavía  son  niños(as) el pueblo, como  para asustarles  con  un supuesto  ente  que llaman diablo.  Esto  le  dice  algo  al  hombre  y  a  la  mujer  de  hoy,  creo  que  es  rídiculo  y  no  aportamos  nada,  para  que  nuestra  gente  participe  y  se  comprometa  con  su  entorno  histórico.  Otra,  las  presentaciones  matrimoniales,  el  esquemita  de  entrevista,  ya  no  sirve  para  nada,  y  así   podemos  mencionar  los  demás   ritos  del  resto  de  los  sacramentos.  

No  se  hace  otra  cosa  que  cultivar  la  ignorancia,  la  superstición  y  lo  mágico  que  ya  viene  cargando  de  siglos  atrás  la  fe  cristiana: “una práctica sacramental habitual, que muchas veces  sacraliza el  statu  quo  ambiental  y  no  cuestiona  la  situación de injusticia, de la que estos  sectores son, en gran parte, responsables  y  beneficiarios” (Mysterium Liberationis. Conceptos fundamentales de la Teología de la Liberación; pag. 269/Tomo II). A  esto  me  refiero  y  pongo  en la  mesa  de  discusión,  que  los  ritos  de  los  sacramentos  no  están  provocando  un  cambio  de  mentalidad  en  nuestra  gente, menos  aún  no  hay  un  compromiso  real  en  su  contexto  que  se  desenvuelve,  su  cotidianidad. Que  realmente  lleguen  a  ser  signos  eficaces  de  la  Gracia  de  Dios  en  el  Hombre  y  la  Mujer  de  hoy, ésta  es  la  tarea  pendiente ¿estamos  logrando  ese  cometido?: “el  horizonte  eclesiológico  moderno  tiene  el  riesgo  de  degenerar  en  una  liturgia  elitista  y  ahistórica,  en  unos  sacramentos  bien  preparados   y  bien  celebrados  por  el  sector  minoritario  de  la  sociedad,  en  un  encuentro  con  el  Resucitado  que  deje  al  margen  el  seguimiento  del   Jesús   histórico” (Op. Cit. Pag. 273). 

Tenemos  que  seguir  propagando  las  ideas  y  una  verdadera  formación  en  cada  uno  de  nosotros,  para  hacer  creíble  la  propuesta  de  Jesucristo,  y  que  los  sacramentos  lleguen  a  una  verdadera  transformación  del  Hombre  y  de  la  Mujer  de  hoy,  y  dejen  de  ser  un  adornito  social  de  la  sociedad  y  lleguen  a  dignificar  a  nuestra  sociedad. A  ver  hasta  cuándo  los  del  color  púrpura  junto  con  su  Vicario  de  color  blanco,  se  les  antoja  hacer  una  verdadera  revisión  de  los  rituales  de  los  sacramentos  que  se  adapten  y  lleguen  a  un  profundo  cambio  de  los que  se  hacen  llamar  todavía  católicas  y  católicos. 

Por  lo  pronto,  en  lugar  de  preguntar  si  renuncian  a  Satanás; Yo  yá  cambié  el  ritual a: ¿Renuncian a  Televisa; a  TV Azteca  a su  mierda  mal  parida, y  al  enjendro  de  RCG? ¿Junto  con  la  deuda de Humberto  Moreira?

La  conversión  que  exige  Jesús  no  es  solamente  cambio  de  convicción (teoría),  sino  principalmente  cambio  de  actitud (práctica) “. 
De  Leonardo  Boff<<La  Fe  en  la  periferia  del  mundo>>.  

@GofoAutor

gofo_01@hotmail.com

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CUANDO LA LOCURA DECIDE EL DESTINO DEL MUNDO

 

Escrito por @doctora

El Dr. Redlich un psiquiatra judío y socialista graduado de la Universidad de Viena, y quien perdió 6 familiares en campos de concentración se sintió motivado para investigar cómo un hombre de orígenes humildes, sin educación, como Adolfo Hitler pudo convertirse en un asesino de masas y en la figura más influyente del siglo XX.

El ímpetu final que lo llevó a escribir Hitler: Diagnosis of a Destructive Prophet, (New York, Oxford University Press, 1999), fue el surgimiento de aquellos que negaban el holocausto, así como el movimiento que intentaba excusar las acciones de Hitler al atribuirlas a una enfermedad mental, la famosa “defensa por locura”. Como dice el Dr. Redlich “una de las preguntas que se ha mantenido más tiempo sin respuesta es si la enfermedad física o los trastornos mentales pueden contribuir a la comprensión de su conducta (de la conducta de Hitler). Es el tema de este libro, el único tema al que yo, que no tengo la profesión de historiador, puedo hacer una contribución”.

Haciendo una separación entre “enfermedades físicas” y “trastornos mentales”, El Dr. Redlich revela su enfoque psicoanalítico al afirmar que las enfermedades mentales no son físicas, sino el resultado de procesos intrapsíquicos ocasionados en gran medida por las experiencias de la infancia temprana y el abuso parental.

Otros especialistas han sugerido que Hitler presentaba el “síndrome del hijo mayor encapsulado”, el “complejo de mesías”, “personalidad borderline”, o la explicación psiquiátrica mejor documentada y más razonable de los Dres. Hershman y Lieb, quienes sugieren que Hitler fue “un paranoide, maniaco depresivo y megalomaniaco, cuyo trastorno lo hizo capaz de cometer los más monstruosos crímenes”.

Es conveniente señalar que Sigmund Freud se rehusó a establecer un diagnóstico de la patología de Hitler, arguyendo que nunca lo examinó.

La obra del Dr. Redlich cuenta con una amplia bibliografía y una profunda investigación, pero fracasa al no conectar las palabras y actos de Hitler con sus antecedentes médicos.

Hitler perdió varios meses de escuela debido a una enfermedad pulmonar seria. El hermano de Hitler,  Edmund, falleció por encefalitis secundaria a sarampión cuando Hitler tenía 11 años. Se sabe que este tipo de padecimiento produce sutiles cambios en el “control moral”, y puede conducir a la enfermedad de Parkinson en la mediana edad. Se sabe que Hitler la padecía.

Pero ¿es esto una excusa para el antisemitismo de Hitler y sus aberrantes crímenes? Desde mi punto de vista no, puede ser únicamente una explicación de sus violentos cambios de humor, paranoia y falta de brújula moral, pero no lo exculpan. Su bien documentado abuso de anfetaminas pudo haber incrementado su paranoia y dañado su juicio, sobre todo en presencia de un daño cerebral orgánico.

El Dr. Redlich consideró a Hitler como un “profeta destructivo”, y Hitler se consideró a sí mismo como “un mesías”.

La historia de Hitler debe dejarnos como lección que se requiere legislar para que todo gobernante se someta a una detallada historia médica, a exámenes médicos completos, a pruebas psicológicas y psicométricas,  a un inventario cuidadoso de su estado de salud tanto física como mental, a pruebas de laboratorio y gabinete, e incluso aimagenología cerebral.

Como dato curioso, el prestigiado Dr. Redlich concluye que Hitler era un hombre malvado.

La moraleja que dejó Hitler al mundo debemos tenerla presente cuando en el futuro se haga la recapitulación histórica de quién era Felipe Calderón y qué tan responsable fue de esta devastación que sufrimos ahora los mexicanos, y que quedará marcada en las páginas más negras de nuestra historia.

Referencias:

Hitler: Diagnosis of a Destructive Prophet, by Fritz Redlich,M.D. New York, Oxford University Press, 1999.

Book Forum Am J Psychiatry 159:6, June 2002

Ciudad de México



No es lo mismo un pedo de Lucerito que un Pedo de Kim Kardashian (Oda al Pedo)

Autor: Carlos Moreno

"De lo simple a lo complejo" by Ramon E. Calzadilla


La verdad, ya me harté de conversar sobre los horrores de la violencia…
Vamos a pensar, en cambio, en hacer algo. Lo que sea. Menos quedarnos quietos.
Jorge Villegas (Nuevo León)

No es políticamente correcto hablar de ello, todos lo hacemos, es un secreto a voces, “Homo-Pedus”. Un pedo, una flatulencia, un gas, viento, ventosidad;  todos nos los echamos, pero todos lo ocultamos, hasta Lucerito. Me gusta fantasear pensando que hasta López Dóriga, Felipe Calderón, el Papa Benedicto XVI, Angelina Jolie, Brad Pitt y demás se avientan un pedo.

El pedo es un gas incómodo, no lo podemos expulsar cuando hay gente, sobre todo gente extraña, ¿se imaginan un sujeto aventarse un pedo en plena reunión sindical? seguramente causaría bochorno, sería motivo de escarnio o ya de perdido causaría cierta hilaridad. La cosa cambia cuando uno está en familia, el pedo sale libre, por eso dicen que la familia apoya, la familia contiene, en la familia uno se sincera y se avienta un pedo.

 La flatulencia adquiere diferentes matices, tonalidades, sonidos y olores, no es correcto aventarse un pedo en una reunión, en una junta, en el trabajo y mucho menos en un restaurante, todos voltearían a ver quién hizo esa asquerosidad no tan graciosa (que todos lo hacen) pero cómo es posible que él se atreve si nosotros respetuosamente hemos reprimido ese gas incómodo.

Y pensar que Kim Kardashian también se avienta sus pedos, sus gases, sus flatulencias. El pedo o la flatulencia no es privativa del ser-mexicano, como lo hicieron creer aquella vez los conductores de “Top Gear”. El pedo, el gas, la flatulencia es común en los seres vivos, recuerdo haber leído que los gases que las vacas expiden están causando graves daños en la capa de ozono.

Un pedo retenido causa daños estomacales, allí es precisamente cuando aplica eso de “preferimos quedar bien con el otro a costa de nuestra felicidad”, retenemos el pedo, como si de ello dependiera el futuro de la Nación, y si el pedo algún día llegara a salir, esa persona cargaría por años el mote de “pedorro”.

Un pedo todos nos lo aventamos, igual que un palito, pero hay que saber en dónde aventárselo, eso por cuestiones culturales, aunque también es sabido que una comunidad tribal prefiere esconderse para comer, porque para ellos el acto de comer es un acto privado, en cambio la relación sexual la llevan a cabo en cualquier lugar público.

¿Quién se puso de acuerdo para censurar al pedo? Un pedo no lo podemos actuar, no lo podemos expulsar por su orificio original, pero si podemos andar por la vida con el pedo en otro orificio corporal, me refiero a la boca, andamos con el “pedo” en la boca: ¿”que onda wey, qué pedo”. “Nombre, ese wey es bien pedote” “no me la hagas de pedo”, “No hay pedo, somos camaradas”. Todas esas frases y las que se acumulen sirven para satisfacer la necesidad de aventarse un pedo, si no se puede por la vía original, pues nos conformamos con hacerlo verbalmente, para evitar aquello de “lo que no se habla se actúa”.

¿Qué por qué escribir sobre la filosofía-teología-psicología-metafísica del pedo? Por el hartazgo que causa el estar al pendiente de los “pedos” en los que nos metió la “lucha” contra el Narco de Felipe Calderón. Considero más relevante hablar sobre el “pedo” que seguir derrochando tinta ante semejante estupidez de un “Pedo”.

Así que cuando un mortal se quiera creer la divina garza o la última coca-cola en el desierto, solo imagínalo aventándose sus pedos al aire. Cosas de la Vida.

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa (Monclova, Coahuila. Mx.)