Letras del Norte

Blog de Análisis y Reflexión en torno a México y sus síntomas en el contexto de la posmodernidad

Los diez mandamientos

Escrito por: Carlos Arturo Moreno De la Rosa

@CarlosMorenoMx

 

imagen tomada de es.paperblog.com

.
“Cada uno de nosotros forjamos las cadenas
que arrastramos en nuestras vidas”
Charles Dickens

 .

La Iglesia debería hacer uso de la mercadotecnia en turno y cambiar el título de “Los diez mandamientos de la Ley de Dios” por otro título un poco más apegado a las leyes del mercado que rigen la conducta humana, algo así como “Los diez hábitos de la gente altamente exitosa”. Así lo cosa cambiaría, así los humanos no se sentirían constreñidos a dichas obligaciones, en cambio, haciendo uso de la Programación Neuro-Lingüística, la Iglesia propondría diez consejos para que la convivencia entre los homo-sapiens llegue a feliz término.

Mucho se ha insistido en que la Iglesia ha detenido el sano desenvolvimiento de la especie humana, que durante la Edad Media la humanidad vivió un tipo de oscurantismo en donde la ciencia se vio como una manifestación demoniaca. Hoy en día la cosa es diferente, la Iglesia ha estado en la apertura para re-interpretar las cosas, y una de ellas sería precisamente lo que compete a los diez mandamientos.

Si la humanidad hiciera caso de “los diez mandamientos” no estuviéramos sufriendo las pestes que azotan actualmente al sujeto racional.

¿Por qué la Religión se encargó de prohibir? Porque en un momento de la humanidad el deseo del hombre pudo acabar con la civilización. Se tuvo que prohibir (reprimir) lo que en un principio era deseo. Se tuvo que prohibir el incesto por que en los albores de la humanidad eso era un deseo. Se tuvo que prohibir el robo (no robarás) porque el humano carga en su corazón el deseo de apropiarse de las cosas ajenas (No desearás las cosas ajenas). Se tuvo que prohibir el acto de matar (No matarás) porque en el corazón del hombre existe el tánatos, esa pulsión de muerte se tuvo que prohibir para que la civilización pudiera existir como tal. Y por último y la sentencia más peliaguda y que también va contra el deseo y el instinto animal que queda troquelado en el inconsciente colectivo del hombre: “No desearás la mujer de tu prójimo”.

Si como humanidad hubiéramos hecho caso a esos diez mandamientos o a lo que hoy se traduce como “Los diez hábitos de la gente altamente exitosa” tendríamos una sociedad más sana, una sociedad en donde se respetaría la vida del prójimo, en donde no habría necesidad de ponerle vidrios cortados a las terminaciones de las paredes; si hubiéramos hecho caso a esas sugerencias no estaríamos lamentándonos de las consecuencias nefastas de nuestra desobediencia. No matarás, No robarás, no desearás a la mujer de tu prójimo. Se prohíbe porque se desea. Esa prohibición debimos haberla leído como sugerencia y ahorita estuviéramos viviendo una existencia más llevadera. Imaginemos al Padre Ripalda diciendo desde el púlpito: “Hoy hablaremos en torno a “Los diez hábitos de la gente altamente exitosa”.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 2 agosto, 2012 por en Carlos Moreno De la R. y etiquetada con .
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 416 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: