A Mis Putas
De GOFO.
“¿Quién peca más, aunque cualquiera mal haga, la que peca por la paga o el que paga por pecar?”. De Sor Juana Inés de la Cruz.
Dama Elegante y Discreta; hombres de 50 años en adelante. Llámame 044 – 027 – 0976 – 035.
Cuando lo leí, nunca imaginé cruzar esa frontera y hablar, será que uno va haciéndose viejo, necesita reafirmar su hombría con una mujer diferente a la que es su esposa, alguna vez lo intenté con jovencitas, pero se burlan y cobran demasiado.
Mí esposa es maravillosa, no es que no le ame, trato de convencerme de que el amor existe y no de que sea una ilusión inventada por los seres humanos que tienen miedo a la soledad.
Llevamos 39 años de casados, ya estoy jubilado soy profesor de Literatura y logré obtener una maestría en la obra literaria de José Revueltas, siempre me atrapó la desnudez y lo crudo de sus relatos.
La primera vez que la cité fue en un restorán del centro histórico de la ciudad, es de antaño, se llama El Viena, mi papá nos llevaba allí los domingos después de misa de las 9 de la mañana, los sermones del cura eran aburridísimos y muy monótonos. Lo que siempre me daba risa, era el como se picaba su trasero, tal vez no se limpiaba bien la cola.
Me encantaba siempre pedir chocolate de molinillo con leche bronca, acompañado de una exquisita torta de barbacoa. Qué días aquellos, cada vez que avanza la edad y me vuelvo más viejo, extraño más la gente que conocí de niño y de joven<<el tiempo sólo existe para recordarnos que está allí para morirnos>>.
Me dejó pasmado como niño que acaba de recibir el regalo de navidad más preciado, cuando la divisé en la mesa junto a la ventana, de afuera se notaba que era una mujer elegante; era de una delicadeza que ya no existe hoy en día, el anuncio del clasificado no mentía.
Sentí nervios, me sudaban las manos, cuando estaba en la secundaria la primera vez que bailé, dejé mojada lo que podríamos decir; donde comenzaba a nacer la cadera de aquella chiquilla.
Saludé y me presente.
Allí estábamos los dos mirándonos como dos completos extraños compartiendo nuestras soledades, viejas acompañantes de la gente de nuestra edad.
Es una verdadera mujer en todo lo que significa la palabra mujer. Tendrá más de cincuenta años, soy malo para calcular la edad de las mujeres. Sus ojos de color verde-azulado mar, me inmovilizaron cual si fuera una estatua de sal de Lot, sus arrugas de un rostro que está marcado por un ser que verdaderamente ha amado, que amará y que ama. Su cuerpo parece que lo moldearon las mismas manos de Miguel Ángel y no Dios. Sus manos hablan de que ha trabajado mucho y que ha tenido en sus brazos niños. Su cuello ha quedado el tiempo que ha pasado y no en vano le ha marcado su existencia.
- Me llamo Miroslava.
- Me encanta ese nombre, sabes, llevas el nombre de una actriz mexicana, de origen checo; Miroslava Sternova Berkc, que desde niño siempre estuve enamorado.
- Así, creo saber algo de ella, se suicidó ¿verdad?
- Sí, al menos eso dicen, estuvo muy confusa su deceso y su vida sentimental; es todo un drama al estilo de sus películas mexicanas que filmó. Entonces te gusta el cine.
- Mucho, voy dos a tres veces por semana, y en las muestras de cine trato no perderme ninguna función, casi siempre voy a la de 10 de la noche, es a la hora que puedo.
- Igual yo.
(Silencio).
Sólo se escucha el trajinar de los meseros y al fondo se escucha un tango de Carlos Gardel… <<el día que me quieras>>.
Los dos se miran y esa noche son cómplices de sus soledades que los llevó a su encuentro.
- Sabes, más allá de las implicaciones religiosas, qué mal aquellos que satanizan el oficio más antiguo del mundo, desde las más retrógradas, machistas e hipócritas trincheras del conservadurismo mexicano como los de “A Favor de lo Mejor”.
ÉL solo escucha y admira su belleza particular y divina.
- Sin saber que la prostitución es lúdica y amorosa, sin dejar de ser social, antropológica, histórica y debería ser legal para respetar a la que ejerce tal trabajo, que no cualquiera lo hace.
De hecho, el uso de la palabra prostitución para designar el trabajo no solo de mujeres, sino también de hombres, que presta un servicio sexual nos sitúa, ya de entrada, ante un estigma maldito, construido colectivamente y asociado con otros conceptos malamente torcidos, con una fuerte carga moral desviada y enferma como vicio, perversión, desviación; de las buenas conciencias que se dan baños de pureza, hipócrita y pueril.
¿Qué diferencia hay entre nosotras y las casadas?
Entre las que se venden por medio de la prostitución y las que se venden por el matrimonio, la única diferencia consiste en el precio y la duración del contrato, no crees. Nosotras no somos hipócritas como las casadas, nosotras somos directas y más transparentes.
ÉL no dice nada.
- Pero, dejemos las palabras para después de que hagamos el amor. ¿A dónde me vas a llevar ahora?
Quiero ir a la casa de tu amigo, el que es editor del periódico que dices ha publicado tus cuentos que has escrito últimamente.
Me encanta como tiene su habitación llena de libros, hasta parece que hace el amor con cada libro leído cada noche, así la soledad se va con tanto libro, con tantos libros alrededor me siento en el cielo como rodeada de ángeles.
Esa noche, los libros y la luz de la lámpara junto a la cama, fueron testigos de su gran entrega de sus cuerpos, sus aromas, sus líquidos hicieron del coito algo que hasta el mismo Dios quisiera que se lo cogieran, ó echó de menos no ser humano, y maldecirse a sí mismo por no Ser Mujer. Tener la maldición de ser Dios y no saber lo que es hacer el amor como nosotros los seres humanos.
A veces Dios te manda moscas a tus heridas que te dejan larvas y se convierten en gusanos para que te coman, lo que no sabe ÉL, es que las moscas no se lo pueden comer a ÉL, y esto ya es una bienaventuranza que gozamos nosotros los humanos.
En la casa de Ella y de Él.
- Oye, Elizabeth no sabes ¿A dónde va mamá y papá cada jueves?
- No sé Marcos.
- ¿Qué raro, no crees Eli?… Siempre se desaparecen a esta hora, llegan ya muy tarde y así es cada jueves…
”Canonicemos a las Putas, Santoral del sábado: Bety, Lola, Margot, Vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisoras llenas de gracia, manantiales de generosidad. Das placer oh Puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas miserables monedas. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a la esposa con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. . . . Oh Puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y los perversos, te doy todo mí dinero, te corono con hojas de hierba y me dispongo a aprender de ti todo el tiempo.” De Jaime Sabines.
gofo_01@hotmail.com
Facebook Adolfo Huerta Alemán.

Me motivan Mujeres como Tú, pues han entendido muy bien el cuento. Seguiremos escribiendo y compartiendo ideas que nos muevan a Ser mejores para asumir nuestra responsabilidad histórica. Gracias por darse el tiempo para leer, sigamos construyendo un país de Lectoras y lectores. Una vez gracias Ángelica y Alma, por TODAS Ustedes vamos adelante con la escritura y con Letras del Norte.
Me encantó, quiero un amor así. No sé, esa idea de ser “la puta” de alguien, es admirable, porque sólo ellas saben lo que es amar a Dios en tierra ajena.
Y hacer el amor entre libros para salvar las soledades, increíble escena, la amé.
Excelente texto. Me declaro admiradora de Adolfo. Abrazos.
Felicito al HOMBRE que respeta y reconoce el valor de esta SEÑORA porque es toda una SEÑORA ante todo un Ser Humano. . . Se lo que es amar sin obtener nada a cambio, no importa ni duele prostituirse con el que amas, porque se hace CON y POR AMOR a El unicamente; lo que duele es que te de, de patadas fisica y psicologicamente el único pecado es estar a su lado como perro fiel. En fin que másda que lo hagas con cualquier otro y otro, auque te pegue al fin ni lo conoces, pero te paga soportas POR AMOR a Tu Familia solamente y no CON AMOR a ellos. El fin justifica los medios. Pero hay que hacerlo con dignidad, nadie merece ser maltratada.